Air France y KLM operan el primer vuelo con tripulación conjunta

Air France y KLM han iniciado este nuevo mecanismo de colaboración. La tripulación conjunta podría servir para enfrentar la escasez de pilotos.
KLM B777-300ER taxi Ámsterdam front
Fotografía: KLM

A pesar de que llevan apoyándose mutuamente, Air France y KLM inician una nueva era colaboración en la industria aérea al operar el primer vuelo con tripulaciones conjuntas. Se trata de una iniciativa única que podría marcar un hito en el sector, el menos entre compañías de un mismo conglomerado.

El 16 de julio, pilotos de Boeing 777 de Air France operan un B777-200ER de KLM en la ruta Ámsterdam – Nueva York (JFK). La tripulación de cabina de ese vuelo siga a cargo de la aerolínea holandesa.

La medida busca optimizar al máximo la disponibilidad de tripulaciones de las aerolíneas y desplegar todo el potencial de un grupo aeronáutico para desarrollar vuelos regulares. A nivel global, la falta de tripulaciones de vuelo y también de servicios para la aviación son uno de los “cuellos de botella” más importantes que tiene la industria ante el crecimiento de las flotas.

Según Air France y KLM, se trata de una medida temporal por la temporada de verano. Hasta el momento, los vuelos con tripulaciones conjuntas se extenderán hasta el 25 de octubre. Sin embargo, podría ser el anticipo de un nuevo nivel de colaboración entre las dos aerolíneas y que a futuro podría replicarse, así como en otras compañías.

“Esta colaboración ayudará a KLM a operar sus vuelos regulares este verano. Complementa nuestra capacidad este verano, lo cual beneficia a KLM en su conjunto”, declara Maarten Stienen, director de Operaciones de KLM.

Resultado de una estandarización

Los vuelos con tripulaciones conjuntas que están realizando Air France y KLM son resultado del progreso de la industria aérea en materia de homologación de formación y entrenamiento, además de una constante estandarización. De esta manera, se puede garantizar operaciones fluidas en todo momento y enfrentar de mejor manera contingencias que puedan aparecer.

Ante los desafíos que tiene la industria aérea, la medida también aparece como una oportunidad para reducir costos. La formación y mantención de tripulaciones de vuelos como de cabina es una de las inversiones más importantes en una aerolínea. Va más allá de la operación de un vuelo, sino en garantizar operaciones aéreas seguras en todo momento.

Air France y KLM señalan que para los vuelos con tripulaciones conjuntas trabajaron durante meses en múltiples frentes. Desde la coordinación interna hasta la relación con todos los partes involucrados en la operación, incluyendo a las autoridades aéreas de cada país y los sindicatos.

A diferencia de otras épocas, hoy las aerolíneas cuentan con más estandarización. Operan aviones similares y cuentan con un entrenamiento común, además los procesos de certificación y cumplimiento de protocolos también son los mismos. El conjunto de un entrenamiento completo más una normativa común permiten generar estas eficiencias, sin descuidar la seguridad.

KLM enfrenta la falta de pilotos

Para la temporada de verano 2025, KLM enfrentan una escasez de pilotos que pone desafíos para atender la alta demanda de viajes. La principal complicación está en las rutas de larga distancia realizada con aviones B777 y B787.

El motivo que explica la falta de pilotos está en la jubilación del personal de vuelo realizado durante el periodo de la crisis de 2020 y las dificultades para asegurar un reemplazo. A esto, se agrega el rápido repunte de la demanda de viajes luego de que los países terminaron con las polémicas restricciones de movilidad. Pese a los esfuerzos de la aerolínea, la formación de pilotos no es algo simple y rápido.

A esto, se suma la reducción de las horas trabajadas y el trabajo parcial. Pese a los incentivos, KLM no ha conseguido revertir esta realidad o asegurar una dotación adecuada lo que supone un aumento de los costos.

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