Nuevamente, los clientes del B777X podrían ver afectados sus planes de flota tras los últimos comentarios de Kelly Ortberg, CEO de Boeing. En conferencia con Morgan Stanley, señaló que hay una serie de hitos que están demorados y que pueden poner en riesgo la certificación prevista para 2026.
“Por lo tanto, estamos trabajando en ello con la FAA, pero claramente nos retrasamos en nuestro plan para obtener la certificación”, dijo Ortberg el 11 de septiembre.
Si bien todavía no hay un nuevo calendario, las declaraciones constituyen un aviso para las distintas aerolíneas que clientes del B777X como Emirates y Lufthansa como primeros operadores. El máximo directivo adelantó que se está analizando a fondo los retrasos para comprender las implicaciones y cursas los planes de acción.
No son problemas técnicos
El CEO de Boeing aseguró que las demoras en el programa B777X no responden a problemas técnicos. El eventual retraso pasaría por la regulación de la Administración Federal de Aviación (FAA, por sus siglas en inglés), especialmente, por las comprobaciones que está ejecutando.
Tanto ni Boeing como la FAA quieren volver a sufrir cuestionamientos en su actuar. En ese sentido, ambas partes están focalizadas en un arduo trabajo para garantizar la seguridad del diseño de los aviones.
Para avanzar con la certificación del B777X, la FAA tiene las autorizaciones de inspección tipo (TIA aplicables a distintas fases del programa). Boeing no puede avanzar en los ensayos si la autoridad aeronáutica no está convencida del diseño del avión.
Hasta el momento, el calendario de Boeing establece que el B777-9 se entregará en 2026. El B777-8 y B777-8F (carga) están previstos para 2028.
La advertencia de Emirates
A principios de año, Emirates señaló que estaba esperando un retraso en el programa B777X. En ese entonces, mencionó los inconvenientes que el fabricante estadounidense estaría teniendo.
Emirates podría estar recibiendo sus primeros B777-9 en el segundo trimestre de 2027. Incluso, la fecha podría extenderse hasta 2028. De esta manera, la llegada de este nuevo avión al mercado podría tener un retraso de hasta casi una década.
La principal línea aérea de Dubái tiene 205 unidades encargadas. La mayoría corresponde al modelo B777-9 con los que busca reemplazar a los B777-300ER, así como algunos A380. De acuerdo con los planes de la línea aérea, el “superjumbo europeo” está pensado para operar hasta 2035.
La orden también considera a los B777-8. Este modelo estará dedicado a atender las rutas de ultra larga distancia actualmente operadas por los B777-200LR, como también servicios específicos con una menor demanda.
Tanto el B777-8 como el -9 son claves para abrir nuevas rutas de ultra larga distancia. Hasta que se incorporen, los proyectos podrían verse retrasados o atendidos de otra manera que podría menos eficiente (como rutas con escalas, por ejemplo).