el año de los cambios, la culminación de un ciclo y el comienzo del otro.
Prácticamente y más allá de cualquier predicción, así lo fue, a través de una
cadena de sucesos que afectaron aspectos económicos, sociales y políticos a
nivel global. La aviación como parte fundamental de la actividad del planeta no
estuvo ausente de estos procesos y a lo largo del año también mostró cambios,
con logros significativos, otros no tanto y con tareas pendientes.
aérea estuvo marcada por el crecimiento del tráfico mundial bajo la sombra de
la incertidumbre económica mundial –encabezada por Europa- y el alza en los
precios del combustible. Pero mientras ciertas regiones enfrentan dificultades económicas,
otras muestran un auge sin precedentes, y así, América Latina, África y Medio
Oriente, se han transformado en los nuevos centros de interés y la industria de
la aviación ha puesto sus fichas para seguir impulsando el desarrollo en estos
países. América Latina fue la segunda región que más creció, con una tasa de
5,7%, ubicándose por detrás del Medio Oriente que registró un aumento de 11,2%.
abarcó el interés de la industria. Otros temas que estuvieron en la agenda fueron
la seguridad operacional, la infraestructura, la consolidación del mercado
aéreo, los avances en sostenibilidad dentro de la industria y el desafío de
incorporar más personal aeronáutico.
durante el año la materialización de importantes proyectos como los avances en las entregas del Boeing 787 Dreamliner, el roll out del Airbus A350XWB, los avances
los programas Sukhoi SuperJet 100, C Series de Bombardier y COMAC en China.
Todo lo anterior acompañado de grandes pedidos y numerosas entregas.
buenos resultados, pero con desafíos pendientes.
número 1 de la industria de la aviación. Producto del esfuerzo conjunto e
intersectorial de aerolíneas, autoridades aéreas, gobiernos, fabricantes y
proveedores, 2012 termina como uno de los años más seguros en la industria de
la aviación.
Transporte Aéreo Internacional (IATA), hasta noviembre se había registrado un
accidente de cualquier tipo por cada 5,3 millones de vuelos. En diciembre, la
entidad indicó que las tasas totales de accidentes mundiales que involucran
aviones construidos en Occidentes como Oriente, además de los turbohélices,
disminuyeron a 2,14 por millón de vuelos, desde 2,58 para el mismo período del
año pasado. Las fatalidades generales en toda la industria, incluidas las de aerolíneas
no miembros IATA, llegaron a 401 frente a las 490 registradas entre enero y
noviembre del 2011.
Acompañando los resultados
mundiales, la seguridad operacional en América Latina también mejoró al reducir
su tasa de accidentes para todo tipo de aviones. En el último Foro de Líderes
de Aerolíneas de la Asociación Latinoamericana y El Caribe de Transporte Aéreo
(ALTA), Tony Tyler, CEO y director general de IATA señaló que hasta 2011 se
había percibido una mejora de 32% entre 2011 y 2010, tendencia que se
mantendría este año. El avance regional en la materia también había sido
destacado en la reunión del RASG-PA, donde incluso las áreas de más alto riesgo
han mostrado una tendencia a la baja.
Sin embargo todavía existen desafíos
pendientes y que generan preocupación, como los incidentes en tierra, fatigas
en el personal, algunas deficiencias regulatorias y el impacto de la falta de
una infraestructura adecuada. Por lo anterior, no es de extrañar que los
máximos exponentes de la aviación mantengan su llamado a los gobiernos y
actores aeronáuticos a seguir avanzando con los programas de homologación y
estandarización de procedimientos, a través de auditorías como IOSA e ISAGO, en
pos de una mejor seguridad operacional.
Infraestructura aeroportuaria:
la gran deuda, especialmente en América Latina
La falta de un desarrollo
armónico entre crecimiento de transporte aéreo y los aeropuertos, fue uno de
los grandes temas de este año, especialmente para la región cuya
infraestructura aeroportuaria se ha quedado regazada frente al aumento del
tráfico. Hoy, uno de cada tres vuelos en América Latina despega desde un
aeropuerto congestionado. Como hemos visto, esta realidad no es sólo de países
como Brasil o México, sino que también llegan a países como Argentina, Chile,
Colombia.
