Dando paso a una nueva generación de aviones, JetBlue retiró el último Embraer E190 de su flota en medio de celebraciones por parte de empleados como entusiastas de la aviación. Estas unidades están siendo reemplazadas por los nuevos Airbus A220-300.
Con un pedido de 63 unidades, JetBlue fue uno de los clientes de lanzamiento del E190. El primer avión se incorporó a la flota en 2005 con entregas hasta 2013. En el segmento de bajo costo (LCC, por sus siglas en inglés) fue una adquisición disruptiva ya que la mayoría de las compañías aéreas estadounidenses con este modelo de negocios mantenían el concepto de un modelo de avión para su flota.
Cabe recordar que JetBlue inició operaciones como LCC. Posteriormente, evolucionó su producto a un segmento más híbrido el que mantiene actualmente con una interesante propuesta a los clientes.
La decisión de colocarlos en servicio fue una respuesta de la aerolínea neoyorquina para atender mercados de menor demanda y ciudades menos atendidas por la competencia. Por su capacidad y prestaciones, el avión se convirtió en una herramienta para desarrollar tráfico o reforzar servicios.
“El E190 fue fundamental en nuestros primeros años y demostró ofrecer una conectividad crucial en los mercados de corta distancia, lo que nos permitió expandirnos a nuevas regiones, especialmente en nuestras ciudades de enfoque: Nueva York y Boston”, dijo Warren Christie, COO de JetBlue.
A lo largo de estos 20 años, las 63 unidades se utilizaron en distintas rutas, principalmente en la costa Este. Con la incorporación de más A320, A321 y, especialmente, los A220-300, los aviones quedaron relegados a rutas como los puentes aéreos, por ejemplo, Nueva York (JFK) – Boston.
En comparación con otros competidores, los E190 de JetBlue estaban configurados en clase única para 100 pasajeros. Considerando que estos aviones pueden transportar hasta 114 pasajeros, destacaron siempre por su confortabilidad y buena separación entre asientos.
Mercados regionales ampliados: la ventaja del A220
La salida del E190 marca un nuevo capítulo para JetBlue. El retiro de la flota coincidió con el hito de superar las 50 unidades de los A220-300 de un total de 100 aviones encargados.
El cambio forma parte del plan de renovación de la flota con foco en mayor eficiencia operativa y flexibilidad. Con más capacidad y alcance, la aerolínea puede atender los mercados regionales y reforzar rutas con frecuencias adicionales. Además, puede explorar nuevas rutas a nivel doméstico como internacional de cercanías que no podían ser alcanzados con los E190.
El A220 ofrece un diseño de cabina pensado para la comodidad del viajero. Cuenta con 140 asientos Collins Meridian, además de compartimientos superiores espaciosos, almacenamiento personalizado en cada respaldo y conectividad completa con puertos AC, USB-A y USB-C. A ello se suman grandes ventanillas, internet Fly-Fi gratuito y rápido, junto con un sistema de entretenimiento individual.
Más allá de la comodidad, el menor costo operativo y eficiencia en el consumo de combustible fortalecen los planes de sostenibilidad y de finanzas de JetBlue. La aerolínea califica al A220 como una herramienta de cambio para mercados más pequeños.