Por Ricardo J. Delpiano
A principios de semana la Federación Aérea de Chile (FEDACH) y el grupo constructor Arrigoni, presentaron ante el Ministerio de Obras Públicas un proyecto que busca construir un “Aeroparque capitalino” en un los terrenos que van quedando del histórico aeropuerto Los Cerrillos, pilar fundamental de la historia aeronáutica nacional.
Sin embargo pese a que el proyecto todavía no recibe una respuesta oficial de parte de la Autoridad Ministerial, algunos diputados manifestaron ya opiniones contrarias a la iniciativa, aduciendo argumentos asociados a viviendas y urbanismo en dichos terrenos, mismos aspectos sobre los cuales distintas instituciones del Estado de Chile, colegios profesionales mostraron la inconveniente de proseguir con un proyecto como el Parque Bicentenario. Así en el día de hoy los diputados Pepe Auth (PPD), Mónica Zalaquett (UDI), Guillermo Teillier (PC) y Pedro Browne (RN), rechazaron categóricamente el proyecto.
Según cita Terra, Auth indicó "Nosotros decimos categóricamente no a la reinstalación del aeropuerto en la comuna de Cerrillos. En Cerrillos, se construyó un parque con 50 hectáreas que está esperando para el disfrute de las familias, y hay cientos de hectáreas que son de las pocas que existen en la Región Metropolitana para construir viviendas sociales y de clase media, y lo que se pretende es construir un aeropuerto en medio de la ciudad. En ningún país del mundo se admitiría que los aviones aterrizaran sobre las cabezas de la gente".
Por su parte, en esa misma nota de prensa, Browne sostuvo que "este terreno presenta buenas características para hacer viviendas sociales y para la clase media, teniendo conectividad, dos autopistas, todos los servicios y la infraestructura urbana y, además, dos líneas de Metro. Hacemos un llamado a no ser miope, a mirar hacia adelante, no necesitamos un aeropuerto, que puede construirse en muchos lugares, pero no en el corazón de la ciudad, donde necesitamos viviendas, dado el tremendo déficit que tiene la ciudad de Santiago".
Finalmente el comunista Guillermo Tellier consideró que no es apropiado construir aeropuertos cuando existen familias allegadas y damnificados por el terremoto, aduciendo que sería un crimen hacerlo, según sus propias palabras.

Destruído, sin casas y con sólo un par de parques, lucen desde el aire los terrenos de lo que fue el histórico aeropuerto Los Cerrillos, pilar fundamental de la aeronáutica nacional. Foto: Ricardo J. Delpiano
Los argumentos esgrimidos por los honorables, nos vuelven a revivir las polémicas que cada cierto tiempo surgen en la política y la aeronáutica nacional en torno al rol de los aeródromos, especialmente cada vez cuando ocurre alguna tragedia de proporciones. Basta recordar el 27 de febrero de 2008 cuando se cayó un Cessna Centurión en Peñalolén, cuando el alcalde de esa comuna junto con el de La Reina escatimaron esfuerzo alguno al pedir a través de la suspensión parcial o total de las operaciones en Tobalaba bajo el erróneo argumento de que el aeródromo constituye una amenaza a la seguridad de los vecinos que viven en las cercanías, petición que fue acompañada de improvisadas declaraciones de otros diputados que también pidieron su cierre en esa oportunidad. Tras los hechos, el problema se resolvió con una comisión encargada por la entonces Presidente Bachelet que determinó una serie de restricciones al aeródromo las cuales limitaron considerablemente sus operaciones.
Si bien el caso de cierre de un aeródromo no está nuevamente en juego –al menos no todavía- las declaraciones que los parlamentarios emitieron el día de hoy, aduciendo razones de futuro y progreso para el país, no reflejan más que una visión cortoplacista alejada de las metas de avanzar hacia un país desarrollado y orientada más a cumplir sus propios objetivos políticos, es decir conseguir los tan ansiados votos en la comunidad para las próximas elecciones. En un país donde la cultura aeronáutica masiva es limitada o escasa y en un escenario político cada vez más competitivo, no es difícil comprender el por qué del abanderamiento en contra del desarrollo de aeropuertos y aeródromos, destruyendo o limitando un pilar clave infraestructura nacional como lo es un aeródromo, instrumento de trabajo, apoyo y motor de conectividad a los habitantes del país, tal como quedó comprobado una vez hace un año atrás con el terremoto y tsunami que afectó a la zona centro sur del país.
Si se toma en cuenta los argumentos que se indican, cuesta creer las opiniones como que “en ningún país del mundo se pretende construir un aeropuerto en medio de la ciudad con aviones que pasan sobre las cabezas dela gente”, las cuales reflejan un profundo desconocimiento del funcionamiento de la aviación a nivel mundial y de la cultura general. Hoy en día prácticamente todos los grandes aeropuertos del mundo se ubican en importantes centros urbanos, cuyas operaciones se realizan diariamente sin inconveniente alguno sobre miles de habitantes. Ejemplos sobran: Los Ángeles, Nueva York con sus tres aeropuertos en plena ciudad (Kennedy, La Guardia y Newark), O’Hare y Midway en Chicago, Londres Heathrow, París- Orly, Tokyo Haneda, Dubai, Benito Juárez en Ciudad de México, Guarulhos y Congohas en Sao Paulo, Santos Dumont en Río de Janeiro, son sólo ejemplos y cuya lista puede continuar.
Gracias a la implementación de la tecnología, la aviación ha mejorado significativamente la seguridad de sus operaciones en los últimos años, haciendo que la industria aérea sea considerada como una de las más seguras. Paralelamente los nuevos proyectos aeroportuarios últimos años están permitiendo combinar perfecta y armónicamente el desarrollo urbano con la infraestructura aeronáutica y terminales aéreos, tal como ocurre con conceptos como el de ciudad aeroportuaria. Así, razones que aducen a que el terreno es apropiado para construir líneas de metro y autopistas urbanas como argumento para rechazar una iniciativa interesante que busca aportar soluciones a la carencia de un segundo aeródromo para Santiago que permita descongestionar Tobalaba y trasladar las operaciones de aviación general de Arturo Merino Benítez a un emplazamiento adecuado de manera que no afecta las operaciones comerciales de las líneas aéreas.
Finalmente, el rechazo a la habilitación de una pista en Los Cerrillos contrasta con el proyecto de similares características que hace un año atrás presentaron los diputados Iván Moreira (UDI), Juan Lobos (UDI), Pedro Araya (PRI), Germán Becker (RN), Jorge Tarud (PPD), Gonzalo Uriarte (UDI), Cristián Monckeberg (RN), Marisol Turres (UDI), Ramón Barros (UDI) y Alberto Cardemil (RN) con el objetivo de fomentar el desarrollo de la aviación civil, corporativa y taxi aéreo, y de la importancia que posee mantener un segundo aeropuerto para Santiago con el fin de asegurar y reforzar la conectividad territorial, objetivos que destacan la importancia de la aviación civil como una herramienta de trabajo del país, el cual también fue rechazado en su oportunidad.
En virtud del conocimiento público de las declaraciones es reiterativo hacer hincapié en la importancia que reviste para un país que busca avanzar hacia el desarrollo poder contar con una red de aeropuertos y aeródromos, verdaderos instrumentos de progreso económico y social que deben ser motivos de preocupación de parte de las autoridades políticas en perfecta alineación con los objetivos fijados como país. En caso contrario difícilmente se podrá avanzar hacia el tan ansiado desarrollo.