Ecuador da un retroceso en materia aerocomercial: regulará tarifas para atender presiones de aerolíneas locales en contra de LAN.

Por Ricardo J. Delpiano

Como un gran paso hacia atrás se puede catalogar el anuncio dado a conocer por el Consejo Nacional de Aviación de Ecuador, el cual señala que prevé aprobar una resolución que establece que todas las compañías aéreas en Ecuador deberán someterse a la autoridad de la Subsecretaria de Competencia, la cual tendrá facultades para fijar las tarifas de los pasajes aéreos, según lo detallo el diario ecuatoriano El Comercio.
Aunque no se menciona, la medida responde a las presiones que en las últimas semanas han realizados algunas aerolíneas locales lideradas por AeroGal y la estatal TAME en contra de la entrada de LAN Ecuador al mercado doméstico del país andino, pues según su propio juicio la presencia de este nuevo operador "afecta directamente a las compañías ecuatorianas", pudiendo provocar la quiebra de éstas. En su afán obstinado por conseguir la salida de LAN, Gabriela Sommerfield, presidente de AeroGal ha encabezado una lucha pública y mediática en contra la filial ecuatoriana, además ha presentado distintas instancias ante las autoridades para frenar el normal desarrollo de LAN Ecuador y del propio mercado aeronáutico ecuatoriano, entre las cuales se encuentran las barreras para que las aerolíneas accedan a subsidios en materia de combustible o la determinación para que LAN Ecuador registre aviones en ese país, obviando acuerdo aéreos entre Chile y Ecuador que permite que aeronaves chilenas operen en el país andino. Hay que recordar que esta última política ha permitido que LAN Ecuador se haya desarrollado como aerolínea, convirtiéndose en la única aerolínea ecuatoriana en ofrecer enlaces internacionales conectando de Ecuador con los principales mercados.

Atendiendo a presiones de AeroGal y TAME, compañías que reclaman la salida de LAN del mercado doméstico ecuatoriano, la autoridad ecuatoriana fijará las tarifas de los pasajes aéreos, marcando un retroceso para la aviación del país andino. Foto: LAN Airlines.