Si bien hoy muchos países están
con obras para modernizar sus aeropuertos o al menos ya tienen planes para
hacerlo, la gran mayoría se encuentran atrasados para las necesidades del
sector y una prueba de ello, es que terminales que se están por inaugurar ya se
encontrarán colapsados o al límite de su capacidad.
En muchos casos, el
principal problema se encuentra en la parte política, con una falta de visión
de parte de los gobiernos hacia el desarrollo adecuado de la infraestructura
aeroportuaria. Sólo algunos países escapan a la realidad, pero la mayoría de
los gobiernos siguen viendo a la aviación como una oportunidad para aumentar
las arcas fiscales con cobros excesivos y aumentos en las tasas aeroportuarias,
ingresos que van a parar a otros fines, bastante alejados de lo aeronáutico.
En Chile, pese a que se
avanza en el segundo programa de concesiones de aeropuertos y aeródromos, la infraestructura
es un tema pendiente, partiendo por la situación actual del aeropuerto de Santiago,
que recién en 2019 verá inaugurado su nuevo terminal de pasajeros, dos años más
tarde de lo que autoridades anteriores habían anunciado. El crecimiento en el
tráfico no sólo está haciendo colapsar los edificios actuales, sino también la
plataforma que debe soportar un mayor número de operaciones, especialmente si
se consideran las de aviación general y el tráfico militar, todo esto ante la
falta aeródromos adecuados y dedicados.
A nivel mundial, el
crecimiento de la aviación y las líneas aéreas también ha repercutido en los
grandes aeropuertos quienes también enfrentan importantes desafíos,
especialmente aquellos que se han convertido en los grandes centros de
distribución. Incluso aeropuertos íconos, como Dubái, también sufren problemas.
La consolidación del mercado
aéreo
Durante 2012, continuó la
reorganización de los actores del sistema aeronáutico como parte de la
continuación del proceso de consolidación del mercado aéreo mundial. Para
enfrentar los desafíos, las aerolíneas continúan explorando fórmulas para fortalecerse
hacia futuro. Una mayor integración de los operadores, nuevas alianzas,
fusiones y acuerdos han marcado la agenda de la aviación comercial durante este
año.
Entre las fusiones sin duda
la más interés captó fue la unión de LAN y TAM concretada el pasado 22 de
junio. La creación de LATAM Airlines no sólo dio lugar a la mayor compañía
aérea de América Latina y del continente, sino que ha provocado una serie de
cambios en los otros operadores y en especial las alianzas globales, las cuales
deben buscar fórmulas para mantener el balance de poder y su cuota de mercado.
En todo el mundo, las
alianzas globales se esforzaron por incorporar nuevos miembros a sus filas. En
América Latina, este año fue la incorporación de AviancaTACA y COPA Airlines a Star
Alliance, mientras Oneworld busca reforzar su posición de liderazgo en la
región con LAN, esperando la futura integración de TAM. Con el fin de no
quedarse atrás, SkyTeam sumó a su única opción entre los grandes operadores de
Sudamérica, Aerolíneas Argentinas, compañía que ha visto en esta alianza una
opción para intentar reintegrarse al mercado mundial. Sin embargo, pese a la
focalización de la aerolínea trasandina en el cono sur, SkyTeam ve en GOL la
oportunidad para hacer frente a sus rivales, especialmente en Brasil donde
deberá competir fuerte con LATAM Airlines y Avianca.
A nivel, este sin duda ha
sido el año de las incorporaciones por parte de las grandes alianzas. Star
Alliance sumó a AviancaTACA, COPA Airlines y Shenzhen Airlines; SkyTeam logró
crecer en varias regiones con Aerolíneas Argentinas, MEA, Saudia y Xiamen
Airlines; mientras que Oneworld sumó a SriLankan y Qatar Airways, además de
incorporar como asociado a Openskies, aunque vio retrasado para febrero 2013 el
ingreso de Malaysia Airlines.
