Tras conocerse los anuncios del ministro de Hacienda de Chile, Jorge Quiroz, las aerolíneas comenzaron a analizar la posibilidad de suspensión transitoria de la exención al impuesto específico al combustible que beneficiaba a industrias no terrestres. De aplicarse, la medida podría impactar directamente en los costos operacionales de los pasajes aéreos, así como a la conectividad del país.
Gobierno de Chile varias medidas para enfrentar la emergencia fiscal -atribuida a la administración del Presidente Gabriel Boric- y al conflicto con Irán. En ese contexto, el ministro Quiroz informó 10 acciones para mitigar el alza de los combustibles. La número 7 contempla la suspensión transitoria del crédito diferenciado al impuesto específico que actualmente beneficia a empresas no transportistas terrestres.
“De modo transitorio vamos a suspender la exención de que gozan las industrias para el transporte no terrestre en materia de impuesto específico al diésel”, señaló el secretario de Estado.
A través de distintos medios se indicó que esta disposición, sujeto a una tramitación en el Congreso, podría afectar a sectores como las aerolíneas y la minería en Chile. En medio de la vorágine del anuncio surge una interrogante clave: la referencia explícita al diésel que hace la autoridad abre dudas sobre su real alcance en el transporte aéreo.
Dudas por el alcance real de la medida
El anuncio de exención de impuestos informada por el ministro de Hacienda generó un espacio abierto a interpretaciones. Entre las aerolíneas la clave estará en la mención directa al diésel, no al combustible de aviación (Jet A-1) utilizado por los operadores aéreos que deriva del querosene.
Con el fin despejar cualquier duda, las aerolíneas analizarán al detalle los anuncios antes de traspasar estos costos a los usuarios. La tramitación y redacción final podría limitar la aplicación de la medida exclusivamente a actividades que utilizan diésel, como parte del transporte marítimo o maquinaria de la minería.
Algunos sectores políticos como la bancada del Partido de la Gente (PDG) ya anunciaron incorporar impuestos a las aerolíneas por el combustible de aviación. Para este conglomerado, sería un mecanismo para aliviar las alzas que afectarán a la población civil.
Una incertidumbre adicional
La situación fiscal en Chile y la crisis del combustible son una presión adicional para las aerolíneas. A nivel global, el sector ya enfrenta una coyuntura altamente compleja que amenaza con colocar alzas generalizadas en los precios de los pasajes, afectando a las tarifas más económicas, principalmente.
Varias aerolíneas de Asia y de Europa han anunciado cobros adicionales a los pasajeros en rutas selectas como tramos de larga distancia o servicios afectados por la crisis en el Medio Oriente. Otras han informado reducciones de capacidad.
Para Chile, el alza del precio de combustible -independiente de las medidas del gobierno- ya amenaza con retrasar la reactivación del mercado aéreo. De levantarse la exención del impuesto específico se podría producir una contracción en la demanda significativa. Junto con esto, quedaría amenazada la conectividad a ciudades con menor tráfico ya se en términos de frecuencias con la suspensión de los vuelos lo que afectará al empleo, al desarrollo económico y social de cada zona.