Con la entrega del primer Airbus A321LR, Icelandair puede fijar la fecha del retiro de la flota Boeing 757. Un proceso complejo ya que el fin de la producción de este avión, genera un desafío no menor para la línea aérea islandesa y su plan de conectar América y Europa a través del Atlántico Norte.
Desde la década de 1990, Icelandair diseña su estrategia con la operación de una flota única basada en el B757. Por su capacidad de carga de pago y alcance, el avión le permite conectar prácticamente cualquier punto en América y Europa a través de Islandia. De esta manera, replica con gran éxito el modelo hub en el Atlántico Norte en una operación similar a la que realiza Copa Airlines en las Américas. Posteriormente, suma al B767-300ER para complementar operaciones en rutas de alta demanda.
El fin del programa B757 supone desafío no menor para Icelandair. Sin un avión de iguales prestaciones, debe seleccionar el más cercano en características para continuar su modelo de negocio.
Ante esta situación, opta forzadamente por diversificar su flota con Airbus y Boeing. La decisión tiene sus ventajas en lo que respecta a asegurar entregas para cumplir con las metas de capacidad. Sin embargo, implica un ligero aumento de costos por el fin de la homogeneidad.
Con el fabricante europeo, opta por siete A321LR. El primero ya está en la flota y se espera que los restantes seis se entreguen antes de 2026. Para 2029, se sumarán otros 13 A321XLR para complementar la operación. La compañía tiene opciones por otros 12 aviones de ese modelo. En el caso de Boeing, encarga 21 B737-8 para rutas de menor densidad.
Fin de los B757-200 en Icelandair
El mejoramiento del A321neo con las versiones A321LR y A321XLR permiten a Icelandair contar con un reemplazo más adecuado para sus B757-200/-300. Después de contar hasta 31 unidades, a la fecha están en operación 11 B757-200 y dos B757-300.
Las entregas previstas para el próximo de más A321LR permitirán continuar reemplazando a flota. El retiro más acelerado de la antigua flota confirma que la propuesta de Airbus logra ser más adecuada para satisfacer las necesidades operacionales de Icelandair.
El plan de flota considera retirar los B757 en 2027. Sin embargo, por los problemas en la cadena de suministro no se descarta que puedan existir modificaciones. No obstante, el compromiso de la línea aérea es terminar la década con una flota totalmente renovada.
Decisión pendiente: reemplazar al B767
Icelandair cuenta con cinco B767-300ER para rutas de alta densidad. El reemplazo de esta flota no está definido. No obstante, la edad de la flota y la desprogramación gradual de los B757 (con el cual comparte certificación) comienza a levantar la necesidad de contar con una decisión pronto.
Los B767-300ER tienen una edad de 25,9 años. Poseen una capacidad para 262 pasajeros distribuidos en dos clases. El número de plazas hace que su reemplazo esté fuera de la capacidad del A321neo y B737 MAX. Para su reemplazo, Airbus podría ofrecer al A330-800. Por parte de Boeing, aparece como primera opción el B787-8. En el caso de incrementar capacidad y alcance de la red, Icelandair podría considerar equipos de mayor capacidad como el A330-900, A350-900 o B787-9