Para 2013, las alianzas
continuarán marcando parte del protagonismo buscando sumar nuevos miembros,
pero se verán afectadas por el surgimiento de nuevos tipos de asociación
marcado por una estructura bilateral mucho más estratégica que trasgrede las
asociaciones anteriormente conocidas. Etihad - Air Berlin - Virgin Australia - Air France-KLM, Emirates - Qantas,
Air New Zealand - Cathay Pacific, son algunos ejemplos.
Pero, sin lugar a dudas los
que tuvieron mayor protagonismo fueron las llamadas aerolíneas globales.
Emirates, Etihad Airways, Qatar Airways y Turkish Airlines, destacaron con su
importante crecimiento y algunas por la capacidad de encabezar el nuevo tipo de
alianzas anteriormente mencionadas.
Los mercados emergentes como
África, América Latina, Medio Oriente y algunas regiones de Asia, también
concentraron la atención y fueron el foco de expansión de las aerolíneas. En
muchos casos significó la llegada de nuevos operadores, que ampliaron
significativamente las alternativas de viaje abriendo rutas más directas y
uniendo regiones que anteriormente no contaban con enlaces aéreos directos.
El punto negro fue la gran
cantidad de aerolíneas que dejaron de operar. En 2012, 45 aerolíneas
desaparecieron del mercado como consecuencia de quiebras o integración con
otras compañías, dando cuenta por un lado de la consolidación del mercado, las
dificultades que todavía enfrenta el transporte aéreo o los desafíos pendientes
en el tema de gestión. En algunos casos específicos, el cierre de emblemáticas
compañías respondió a malos manejos y vaciamiento.
2012, buen año para Chile
La aviación chilena despide
este 2012 con tasas significativa de crecimiento en el tráfico aéreo e
importantes logros por parte de los operadores nacionales. Casi todas las
aerolíneas chilenas, incluyendo los más pequeños, tuvieron un buen desempeño
permitiéndoles dar pasos importantes hacia el futuro.
Algunos hechos que
destacaron fueron la llegada del B787-8 Dreamliner a LAN; la realización del
primer vuelo con biocombustible en Chile por parte de la aerolínea nacional; la
modernización de la flota de Sky Airline; la aparición de nuevos operadores como
SINAMI para atender demandas específicas; la ampliación de las rutas aéreas
destacando la consolidación los vuelos regionales a Vallenar de Aerocardal y la primera ruta comercial a Chiloé, permitiendo la conectividad aérea de la isla con el resto del país, el
continente y el mundo; los reconocimientos a la DGAC por los avances en seguridad
operacional, entre otros.
La llegada de Qantas a Chile fue otro importante
hito, ya que tras cinco años el país volvía a recibir nuevos operadores. Lamentablemente, el mercado aéreo nacional sufrió con el cierre de Pluna y el
retiro de GOL.
Pese a los desafíos existentes,
la infraestructura aeroportuaria mostró avances con el nuevo aeródromo de
Mocopulli en Chiloé, la ampliación del terminal de pasajeros de Punta Arenas,
el comienzo de las obras de remodelación en Calama, la concesión del aeródromo de La Florida en La
Serena y la nueva presentación del Plan Maestro para el aeropuerto Arturo
Merino Benítez de Santiago.
En síntesis, 2012 se despide como un buen año
para la industria aviación mundial, con importantes logros a nivel general,
pero también con importantes desafíos que se deben atender para poder seguir
construyendo la aviación del futuro. Chile, como parte del concierto
aeronáutico global, comparte dicha percepción y gracias al trabajo intersectorial
de todos los actores del sistema aeronáutico, dispone las herramientas para
seguir desempeñando una posición de liderazgo durante este 2013 y los años venideros.





