Desde 2023, el Colegio de Controladores de Tránsito Aéreo de Chile viene denunciando la falla de los radares en el país, mencionando las inversiones que países como Argentina y el Perú están realizando en este tema. Pese a las medidas de fuerza de ese año y los compromisos firmados con la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC), la renovación de equipos sigue a la espera.
Para el gremio de los controladores, los principales problemas que presentan los servicios de tránsito aéreo en Chile están en la visualización de los aviones, transmisión de datos y las comunicaciones. Esto, se da por la antigüedad de los equipos.
La semana pasada, los radares en el área terminal (TMA) de Santiago y el control oceánico sufrieron fallas. Fueron más de dos horas en que los controladores perdieron la visualización de las aeronaves en plena hora punta del tráfico aéreo de la tarde en la capital chilena. Las comunicaciones se mantuvieron activas y el profesionalismo de controladores permitió enfrentar la contingencia. Sin embargo, la aplicación de una mayor separación del tráfico, generó una pérdida de eficiencia en la gestión del espacio aéreo.
Recientemente, el Colegio de Controladores de Tránsito Aéreo informa nuevos problemas. Esta vez en el aeródromo de Viña del Mar por fallas de equipamiento en comunicaciones y reporte de viento obligando a degradar los servicios. La cobertura de las comunicaciones se redujo y las coordinaciones con otras dependencias de control quedaron disminuidas. Con equipos de emergencia hoy sólo se cubren un radio de 10 a 15 millas náuticas, en lugar de las 27 mn.
Según los controladores aéreos, Chile ha caído en materia de inversiones de radares en comparación con Argentina y el Perú que han conseguido solucionar contingencias. La falta de soluciones implica tomar un riesgo demasiado grande que podrían afectar la seguridad aérea. Los puntos más críticos son los TMA donde hay más presencia de aviones en fases críticas (despegue, ascensos, aproximación y aterrizaje). Por lo tanto, se requieren comunicaciones ágiles y sistemas fiables.

EANA logra inversión clave en Ezeiza
La Empresa Argentina de Navegación Aérea (EANA) ha puesto en un funcionamiento un nuevo radar secundarios en el aeropuerto de Ezeiza de Buenos Aires. En tiempo récord, concretó su instalación y todos los ajustes técnicos necesarios para proporcionar al control de tráfico aéreo un moderno sistema para el principal TMA de Argentina.
La tecnología del nuevo radar de Ezeiza permite a los controladores tener una mayor cantidad de datos disponibles de los tránsitos. Como resultado, hay una mayor eficiencia en la toma de decisiones y un fortalecimiento de la seguridad operacional. Además, permite atender una mayor cantidad de vuelos.
Indra es la empresa que provee el radar. El nuevo equipo incorpora una electrónica central de última generación, una torre de doble altura que amplía la zona de cobertura, una nueva antena y pedestal, sistemas de comunicaciones avanzados y unidades de alimentación ininterrumpida (UPS). Tiene una vida útil de 15 años.
EANA señala que la incorporación de tecnologías como ADS-B y Modo S optimiza la gestión del tránsito aéreo en la región de mayor densidad del país. El nuevo radar proporciona datos más precisos que fortalecen la seguridad operacional y reducen significativamente los costos del ciclo de vida.
Nueva inversión de radares en el Perú
Como parte de la modernización de los servicios de navegación aérea, la Corporación Peruana de Aeropuertos y Aviación Comercial (CORPAC), concretó la adquisición de un radar secundario para el aeropuerto Jorge Chávez de Lima. Con un acuerdo con Indra, representa una inversión de US$6.331.078 millones.
El nuevo radar permitirá detectar aeronaves en un radio de hasta 200mn, optimizando significativamente el control y seguimiento en el espacio aéreo nacional. Estará ubicado cerca a la cabecera 16L de la pista 1, y operará de manera complementaria con el radar secundario ya existente.
CORPAC señala que con este tipo de inversiones refuerzan la seguridad aérea en todo el Perú. La modernización de los equipos es fundamental para seguir brindando servicios de navegación aérea de alta calidad en función de los millones de pasajeros que utilizan el avión como medio de transporte.
La última inversión de radares en Chile
En abril 2024, Chile a través de la DGAC y el Ministerio de Defensa puso en marcha el primer radar del mundo alimentado con energía solar de la empresa Thales. Se trata de un equipo avanzado de vigilancia primario STAR NG y un radar de vigilancia secundario RSM Modo S que asegura una mejor gestión del tráfico aéreo. Su operación resuelve la necesidad del Centro de Control de Iquique y del Centro de Control de Aproximación de Antofagasta. Además, hay una mejor una visualización de las aeronaves que operan en el aeropuerto El Loa de Calama.

Sin embargo, el Colegio de Controladores de Tránsito Aéreo viene denunciando que las inversiones prometidas todavía no se concretan. En octubre 2024, incluso realizan un nuevo llamado a movilización sobre este y otros puntos que DGAC logra destrabar. Las fallas que se siguen produciendo confirman la necesidad de urgencia.
En los últimos encuentros de la industria aérea, se ha señalado que la modernización y falta de equipamiento para la infraestructura aeroportuaria es uno de los desafíos más inmediatos que tiene Chile. Junto a los problemas de radares están la falta de inversión en Sistemas de Aterrizaje por Instrumento (ILS) de CAT IIIB en varios aeropuertos del país, especialmente, en los del sur como Puerto Montt. Precisamente, esa estación aérea lleva más de 10 años esperando un mejor equipamiento para los aterrizajes.