En Nairobi, la industria aérea reunida a través de la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA) define las prioridades para los servicios de rampa (handling). La revisión se enmarca de que este rubro acompañe al resto del transporte aéreo en lo que respecta a seguridad, estandarización de políticas, gestión eficiencia y también sostenibilidad.
Para IATA, es fundamental que los servicios de rampa en los aeropuertos revisen su quehacer en un escenario con múltiples desafíos. Una de las conclusiones es que la industria necesita evolucionar en su conjunto.
“La asistencia en tierra es fundamental para la aviación: garantiza la seguridad, facilita la eficiencia y define la experiencia del pasajero”, declaró Monika Mejstrikova, directora de Operaciones en Tierra de IATA.
Son cuatro prioridades que IATA define para el futuro de los servicios de rampa. Sus implicancias consideran a las aerolíneas, los operadores de handling y también a los aeropuertos.
Servicios de rampa deben considerar la seguridad en cada acción
La seguridad es la prioridad número uno de la aviación. En la conferencia celebrada en Nairobi, IATA plantea tres acciones para fortalecer las operaciones seguras en rampa.
Por primera vez, IATA incluye a los accidentes fatales en tierra dentro su taxonomía de seguridad. De esta manera, se busca tener una visión más precisa de los riesgos operacionales y tomar decisiones informadas. El llamado es a los operadores de carga como a las aerolíneas a compartir información.
“Cuantos más datos compartamos, mayor será nuestra seguridad”, afirmó Mejstrikova.
Los Equipos de Soporte en Tierra (GSE, por sus siglas en inglés) provistos con sensores de proximidad representan un salto cualitativo en la seguridad en rampa. Para acelerar su adopción, IATA presenta en 2024 el Programa de Reconocimiento de GSE Mejorados. Hasta la fecha, 98 flotas de operadores ya registran cambios y 28 estaciones tienen ese reconocimiento. Desde abril de 2025, estas declaraciones serán obligatorias en todas las estaciones con acreditación ISAGO (IATA Safety Audit for Ground Operations).
Siempre con foco en la seguridad, el encuentro se resalta la importancia de tener un peso y balance adecuado en el despacho de un vuelo. El nuevo estándar X565 automatiza el intercambio de datos entre aerolíneas y operadores, permitiendo escalas más seguras y ágiles. Algunas aerolíneas como las que pertenecen a Lufthansa Group y flydubai ya lo utilizan con el respaldo de fabricantes como Boeing y Airbus. Además, se prepara el lanzamiento de un nuevo estándar para instrucciones electrónicas de carga, que ha mostrado una notable reducción de errores y demoras.
Foco en la estandarización
La estandarización de procesos es indispensable para una operación eficiente y segura en entornos aeroportuarios complejos. Dos herramientas clave en este ámbito son la auditoría ISAGO y el Manual de Operaciones en Tierra (IGOM).
En un balance, IATA señala que ISAGO alcanza un hito con 400 estaciones acreditadas y más de 170 aerolíneas utilizando sus informes de auditoría. Este sistema ha permitido evitar más de 500 auditorías internas, reducir costos y agilizar procesos de contratación, generando un ahorro conjunto de más de US$ 8,7 millones para aerolíneas y proveedores.
En 2025 se implementará una versión renovada que incluirá auditorías simplificadas, revisión documental remota, nuevas listas de verificación y tarifas reducidas. El objetivo es incluir a nuevos operadores y estaciones de rampa para que auditen y estandaricen sus procedimientos y operaciones.
Modernizar las operaciones de equipaje
La gestión de equipaje es una pieza crítica en la experiencia del pasajero y una fuente recurrente de ineficiencias, así como también de la calidad del servicio. IATA impulsa una hoja de ruta global a 10 años para la transformación del manejo de equipaje, centrada en la digitalización, el seguimiento integral y la automatización.
El objetivo principal a corto plazo es avanzar en la trazabilidad total del equipaje desde el check-in hasta su entrega en el destino final. Para ello, la Resolución 753, que exige registrar el equipaje en puntos clave del viaje, es parte esencial de este cambio. A esto, se agregan herramientas contra el fraude y la actualización de los estándares internacionales de manipulación.
“Las operaciones modernas de equipaje son fundamentales para el viaje del pasajero. Nos estamos acercando a los servicios digitales automatizados que los viajeros esperan”, señala Mejstrikova.

Construir un futuro sostenible también en tierra
Ante la presión política en materia de sostenibilidad, IATA insta a los operadores de los servicios de rampa a trabajar en materia de sostenibilidad. Entre las iniciativas está la renovación de vehículos y equipamiento. En muchas partes del mundo, los servicios de handling continúan utilizando flotas antiguas que generan contaminación.
Los equipos de asistencia eléctrica pueden reducir hasta un 48 % de las emisiones. Para facilitar esta transición, IATA lanza una guía que abarca planificación operativa, gestión de baterías, infraestructura de carga y análisis de inversión. La intención es ayudar a los operadores a tomar decisiones informadas y rentables.
Dentro de la sostenibilidad, está también la inclusión. En este ámbito, IATA pone énfasis a mejorar los servicios de asistencia a personas con movilidad reducida con nuevos equipos. La intención es que este tipo de pasajeros también puedan experimentar un viaje sin complicaciones como el común de las personas cuando transitan por los aeropuertos.
Para ello, es fundamental la colaboración de los aeropuertos en proveer todo lo necesario para brindar un servicio adecuado para las personas con movilidad reducida, sin complicaciones. Los aeropuertos muchas veces contratan proveedores para prestar en servicio, y en ese sentido, deben establecer un marco regulatorio estandarizado y coordinado con las aerolíneas para que no existan barreras a los viajeros.