LATAM aplicará la innovadora tecnología AeroSHARK de ahorro de combustible a todos sus B777-300ER en medio de una pendiente de renovación

LATAM ampliará el uso de AeroSHARK extender la eficiencia de los B777-300ER. La aerolínea todavía no decide la renovación de esta flota en medio de las opciones disponibles.
Instalación de AeroSHARK en un B777-300ER de LATAM
Fotografía: LATAM

Después de un periodo de prueba que consideró a pocos aviones, LATAM ampliará tecnología AeroSHARK en los 10 Boeing 777-300ER para incrementar la eficiencia en el uso de combustible. Inspirada en la piel del tiburón, esta nueva tecnología fue desarrollada por Lufthansa Technik y BASF Coatings.

AeroSHARK es un revestimiento para superficies que replica la estructura optimizada para el flujo del agua presente en la piel de tiburón. Incorpora pequeñas protuberancias longitudinales de aproximadamente 50 micrómetros, denominadas escamas, que se orientan con precisión en la dirección del flujo de aire.

En 2023, LATAM fue la primera aerolínea fuera de Lufhansa Group en ocupar esta tecnología instalándose en un solo avión. En octubre 2024, se amplío el contrato para colocarla en otros cuatro aviones más todo como parte de un periodo de prueba escalable.

A fines de 2025, la mitad de la flota B777-300ER de la aerolínea sudamericana está equipada con este revestimiento que brinda ahorros de 1% en el consumo de combustible. Si bien no es un porcentaje significativo, aporta marginalmente a una mayor eficiencia en el uso del carburante, pero que en su conjunto brinda un ahorro alternativo.

Para LATAM, AeroShark es una de las muchas acciones que está aplicando la compañía para conseguir operaciones aéreas más eficientes. Ante la falta de sustitutos del combustible tradicional y la demora en el desarrollo de nuevos aviones más modernos y eficientes, la innovación tecnológica y optimización de las operaciones son los mecanismos más inmediatos para conseguir operaciones más sostenibles.

“Ampliar el uso de AeroSHARK a toda nuestra flota Boeing 777-300ER es un claro ejemplo de cómo LATAM combina innovación, eficiencia operacional y sostenibilidad en acciones muy concretas”, señaló Nicolás Seitz, director de Flota y Proyectos de LATAM Airlines Group.

Para 2027, LATAM espera contar con sus 10 B777-300ER equipados con AeroSHARK. Será la segunda aerolínea en tener una subflota equipada con esta nueva tecnología.

Funcionamiento de AeroSHARK

Como se indica, AeroSHARK imita la piel del tiburón (de ahí su nombre) para aplicar en los aviones el mecanismo que estos peces utilizan para orientar el flujo del agua. En los aviones, cualquier aparato o protuberancia en el fuselaje genera resistencia y esto más gasto en el consumo de combustible. Por esto, al dirigir el flujo de aire, se obtienen ahorros escalables que aportan en más eficiencia y ayudan a disminuir el gasto.

Desde LATAM indican que con AeroSHARK la flota B777-300ER podrá ahorrar hasta 4.000 toneladas métricas y 12.000 toneladas métricas de CO2. En términos comparativos, equivale a casi 56 vuelos en B777-300ER entre Sao Paulo (GRU) y Miami.

Actualmente, Lufthansa Technik y BASF están trabajando para ampliar el uso de AeroSHARK a otros modelos más allá de la familia B777 y B747-400. Entre los modelos en los que se pretende instalar están los A330-200/-300. El objetivo es ampliar aún más las superficies del avión que pueden ser modificadas, con el fin de lograr ahorros mayores. En una fase de expansión máxima de la tecnología AeroSHARK, los cálculos iniciales incluso apuntan a un potencial de ahorro realista de entre un 2% y un 3%.

Instalación de AeroShark en la parte inferior del fuselaje del B777-300ER.
Fotografía: LATAM

Innovación en medio de una pendiente renovación

La instalación de AeroSHARK en la flota B777-300ER de LATAM se enmarca en la intención de ampliar la eficiencia de estos aviones mientras se decide su renovación. Hasta la fecha, estos aviones continuarán en servicio hasta fines de la década y es probable que por un tiempo más. Por ello, la aerolínea ha invertido en la renovación de interiores y en tecnología incrementar la eficiencia.

Por el momento, no hay una decisión tomada para reemplazar al B777-300ER. La alternativa más directa es el B777-9 que ofrece más capacidad y un alcance superior a las necesidades de la compañía. Si bien no hay dudas de que LATAM podría llenar estos aviones, las características de los mercados donde opera entrega menos flexibilidad para reubicar los aviones.

Desde 2024, ha aparecido con fuerza la opción del B787-10 como alternativa para rutas de larga distancia y gran capacidad. En octubre de ese año, LATAM firmó con Boeing la compra por 10 B787-9 con motores General Electric GENx con opciones por más aviones de toda la familia de esta flota, incluido la versión -10.

“Nosotros operamos el B787-8 y B787-9, el modelo -10 es más grande. Nuestras opciones consideran este modelo”, señaló en su momento, Ramiro Alfonsín, quien en ese entonces se desempeñó como CFO de la aerolínea.

En la interna de la aerolínea todavía no hay una decisión tomada ya que se están considerando todas las alternativas. Las opciones incluyen al B777-9, el B787-10 y al Airbus A350-1000 que fue descartado hace algunos años.

Recientemente, Ricardo Bottas, actual CFO de LATAM, señaló que la base de la flota de fuselaje ancho es el B787-10. Indicó que este avión es la base del crecimiento en los próximos años.

“Nosotros siempre estudiamos todas las opciones, pero de momento las decisiones que tenemos están basadas en el plan de B787”, precisó.

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