Desde principios de noviembre, FedEx, UPS y Western Global Airlines tienen detenidas sus flotas de McDonnell Douglas MD-11F. El accidente de uno de estos aviones de UPS al despegar de Louisville forzó a la Administración Federal de Aviación (FAA, por sus siglas en inglés) a paralizar todas las operaciones hasta comprobar que los aviones están en condiciones óptimas de seguridad.
La decisión de la autoridad aeronáutica respondió a una medida preventiva tras el accidente. Sin embargo, con el avance de investigación apuntó a una revisión de las condiciones de la flota, especialmente, cuando se encontraron señales de fatiga en el pilón que conecta el motor izquierdo con el ala del avión.
En su informe preliminar, la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte de Estados Unidos (NTSB) precisó que hay evidencia de grietas por fatiga en el conjunto del pilón que conectaba el motor izquierdo al ala del avión accidentado. El reporte confirma que el motor 1 se separó del ala al momento de la rotación desde el aeropuerto de Louisville desencadenando la tragedia.
De acuerdo con John Dietrich, CFO de FedEx, los costos de la paralización de los MD-11F estarían superando los US$175 millones. Estos responden a la búsqueda de alternativas de transporte para movilizar la carga que debían transportar esta flota.
Paralización en la época más demandante
A pesar de que los MD-11F es una flota en retirada, su paralización tiene un impacto significativo para las operaciones de FedEx como de UPS y Western Global Airlines. Las tres compañías todavía tienen un número importante de unidades en su flota.
Para las tres compañías, la reducción forzada de capacidad llega cuando la temporada de Navidad como la distribución de mercancías de otras partes del mundo demandan un alto uso de la flota. Como resultado, se espera un impacto en las ganancias del cuarto trimestre 2025 y durante los primeros trimestres de 2026.
En noviembre, FedEx incurrió en costos por US$25 millones por la paralización de la flota MD-11F. Las estimaciones del CFO de la compañía elevan estos costos hasta los US$150 millones para diciembre, número que podría seguir elevándose en los próximos meses.
FedEx como UPS están recurriendo al uso de camiones para compensar en parte la capacidad perdida. Además, están optimizando el uso de la flota para reemplazar a los MD-11F.
Regreso al servicio
La FAA todavía no ha entregado una posible fecha para el retorno del servicio de los MD-11F. FedEx estima que está flota podría retornar al servicio durante la primera mitad de 2026.
Actualmente, sólo quedan 69 MD-11F que tras la directiva de la FAA están en tierra hasta nuevo aviso. FedEx cuenta con 29 aviones, UPS con 27 y Western Global Airlines con 15 unidades.
FedEx está reemplazando sus MD-11F por los B777F, mientras que UPS no tiene un reemplazo directo definido. En el caso de Western Global, la evolución de la flota considera una renovación por los B747-400F de segunda mano.
El accidente de UPS de noviembre y la paralización actual se considera como la antesala a la salida de estos aviones. Un abrupto final para un avión prometedor, pero que difícilmente tuvo un espacio en la industria aérea.