Tras ingresar al Capítulo 11 de la Ley de Quiebras en los Estados Unidos, Azul resalta su capacidad para celebrar acuerdos y conseguir un financiamiento inicial. El mecanismo será de deudor en posesión (DIP, por sus siglas en inglés) similar al utilizado por otras aerolíneas y que, según la compañía, anticipa un proceso rápido bajo la protección judicial.
Entre los acuerdos alcanzados consideran un financiamiento DIP por US$1.600 millones para. Dicho monto se desembolsará a lo largo de todo el proceso bajo el Capítulo 11 con el fin de asegurar la operación. Además, se elimina alrededor US$2 mil millones de deuda y se asegura un financiamiento de salida por US$950 millones aportados por los socios estratégicos.
Con estos compromisos, la aerolínea brasilera asegura que su protección judicial será expedita. Así, podrá emerger como una compañía fortalecida en el corto plazo para seguir con sus planes de crecimiento y consolidación. En este último punto, está la intención de avanzar en la fusión con GOL bajo el alero del Grupo Abra. Sin embargo, distintos analistas del sector ponen dudas la rapidez de la protección judicial debido a la alta volatilidad del mercado de Brasil y el endeudamiento.
“Estos acuerdos representan un avance significativo en la transformación de nuestro negocio, que nos permite consolidarnos como líderes de la industria en los principales aspectos de nuestro negocio”, señala John Rodgerson, CEO de Azul.
Bajo el Capítulo 11, la aerolínea brasilera resalta el enfoque colaborativo con sus accionistas y socios estratégicos. Argumenta que las consecuencias arrastradas de las restricciones impuestas en 2020, más la situación macroeconómica global y los problemas en la cadena de suministros afectan sus finanzas.
La compañía ve en la protección judicial una oportunidad para ir más allá de una reestructuración financiera. Cuando emerja, espera contar con una estructura más fuerte que le brindará una mayor resiliencia para el futuro.
Azul destaca el apoyo de sus socios para conseguir financiamiento
A diferencia de los procesos celebrados por Aeroméxico, Avianca, LATAM y GOL, Azul destaca que su Capítulo 11 es diferente ya que comienza con compromisos importantes. Para la compañía, estos acuerdos anticipan que su reestructuración será rápida, pese a las especulaciones.
Para asegurar el financiamiento, Azul cuenta con el apoyo de sus accionistas y tenedores de bonos. Entre sus alianzas estratégicas están AerCap -con la que la aerolínea tiene el mayor pasivo por el arriendo de los aviones-, además de United y American Airlines.
Azul ha obtenido un compromiso de financiamiento DIP de aproximadamente US$1.600 millones. El monto reembolsará parte de la deuda existente de la compañía y le proporcionará aproximadamente US$670 millones de capital nuevo para reforzar su liquidez durante el proceso de reestructuración.
Tras el surgimiento, los acuerdos prevén que el financiamiento DIP se reembolse con los ingresos de una oferta de derechos de acciones de hasta US$650 millones, respaldada por estos socios financieros y por una inversión de capital adicional prevista de hasta US$300 millones de United Airlines y American Airlines, sujeta al cumplimiento de ciertas condiciones. Las inversiones que realizarán las aerolíneas estadounidenses son una apuesta para competir en Brasil y hacer frente a sus rivales Delta y LATAM.
“Azul es más que un simple socio comercial para United: su enfoque centrado en el cliente y su red de rutas única que conecta comunidades pequeñas y grandes han mejorado la experiencia del pasajero en Brasil. Por eso, apoyamos el proceso de reestructuración de Azul y hemos firmado un acuerdo para construir una relación aún más sólida en el futuro”, dice Andrew Nocella, vicepresidente ejecutivo y director Comercial de United Airlines.
Desde American Airlines, confían que Azul saldrá fortalecida del Capítulo 11. Al invertir en el capital de la aerolínea brasilera, la compañía estadounidense espera ampliar la cooperación ya iniciada con GOL para el mercado de Brasil.
“Nuestro servicio, incluyendo el de nuestros socios GOL y JetSMART, combinado con la solidez y la amplitud de la red de Azul, brindará a nuestros clientes otra opción única para viajar entre las Américas y una mayor conectividad en Brasil y en toda Sudamérica. Nos entusiasma apoyar este proceso y ser parte del futuro de Azul”, declara Stephen Johnson, vicepresidente y director de Estrategia de American Airlines.
Por su parte, AerCap asegura que Azul también saldrá fortalecida. Como resultado, espera que el proceso sea sumamente positivo, ya que con una estructura financiera sana podrá continuar apoyando el desarrollo de la industria de la aviación de Brasil a través de Embraer y el programa E2.
“A medida que Azul avanza en su proceso de reestructuración, confiamos plenamente en que saldrá fortalecida como nunca”, dice Aengus Kelly, CEO de AerCap.