En medio de los desafíos que impone la presión política en la materia, LATAM logró mantenerse en el top ranking de sostenibilidad de S&P a nivel mundial. La compañía se ubicó en el quinto lugar y como la primera en el continente americano.
Se trata del segundo año consecutivo en el que LATAM se posiciona entre las primeras de sostenibilidad. En 2025, la aerolínea obtuvo 77 puntos en su desempeño ambiental, social y de gobernanza con una mejora de 10 puntos sobre un máximo de 100 con una mejora del 15%. Por esta razón, se la incluyó reconocido como Industry Mover 2025, distinción que S&P Global otorga a la compañía con el mayor avance dentro de su industria.
Con este resultado, LATAM ubicó en el percentil 92 de la industria aérea a nivel global. Sólo está superada por aerolíneas del continente asiático y posicionándose como la aerolínea líder del hemisferio occidental. Este resultado refleja el trabajo constante del grupo por integrar la sostenibilidad como un pilar estratégico en su negocio.
“El quinto lugar a nivel mundial es un reflejo del compromiso que hemos asumido como grupo: avanzar hacia una aviación más sostenible, con acciones concretas y resultados verificables”, señaló Roberto Alvo, CEO de LATAM Airlines Group.
Adicionalmente, LATAM vuelve a ser incluido en el Sustainability Yearbook 2026 de S&P Global, publicación que destaca a las empresas con desempeño sobresaliente en sostenibilidad. Para clasificar en el anuario, las empresas deben ubicarse dentro del 15% superior de su sector, cumpliendo con umbrales adicionales de desempeño definidos por S&P Global.
En la edición de 2026, se evaluó a más de 9.200 empresas a nivel global, de las cuales 848 fueron seleccionadas para integrar el Anuario. En el caso de la industria aérea, solo ocho aerolíneas lograron ser incluidas.
Mantener los compromisos
Pese a las adversidades que enfrenta la industria, LATAM ha decidido mantener su estrategia de sostenibilidad. La compañía responde así a decisiones adoptadas por otras aerolíneas que han revisado sus objetivos en la materia adoptando más un enfoque realista.
Con el fin de alcanzar la carbono neutralidad al 2050 -en línea con los objetivos fijados por la industria aérea-, LATAM está adoptando una estrategia multifocal para conseguir la meta. Mientras los combustibles sostenibles de aviación (SAF, por sus siglas en inglés) llegan a utilizarse en su totalidad, la compañía trabaja en mejorar su eficiencia operacional con herramientas tecnológicas disponibles, además de trabajar en la compensación de emisiones de CO2.
En este ámbito, destaca el proyecto de conservación CO2Bio en la Orinoquía de Colombia como una acción pionera que podría replicar en la región. Desde 2019, ha compensado más de 3 millones de toneladas de CO2, apoyando la conservación de más de 420 mil hectáreas de sabanas inundables en Colombia, un ecosistema clave por su alta capacidad de captura de CO2.

Para LATAM, la clasificación en el ranking de sostenibilidad que obtuvo LATAM demuestra que es posible ser sostenibles pese a los desafíos. Por lo mismo, continuará trabajando en los compromisos adoptados.
“Nos impulsa a mirar hacia adelante con mayor ambición. Por eso reforzamos nuestras metas de mediano plazo, incorporando un objetivo claro de reducción en la intensidad de emisiones al 2030 que buscaremos lograr a través de una flota más eficiente que incorpore las últimas tecnologías disponibles, mejoras en nuestra eficiencia operacional y el uso de SAF”, agregó Alvo.
Objetivos a corto plazo
De cara al 2030, LATAM definió dos metas centrales en su camino hacia las emisiones netas cero en 2050. La primera es reducir alrededor del 6% la intensidad de sus emisiones respecto de 2019, apoyada en tres pilares. El primero es la renovación de flota, que permitirá que el 50% de los aviones sea de última generación, duplicando la proporción actual. Un segundo pilar es la eficiencia operacional, impulsada por el uso intensivo de datos, inteligencia artificial y las mejoras incrementales en las operaciones. Finalmente, está la expansión del uso de los SAF en una región donde todavía no hay políticas públicas.
La aerolínea estima que gestionará 10,8 millones de toneladas de CO₂ netas entre 2019 y 2030, combinando eficiencias operacionales, uso de SAF, renovación de flota. Además, se agregan los proyectos de compensación con alto valor estratégico para la región, como medida complementaria, como el mencionado CO2Bio en Colombia,

En medio del retraso en la entrega de nuevos aviones y el mantenimiento preventivo de motores, durante 2025 LATAM incorporó 26 aviones de última generación de las familias Airbus A320neo y Boeing 787-9 que consumen alrededor de un 15%-20% menos de combustible, según datos del fabricante. A esto, se suma el trabajo sostenido en eficiencia operacional, que a través de iniciativas implementadas desde 2010, ha permitido evitar la emisión de alrededor de 6,5 millones de toneladas de CO2. La cifra equivale a un volumen equivalente a más de lo que generan en conjunto las operaciones aéreas de LATAM en Chile, Colombia y Ecuador durante aproximadamente un año.