Alzas de costos y recortes de rutas marcan el escenario para las aerolíneas por el precio de combustible

Las aerolíneas han comenzando a responder ante el vertiginoso aumento del precio del petróleo. Algunas empresas también informaron recortes de capacidad.
avión Boeing 777-300ER turbulencias
Fotografía: Santiago Díaz

La guerra desencadenada por los Estados Unidos e Israel contra Irán sigue levantando preocupación entre las aerolíneas tanto por el precio de combustible como por las operaciones aéreas. El sector advierte cientos de millones de costos adicionales. Hace unos días la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA) anticipó alzas promedio de las tarifas de alrededor 9%.

Varias aerolíneas ya informaron que están incluyendo cargos adicionales a los boletos aéreos -por ahora sectoriales- para enfrentar el alza del precio de los combustibles. Si bien el conflicto es regional, sus implicancias son globales. Para países que enfrentan desafíos de crecimiento o con una demanda altamente sensible al precio no son buenas noticias.

La preocupación de la industria aérea está en la extensión del conflicto. Si bien el año pasado hubo intervenciones de los Estados Unidos e Israel con la República Islámica de Irán con represalias que afectaron los vuelos y obligaron a cierres de espacios aéreos, la situación fue contenida en el tiempo. Por consiguiente, no hubo un alza significativa del precio de combustible.

Alzas de costos

El combustible es el segundo ítem en la estructura de costos de las aerolíneas. Representa hasta el 50% de los costos dependiendo de la compañía y sus operaciones. Por los cierres de los corredores aéreos en el Medio Oriente e Irán, además de las restricciones que tienen algunas compañías para volar a través del espacio aéreo de Rusia, las aerolíneas de Europa y algunas de Asia han visto incrementado hasta en un 80% los costos operativos.

A nivel de industria, el alza en el precio de los pasajes, especialmente, en las tarifas más bajas, es el mecanismo más inmediato para compensar el aumento del precio del petróleo. La situación se mantiene no se descarta que los costos de combustible también puedan ser traspasados a otras clases tarifarias. El impacto global está forzando a otras aerolíneas a implementar también cobros adicionales.

Para algunas aerolíneas, el tráfico Premium de los últimos años brinda por el momento un “colchón financiero” para contener el alza inmediata del combustible. En algunas regiones alejadas del conflicto en el Medio Oriente, la alta demanda de viaje, el tráfico corporativo y los viajes de placer con alto nivel de gasto también crean un blindaje temporal frente a la crisis.

Recortes de vuelos

Ante la incertidumbre y los cierres de los espacios aéreos en el golfo Pérsico, más el alza en el precio de combustible, varias aerolíneas han optado por suspender vuelos hacia el Medio Oriente. No se descarta que otros destinos menos rentables también puedan verse afectados en caso de que los costos continúen incrementándose y la demanda no responda.

SAS ha dado la señal más drástica al reducir más de 1.000 vuelos en abril por el alza del precio de combustible. La compañía señaló que se trata de una medida para mantener el balance financiero, aunque intentará mantener la red en la medida de lo posible. No obstante, anticipó que para la Semana Santa podrían reportarse más recortes de operaciones.

Desde Europa, Finnair canceló vuelos a Doha y Dubái hasta el 29 de marzo debido a la imposibilidad de volar sobre Iraq e Irán. Además, la compañía no opera por sobre el espacio aéreo israelí. ITA Airways también suspendió los vuelos a Tel Aviv hasta el 09 de abril y extendió las cancelaciones a Dubái hasta el 28 de marzo, medida similar que también adoptó KLM hacia ese destino. En el caso de los vuelos de la aerolínea de los Países Bajos hasta Israel permanecerán suspendidos hasta la próxima temporada de invierno.

Aeropuerto París Charles de Gaulle flights information
Fotografía: Ricardo J. Delpiano

British Airways también suspendió varios servicios hacia destinos en el Medio Oriente por la inestabilidad de la región. En Wizz Air también canceló vuelos a Tel Aviv hasta el 29 de marzo, además de suspender las rutas a Amman, Abu Dhabi, Dubái y Jeddah desde Europa continental hasta mediados de septiembre.

Reflejando el impacto global de la situación en el golfo Pérsico, Air New Zealand también anunció un recorte de 5% de capacidad. En los Estados Unidos, las aerolíneas confían en sus fortalezas de la demanda Premium, el tráfico doméstico y la administración de refinerías (como las que posee Delta) para contener la crisis. Por el momento, las aerolíneas latinoamericanas no han reportado ajustes en sus servicios y proyecciones.

Contenidos relacionados