Aeropuerto de Santiago seguirá llamándose Arturo Merino Benítez; Congreso rechazó cambiarle el nombre

Por Ricardo J. Delpiano

SCL rampa de acceso nivel embarque (A.Ruiz)
Foto: Alejandro Ruiz

La propuesta legal incentivada por parlamentarios oficialistas que buscaba cambiar el nombre del Aeropuerto de Santiago de Comodoro Arturo Merino Benítez por el de Pablo Neruda, sufrió el rechazo de la Cámara por 44 votos a favor y 32 en contra, lo que significa que el actual terminal aéreo mantendrá el nombre del pionero quien sentó las bases de la aviación chilena.


La iniciativa se fundamentada en un argumento poco claro de que el nombre de Pablo Neruda era una persona "más conocida" que el del Comodoro Arturo Merino Benítez, organizador del sistema aeronático nacional, y donde sólo el nombre del poeta ayudaría por si sólo a incrementar el turismo desde el extranjero. Bajo ese argumento los parlamentarios concertacionistas citaban como ejemplos los nombres de aeropuertos como John F. Kennedy, Charles De Gaulle, Leonardo Da Vinci, Indira Gandhi entre otros.


Sin embargo, a pesar de que muchos aeropuertos internacionales llevan nombres de personajes importantes de la historia de cada país, existen también una gran cantidad de terminales aéreos que honran la memoria de verdaderos pioneros de la aeronáutica mundial como Charles Lindbergh (St. Louis), Alberto Santos Dumont (Río de Janeiro), Jorge Chávez (Lima), Jorge Newbery (Buenos Aires) y Arturo Merino Benitez, hombres que gracias a su esfuerzo de vida sentaron precedentes en la aviación mundial abriendo caminos a lo que es actualmente el transporte aéreo mundial.


Paralelamente es necesario precisar, que la propuesta del cambio de nombre del Aeropuerto de Santiago a Pablo Neruda, se enmarcó dentro de un contexto político vivido durante los últimos veinte años, donde existió una reivindicación de figuras políticas asociadas a un determinado bloque político, colocando sus nombres a distintos espacios y edificios públicos, desmereciendo logros de personajes históricos, que sin importar color o bandera política contribuyeron con la aviación a desarrollar el país.


Durante la sesión, el actual bloque oopositor encendió el debate con argumentos encendidos basados en el proceso político vivido por el país hace casi 40 años, mientras que el actual bloque oficialista defendió su argumento en la figura del Comodoro Merino Benítez y su contribución a la aeronáutica nacional.


Arturo Merino Benítez fue el organizador del sistema aeronáutico nacional, concibiendo un modelo de desarrollo de la aviación sustentado en cuatro pilares fundamentales: las líneas aéreas, los aeropuertos, las comunicaciones y la institucionalidad aérea, donde el Estado asumía un rol central de garante de una función netamente social-nacionalista que la aviación debería cumplir.


Gracias a la "visión de Merino", la aeronáutica chilena se desarrolló de manera unitaria y concordante con las necesidades del transporte aéreo, lo que favoreció en que nuestro país tuviese una aerolínea grande y fuerte (LAN); un desarrollo aeroportuario integral, con terminales internacionales, aeródromos y pequeños campos aéreos que permiten asegurar la conectividad de todo el territorio nacional; avanzar hacia un espacio aéreo con cobertura total en cuanto a control y una institucionalidad seria, con una política aeronáutica transparante, al servicio de la aviación, cuya evolución ha sido concordante con los cambios imperantes en la aviación mundial.


A pesar que hoy día el país posee una política aeronáutica que en algunos aspectos contrasta con la visión del Comodoro, legado de Arturo Merino Benítez se encuentra plasmado en un sistema aeronáutico bien gestionado, moderno, eficiente, permitiendo una planificación estratégica en el largo plazo con la capacidad de asimilar nuevas tecnologías y entregando un desarrollo sustentable, haciendo que Chile esté condiciones de mirar el futuro con optimismo y en perfecta concordancia con los cambios que experimenta el país y el mundo.