En las últimas semanas, la campaña anti-LAN de parte de AeroGal y TAME se intensificó, culminando el pasado viernes cuando ambas compañías enviaron a sus empleados a protestar contra LAN, bajo el argumento de que “se muere el turismo, que se vaya LAN” (expresado por Amparo Rojas, vocera de trabajadores de Aerogal) o del Jefe de Aeropuertos de TAME, Marco Bezarrueta, quien alegaba por el impacto económico a raíz de la entrada de LAN Ecuador, aunque ambos personajes cuando fueron entrevistados por el diario El Comercio de Ecuador declararon que no tenían datos ni información precisa. En ese sentido, y sin conocimiento real de la situación el Jefe en cuestión de TAME, ponía como ejemplo que LAN en Chile era el único operador en Isla de Pascua, desconociendo las características técnicas que la ruta posee y que por sus condiciones limita la operación de aeronaves, además de que en Chile el resto de las compañías no posee la capacidad técnica-operativa para explotarla. Por otro lado, surge la interrogante bajo que argumento las empresas locales de Ecuador se refieren a la muerte del turismo, cuando muy por el contrario, la entrada de nuevos competidores contribuye a favorecerlo, beneficios que se trasladan además al aumento de la conectividad del país y su consecuente desarrollo comercial, tal como ha quedado demostrado en los diversos estudios que IATA ha entregado sobre la contribución del transporte aéreo a las economías de distintos países.
Tanto TAME como AeroGal, justifican su acción por considerar la política de LAN como “depredatoria” y por debajo de los costos, producto de la escala de tarifas que LAN Ecuador ofrece en las rutas internas del país, gracias a la aplicación del modelo LASER en ese país, el mismo que ha sido aplicado con gran éxito en Chile y Perú y que ha posibilitado que nuevos pasajeros puedan acceder al viaje el avión, junto con aumentar las opciones de viaje y desarrollar la conectividad territorial.
Desde la desaparición de Saeta y Ecuatoriana de Aviación, las aerolíneas ecuatorianas han estado viviendo en una difícil situación económica dentro de una relativa estabilidad dado a que estuvieron concentradas sólo en el mercado interno ecuatoriano, sin contacto mayor con el exterior, especialmente en lo que se refiere a alianzas, socios comerciales/financieros, rutas internacionales, lo que les permitió sortear la compleja situación post 11-S. Asimismo, durante los años anteriores, y hasta el día de hoy, TAME sustentó gran parte de sus operaciones y modernización de flota por su calidad de empresa estatal con el consecuente respaldo, haciendo que la aerolínea estuviese en mejor posición para iniciar una expansión internacional y mejorar su posición en el mercado, situación que no ocurrió por decisión de la propia compañía. La entrada de LAN en Ecuador, no significó amenaza alguna mientras la filial se dedicó a explotar las rutas internacionales, permitiéndoles a las aerolíneas ecuatorianas mantener el status quo del cual habían disfrutado durante los años anteriores, sin hacer inversiones mayores ni políticas innovadoras que permitiesen mejorar su situación. La decisión de LAN Ecuador de incursionar en el mercado doméstico representó un cambio en el escenario que complicó los planes de las aerolíneas locales que claman hoy por su salida, pues se ven enfrentadas a un nuevo actor, fuerte y dinámico, al cual no esperaban enfrentar y que para el cual no se prepararon - o no quisieron prepararse- pues nunca un gran carrier había decidido entrar al mercado doméstico ecuatoriano, llámese este LAN o cualquier otro.
De promulgarse la regulación tarifaria, la aviación ecuatoriana experimentará un retroceso significativo al limitar la capacidad de las aerolíneas para desarrollar modelos de negocios innovadores y cobrar pasajes según el costo real de la operación. En Latinoamérica, el caso argentino constituye el mejor ejemplo del impacto negativo que puede tener la regulación tarifaria en materia aeronáutica. En ese país, la imposición de las bandas tarifarias impiden a las líneas aéreas cobrar lo que corresponde según el tipo de operación, lo que hace que muchas líneas aéreas no puedan cubrir los costos en vuelos de cabotaje. Asimismo, la posible entrada en vigencia de la regulación tarifaria, limitará el acceso a los viajes en avión, impactando negativamente en el turismo, conectividad y desarrollo económico.
En medio de la peor crisis que vive el transporte aéreo, las aerolíneas necesitan con urgencia la mayor cantidad de mecanismos para desarrollar su actividad con total normalidad, para lo cual demanda políticas claras y concretas de parte de los gobiernos hacia el sector aeronáutico, siendo imprescindible para ello que los gobernantes y la clase política entienda la importancia que posee el transporte aéreo para el desarrollo de los países. La tendencia en medio de este escenario es generar políticas paliativas a favor del transporte aéreo, como por ejemplo la reducción de tasas, subsidios para la compra de combustible, liberalización de los cielos y apertura comercial. Europa nos da lecciones en ese aspecto con su apertura y cuando algunos países están reduciendo los cobros a las líneas aéreas, como actualmente está ocurriendo en Grecia y España. En Latinoamérica, Chile constituye en un ejemplo mundial, gracias a su política aerocomercial basada en el libre acceso a los mercados, la libertad tarifaria y la mínima intervención de la actualidad, aspectos que han servido de modelo para varios países para iniciar una apertura aerocomercial. Mientras los países del mundo avanzan en materia aerocomercial, la decisión de las autoridades ecuatorianas, muestran un retroceso de Ecuador, gracias a la presión de dos aerolíneas en contra de la entrada de un nuevo actor, en un país donde supuestamente rige la libre competencia.
Por su parte, en las dos primeras de operación, LAN Ecuador ha transportado más de 20 mil pasajeros en rutas domésticas ecuatorianas, reflejando el éxito de la aerolínea en ese mercado, posibilitando –al igual que en Chile y Perú- que nuevos pasajeros puedan acceder al avión.