El ingreso del Capítulo 11 por parte de Azul Linhas Aéreas abre oportunidades para American Airlines y United de reforzar su posición competitiva en Brasil. El escenario crea una instancia única para tomar ventaja e intentar hacer frente al avance de Delta y LATAM en ese país.
Las dos aerolíneas estadounidenses han decidido ser parte de la reestructuración de Azul. Tras ingresar al Capítulo 11 de la Ley de Quiebras, las dos aerolíneas estadounidenses manifiestan su compromiso con la reestructuración financiera de la compañía brasilera.
Si bien ambas tienen una participación minoritaria, invertir en Azul es una apuesta al futuro para contrarrestar el peso del acuerdo conjunto de Delta y LATAM en Brasil. Desde 2019, la alianza de estas dos últimas supone desafíos importantes para atender el mercado brasilero. American intenta compensar la pérdida de un socio como LATAM a través de GOL, mientras que United hace lo mismo con Azul.
“Apoyamos el proceso de reestructuración de Azul y hemos firmado un acuerdo para construir una relación aún más sólida en el futuro”, declaró Andrew Nocella, vicepresidente ejecutivo y director Comercial de United Airlines.
“Nuestro servicio, incluyendo el de nuestros socios GOL y JetSMART, combinado con la solidez y la amplitud de la red de Azul, brindará a nuestros clientes otra opción única para viajar entre las Américas y una mayor conectividad en Brasil y en toda Sudamérica”, agrega Stephen Johnson, vicepresidente y director de Estrategia de American Airlines.
Lo que ven American y United en Azul
Tanto para American Airlines como para United, la reestructuración que Azul tendrá bajo el Capítulo 11 es una ventana de oportunidades para construir sinergias. Más allá de la participación de mercado en ambas es una relación pensada hacia el futuro.
Con Azul, ambas aerolíneas pueden establecer sinergias aprovechando la red diversificada en Brasil. Para ambas compañías, es una instancia para desarrollar una nueva red de rutas apostando por dos modelos de negocios: una oferta de conexiones a través de hub y otra a través de red punto a punto.
United es la primera compañía que invierte en Azul. Comienza con su cooperación en 2014, para luego adquirir una parte minoritaria de la propiedad en 2015. En ese entonces, la aerolínea brasilera es vista como la “gran carta” para ampliar el JV con Avianca en Brasil. Si bien dicha asociación ya no corre, por el cambio en el modelo de negocios de la compañía colombiana, Azul sigue siendo una instancia para ampliar presencia en el mercado brasilero.
Por su parte, para American Airlines es un complemento a la inversión que hace con GOL. En ese sentido, la apuesta está colocada en la eventual fusión de Azul y GOL que brindarían a la compañía estadounidense más alternativas de conexión en Brasil
Oportunidades para las aerolíneas estadounidenses
Uno de los atractivos que tiene Azul es su red diversificada. A la fecha, la aerolínea brasilera cuenta con tres bases en Brasil que brinda la oportunidad de desarrollar nuevos pares de ciudades y conexiones al principal mercado sudamericano. Dichas bases pueden ser una alternativa para desarrollar sinergias dentro de una nueva conectividad en Sudamérica.
Azul tiene más de 170 salidas desde su base en Sao Paulo (VCP) con una cuota de mercado de 98% con 69 destinos atenidos. En Belo Horizonte (CNF), la compañía cuenta con una participación del 79% del mercado con más de 140 salidas diarias a 63 ciudades. Finalmente está la base en Recife, desde donde gestiona 80 salidas diarias a 35 destinos en Brasil.
El crecimiento de Azul brinda una opción para desarrollar sinergias en rutas medias sin descuidar los modelos de las aerolíneas estadounidenses. Así, mientras American y United atienden los vuelos a las grandes ciudades brasileras, Azul -y también GOL- se dedican a tráfico regional interno. Frente a la alianza Delta-LATAM, la compañía brasilera tiene la ventaja de atender mercados domésticos.
“Azul es más que un simple socio comercial para United: su enfoque centrado en el cliente y su red de rutas única que conecta comunidades pequeñas y grandes han mejorado la experiencia del pasajero en Brasil”, dice Nocella.