Tal como se anuncia, el sábado 22 de marzo, el aeropuerto Heathrow de Londres retoma sus operaciones regulares tras el incendio de la subestación eléctrica. Mientras el propio aeropuerto y las autoridades avanzan con las indagatorias para determinar las causas del siniestro, las aerolíneas buscan reubicar a sus pasajeros.
El viernes 21 de marzo, día del siniestro, Heathrow tenía previsto operar 1.351 vuelos que movilizarían a 291.000 pasajeros. El incendio fuerza a cerrar el aeropuerto dado que no habría la capacidad suficiente para garantizar el funcionamiento seguro de toda la terminal. La situación es criticada por la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA).
“Quién asume los costes de la atención a los viajeros afectados. Debemos encontrar una distribución más justa de los costes de la atención a los pasajeros que la que solo las aerolíneas asuman los costes cuando falla la infraestructura. Hasta que eso ocurra, Heathrow tiene muy pocos incentivos para mejorar”, dice su director, Willie Walsh.
Ante la presión y la gravedad de la emergencia que no sólo afecta a Heathrow sino a varias residencias y comercio del oeste de Londres, el Ministerio de Energía anuncia una investigación ante las dudas del suministro de energía para el país. Algo similar realiza la administración de Heathrow con el objetivo de mejorar planes de contingencias. La ex ministra de Transportes Ruth Kelly lidera la investigación.
“Hemos acogido con satisfacción el anuncio del gobierno de una investigación sobre la causa y la respuesta al apagón fuera del aeropuerto y hemos iniciado una revisión, presidida por la exsecretaria de Transporte Ruth Kelly, de la respuesta de Heathrow. Mientras estas investigaciones continúan, nuestro enfoque sigue siendo el servicio a nuestros pasajeros”, dice el vocero del aeropuerto de Heathrow.
Reubicación de los viajeros hacia y desde Heathrow
El aeropuerto de Heathrow es el más importante del Reino Unido y uno de los más transitados de Europa. Anualmente, se movilizan 84 millones de pasajeros. La suspensión genera un verdadero impacto entre los viajeros quienes no pudieron llegar a destino o terminaron en un aeropuerto alternativo.
Durante las últimas horas de la jornada del viernes, algunos vuelos reiniciaron operaciones al principal aeropuerto londinense. El objetivo es recomponer la capacidad para funcionar al día siguiente y trasladar a los pasajeros en otros aeropuertos del Europa.
British Airways advierte ese día que la recuperación si bien es inmediata, el impacto se sentirá por los próximos días. Esto, como consecuencia de la cantidad de personas a las que se les debe gestionar sus reservas en los espacios disponibles para estos días.
Durante el 22 de marzo, British Airways opera al 90% de capacidad. En el Reino Unido, medios de prensa señalan que durante el domingo el volumen de pasajeros vuelve a la normalidad, así como la cantidad de vuelos. En promedio, Heathrow programa alrededor de 1.300 operaciones por día.
Algo similar ocurre con Virgin Atlantic. Si bien su capacidad es menor a su competidore británica, logra operar la totalidad de los vuelos programados durante el fin de semana.
Se espera que esta semana, las aerolíneas logren gestionar los vuelos de los pasajeros afectados. El director ejecutivo del aeropuerto de Heathrow, Thomas Woldbye, dice en la BBC que no se espera una gran cantidad de vuelos retrasados o cancelados para los próximos días. En ese sentido, las operaciones serán normales.