En medio de la incertidumbre que genera la guerra en Irán, las aerolíneas de Norte y Latinoamérica operan con una cierta tranquilidad. Si bien el factor del precio del combustible representa una alerta generalizada para toda la industria, en este lado del mundo existe un clima más calmo en comparación a otras regiones del mundo.
Sin duda que el factor geográfico es un punto que da una cierta ventaja. Alejadas del conflicto, las aerolíneas de América pueden verse beneficiadas de un tráfico regional (continental) que no debiera tener cambios en el corto plazo, además de beneficiarse de un posible aumento de la demanda. Algunos países como Costa Rica, por ejemplo, ya están recibiendo transferencias de capacidad de parte de algunas aerolíneas que recortan su oferta en la zona del golfo Pérsico.
Otro factor importante es la adaptación y la recuperación financiera. Después de enfrentar los adversos cierres de fronteras de 2020 en adelante y la caída del tráfico aéreo, varias aerolíneas de América se reestructuraron para operar de manera más flexible ante los cambios en los ciclos económicos.
En Latinoamérica, Aeroméxico, LATAM y Avianca fueron las primeras en realizar los ajustes necesarios anticipándose a sus competidores. Más tarde lo hizo GOL, mientras otras aerolíneas de la región buscaron mecanismos alternativos.
A través de su cuenta en LinkedIn, Roberto Alvo, CEO de LATAM, destacó el optimismo que existe en este lado del mundo. Mencionó la fortaleza financiera de la empresa y la capacidad que el grupo ha mostrado para adaptarse rápidamente a los cambios. Sin duda, una muestra del “efecto acordeón” que buscaba crear cuando la compañía se encontraba en el Capítulo 11.

El factor de la demanda
La alta demanda de viajes que se viene registrando en los últimos tres años han permitido a la mayoría de las aerolíneas mejorar sus perspectivas financieras. Los resultados récord obtenidos por LATAM y Copa Airlines en 2025 son un ejemplo de esta realidad, algo que también ocurre en los Estados Unidos.
La alta demanda y los viajeros Premium aportan un colchón financiero para soportar la crisis. La temporada alta de verano del hemisferio Norte contribuirá aquello con más personas viajando para el Mundial de Fútbol en los Estados Unidos, además de hacia Europa. Al ser una región alejada de conflictos, las aerolíneas de América también se preparan para recibir una gran cantidad de viajeros que preferirán otros destinos en lugar de pasar por Medio Oriente o Asia.
En los Estados Unidos, compañías como Delta están viendo una alta demanda en todos los segmentos: tráfico corporativo, viajeros Premium y pasajeros de Economy. De acuerdo con Aviation Week, United también está viendo una perspectiva similar con récord de reservas para los meses de verano.
Tanto en el Norte como en el sur, las compañías de bajo costo (LCC, por sus siglas en inglés) también están participando de este escenario. Muchas han adaptado su oferta a través de los ingresos adicionales (ancillary revenues) para atender a pasajeros dispuestos a pagar por un servicio más personalizado.

Oportunidades regionales
Otra ventaja que las aerolíneas de América están encontrando son las fortalezas en ciertos mercados regionales. Además, están apareciendo otros nuevos que cuentan con una demanda importante para sortear el escenario más inmediato. A esto se suma
En la región, destaca Centroamérica cuyo tráfico vacacional está atrayendo a más viajeros y con esto a nuevas aerolíneas. Más al sur aparece el auge de la demanda en Brasil que por su tamaño y aporte entrega una ayuda importante a las aerolíneas. Hoy, no sólo Azul, GOL y LATAM apuestan por Brasil, también lo están haciendo varias compañías de Europa como Air France, KLM, Iberia y TAP Air Portugal, especialmente, en la región del Nordeste.
Como nuevo mercado aparece Venezuela. Si bien todavía no tiene un auge significativo, la transición política en ese país acompañado de un mejoramiento de las condiciones anticipan una restauración de los servicios aéreos internacionales. Varias aerolíneas de América están siguiendo la evolución de la situación en ese país, sumando más servicios. Venezuela es uno de los mercados más importantes de América Latina, que actualmente, cuenta con una demanda dispersa por el continente que busca retomar el contacto con su país. Las compañías aéreas están atentas.

Vientos favorables
Desde la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA) vienen señalando que las perspectivas para 2026 son de un crecimiento sólido, impulsado por la estabilidad económica y la mejora de la conectividad intrarregional. Los flujos dentro del continente han permitido compensar bajas en otros segmentos reflejando la capacidad de adaptación de las aerolíneas.
Si bien todavía es incierto el impacto del precio del combustible, IATA destaca el fortalecimiento de la región. Por lo mismo, ha hecho el llamado a los Gobiernos a trabajar en mejoras en infraestructura, armonizar procesos y tener una regulación favorable para aprovechar la oportunidad. Desde la Asociación, han indicado que la región ha pasado de una supervivencia impulsada por la crisis a una reconstrucción cautelosa y centrada en la eficiencia.