Alianza Air Comet Chile-Sky Airline: la salida de Marsans del mercado aéreo chileno.

Por Ricardo J. Delpiano

Air Comet Chile B737-200 Adv CC-CFD (A.Ruiz)
Foto: Alejandro Ruiz

El pasado 22 de septiembre a través de un comunicado, el fundador de Sky Airline, Jürgen Paulmann, y Enrique Meliá, máximo representante de Air Comet Chile, anunciaron el cierre de una alianza comercial, con el objeto de unir fuerzas para mejorar la competencia en el mercado doméstico, siendo el paso previo para iniciar los planes de una fusión entre ambas empresas y cuyo primer paso estaría enfocado a establecer sinergias operacionales entre las dos aerolíneas.

Si bien esta virtual unión entre Air Comet Chile y Sky Airline se genera con el objeto de hacer frente a las dificultades que vive la industria aeronáutica, el anuncio llega en un momento mucho más favorable para las compañías aéreas, con la baja considerable en el precio del petróleo en las últimas semanas, y en un momento de reordenamiento del mercado doméstico chileno, especialmente en torno a estos dos actores. Mientras que para Sky Airline la situación se ha vuelto más favorable, permitiendo a la empresa embarcarse en nuevas alternativas de negocios que le permitan incrementar beneficios y aumentar la rentabilidad su actividad, para la filial del grupo Marsans en Chile el anuncio llega en un momento de plena reestructuración de la empresa, iniciado tras la salida del holding español de Aerolíneas Argentinas, y que se ha manifestado principalmente en la reducción paulatina y significativa de la participación de Air Comet Chile.


Desde que trascendió la posibilidad de que Marsans abandonase la gestión de Aerolíneas Argentinas/Austral, la situación para Air Comet Chile se volvió incierta con la paralización en forma tácita de muchos de los proyectos anunciados en los meses previos, la reducción de su flota con la paralización de dos aeronaves B737 transferidos desde la empresa argentina, y la posterior eliminación de rutas y frecuencias como a Temuco, Balmaceda y Puerto Natales, además de la suspensión indefinida de los vuelos de Air Comet entre Madrid y Santiago a fines de agosto. En esa línea, concretada en parte la salida de Marsans de Aerolíneas, y tomando en cuenta que gran parte de la operatoria de las aerolíneas del grupo eran financiadas por medio de esta (motivo por el cual hoy los directivos de Marsans enfrentan cargos en su contra en Argentina por vaciamiento y venta fraudulenta según consta en la causa N°11.104/08 a cargo del juez argentino Daniel Rafecas), el holding español quedó sin un mecanismo que permitiese sostener la operación de su filial chilena, especialmente con la estrategia comercial que se venía aplicando, por lo que la alianza con Sky Airline podría representar en un fórmula alternativa para mantener a Air Comet Chile.

Sin embargo, y a un mes de su puesta en marcha, la alianza comercial con Sky Airline más que un mecanismo para sostener la operación en Chile, se ha transformado en una alternativa que permita al Grupo Marsans continuar con la reestructuración de sus aerolíneas, siendo además una vía de salida del mercado chileno y que se estarían traduciendo en la desaparición de Air Comet Chile, que según ha trascendido en las últimas semanas de manera informal. Esta fórmula implicaría ceder toda la operación doméstica a favor de Sky Airline, convirtiéndola en la aerolínea feeder de Air Comet, aportando pasajeros a la aerolínea española, a través de los enlaces a Lima y Buenos Aires anunciados por Sky Airline recientemente, mientras que el Grupo Marsans daría representación a la aerolínea chilena.


La paulatina salida de Air Comet Chile del mercado chileno ha quedado demostrada, en menos de tres semanas, con la eliminación de las rutas a Concepción, Iquique y del cierre de todas las postas al norte de Chile, medida que se concretó hoy lunes 20 de octubre. De hecho en la página web de Air Comet Chile, sólo se ofrecen vuelos a Puerto Montt y Punta Arenas, tal como se ha indicado anteriormente. A estas medidas se agregaría el cierre de las rutas del sur planificadas para fin de mes o comienzos de noviembre. A principios de mes la empresa sólo se encontraba operando cinco vuelos diarios a todo el país, divididos en dos vuelos a Calama, dos a Antofagasta (uno continuando a Iquique), y una frecuencia diaria a Punta Arenas vía Puerto Montt, mientras que la semana pasada Air Comet Chile redujo nuevamente sus operaciones a sólo cuatro vuelos diarios.


En cuanto a flota, la filial de Marsans, ha pasado de tener siete aviones operativos a sólo tres Boeing 737-200Adv. Sólo en la semana pasada trascendió que dos de sus aviones fueron adquiridos por la compañía de leasing irlandesa AerGo Capital, mientras que una de las aeronaves transferidas desde Aerolíneas Argentinas fue reclamada por el gobierno argentino en las pasadas semanas.
Hoy con sólo tres aeronaves operativas y sólo dos destinos, el futuro de Air Comet pareciera no tener vuelta atrás, siendo su cierre casi una realidad, pudiéndose interpretar como la falta de capacidad o la inviabilidad para sostener un modelo de negocios como el impuesto por Marsans en Air Comet Chile, sin tener una fuente de financiamiento segura y permanente, como lo fue Aerolíneas Argentinas, quedando su término dos opciones: la reestructuración o el cierre. En ese escenario es muy probable que las tres aeronaves restantes podrían incorporarse a la flota de Sky Airline, aerolínea que podría hacer uso de estas aeronaves para reforzar sus operaciones e iniciar nuevos proyectos como los vuelos a Lima y Buenos Aires anunciados la semana pasada.


En ese sentido, y pese a que los directivos de Marsans han indicado en medios locales que la situación de Air Comet Chile no dependía de lo que ocurriese al otro lado de la cordillera, en la práctica los cambios producidos al interior de la aerolínea estarían demostrando tácitamente lo contrario, lo que además sería avalado por las denuncias esgrimidas por los gremios de Aerolíneas Argentinas contra el grupo Marsans por la utilización de recursos para sostener la operación de Air Comet Chile y de Air Comet España en Latinoamérica.


Creada en el 2004 bajo la administración de Antonio Mata, Aerolíneas del Sur fue el primer proyecto -y el único concretado- del Grupo Marsans por establecer una serie de empresas en Latinoamérica, publicitadas bajo el concepto de una filial de Aerolíneas Argentinas. Por casi cuatro años, Aerolíneas del Sur, llamada después Air Comet Chile, supo posicionarse rápidamente en el país, a través de un incremento en la oferta y las opciones de viaje para todos los usuarios, contribuyendo de esta forma, a aumentar el dinamismo y favorecer la competencia al mercado aéreo chileno. Gracias una fuerte estrategia comercial, basada en precios bajos y buen servicio abordo, Air Comet Chile aumentó significativamente su participación en Chile, creciendo en más de un 100% en todas las rutas donde opera, movilizando cifra récord de pasajeros todos los meses, lo que la llevó a situarse apenas por debajo de su principal competidor –la ahora socia Sky Airline -y en las rutas donde operan ambas, llegando algunos meses a desplazarla en casos particulares, según consta en las estadísticas oficiales de la Junta Aeronáutica Civil. Incluso estos factores, sumado al anuncio de interesante planes de crecimiento y expansión a futuro, llevaron a considerar a Air Comet Chile (ex Aerolíneas del Sur) como la posible aerolínea alternativa en Chile.


Hoy día, mientras Air Comet Chile se encuentra en plena retirara del mercado doméstico chileno, los beneficios que Sky Airline puede sacar de esta virtual alianza son claros: reafirmarse como segundo operador en Chile, sin una competencia directa que pudiese mermar sus proyecciones en el corto plazo y poder contar con una representación internacional importante a través de unos de los grupos turísticos más importante en Iberoamérica, los cuales pueden ayudar a que la aerolínea maximice el número de pasajeros transportados. Estos beneficios sumados a otros cambios en la industria, como la baja considerable en el precio del petróleo en las últimas semanas y el alza del dólar permitirán que Sky Airline mejore en algo sus resultados operativos y financieros, así como sus perspectivas hacia futuro.