Falta de aviones complica un retorno inmediato de la ruta de Isla de Pascua a Papeete

Autoridades de la Isla de Pascua buscan reactivar los vuelos con Papeete. La falta de aviones complica la asignación en un mercado turístico calificado como exclusivo.
Boeing 787-9 de LATAM en Isla de Pascua
Fotografía: LATAM

Operada exclusivamente por LAN y después por LATAM, la ruta Santiago – Isla de Pascua – Papeete fue uno de los símbolos de la proyección de Chile con Oceanía. Resultante de los vuelos de exploración en la década de 1960, la conectividad se inicia en la década siguiente como parte de la proyección LAN para llegar hasta Fiji.

Desde entonces, fue una ruta emblemática para Chile. Sin embargo, la crisis de 2020 con los adversos cierres de fronteras, la caída del tráfico de pasajeros y la restructuración forzada de LATAM, terminaron con los vuelos.

Hoy, las autoridades de Rapa Nui intentan retomar esa conectividad. Según consta en diario “El Mercurio”, la alcaldesa de la isla Elizabeth Arévalo busca conseguir la reapertura de la ruta. Sin embargo, el contexto del mercado aéreo chileno y también de la industria aérea complican los planes.

Desde junio 2020 que Papeete no está en los planes de LATAM. A pesar de que la compañía siempre está evaluando opciones, las proyecciones apuntan para Oriente donde con la llegada de nuevos Boeing 787-9 planea impulsar la conectividad de Sudamérica con Europa, además de explorar nuevos mercados como África y la posibilidad de Medio Oriente como destino.

El problema de la falta de aviones

Como muchas compañías aéreas, actualmente, LATAM enfrenta una falta de aviones. Si bien ha recibido nuevos Boeing 787-9, estos equipos están destinados a atender los planes de crecimiento con aumento de frecuencias en las rutas de larga distancia y nuevos destinos.

A la fecha, posee 10 B787-8 y 28 B787-9 que están basados en los hubs de Santiago, Sao Paulo (GRU) y Lima. Desde estos puntos atiende rutas hacia los Estados Unidos y Europa con una operación altamente eficiente marcada por la rotación de la flota más vuelos diurnos y nocturnos.

Para este año, la aerolínea recibirá tres B787-9 adicionales. Sin embargo, estos equipos atenderán los vuelos hacia Ámsterdam, Bruselas, Ciudad del Cabo, junto con reforzar operaciones entre Brasil y Europa, así como desde distintos puntos a Sudamérica a Norteamérica, mientras se evalúa Medio Oriente con Doha como potencial destino. En Oceanía, mercado atendido únicamente atendido desde Chile, el crecimiento de la flota podría reforzar las rutas a Sydney y Melbourne con más frecuencias sin escalas.

El lanzamiento de una nueva ruta depende de la demanda y si esta es rentable para justificar la asignación de un avión. Por las características del tramo Isla de Pascua – Papeete (de cerca cinco horas de vuelo) obligaría asignar más tiempo a uno de los B787 que cubren el tramo Santiago – Isla de Pascua lo que podría afectar la capacidad de otro servicio con mayor retorno de la inversión.

La falta de aviones ha obligado a LATAM a recurrir al arriendo de equipos en wet lease (arriendo de avión más tripulaciones, mantenimiento y seguros) de hasta Airbus A330-200 a Wamos Air. Si bien el arriendo fue algo temporal para compensar el mantenimiento preventivo de los motores Rolls Royce Trent, pero hoy son un complemento para el crecimiento.

Opción con los Airbus A321XLR

Para 2027, LATAM tiene previsto recibir los Airbus A321XLR. Se trata de aviones con capacidad para atender rutas de hasta 4.000 millas náuticas (8.700 kilómetros) o hasta 8 ó 9 horas de vuelo dependiendo de las condiciones de vuelo y la configuración.

Imagen de un Airbus A321XLR de LATAM
Ilustración de un Airbus A321XLR de LATAM Fotografía: Airbus

El plan de LATAM para los A321XLR es atender rutas medias sin una gran demanda de pasajeros y sin carga. Entre las alternativas para este avión está basar algunos en el Norte de Brasil (Fortaleza, posiblemente) o Lima para volar a Norteamérica o el Caribe. Desde la capital peruana los planes se han truncado con la imposición de la Tasa Única de Uso Aeroportuario (TUUA) de transferencia en el aeropuerto de la capital peruana que penaliza el tráfico de conexión y la posibilidad de lanzar nuevas rutas.

Las opciones para ubicar a los A321XLR están abiertas. Esto, sin descuidar parte del rol que desempeñarán en el reemplazo de los B767-300ER que todavía están en servicio.

Antes de pasar a los B787, la ruta Isla de Pascua – Papeete fue una histórica operación de los B767-300ER. Con prestaciones similares, el A321XLR podría atender dicho tramo como extensión y complemento de la ruta Santiago – Isla de Pascua (donde cumpliría con las restricciones de ruta).

Papeete es un destino exclusivamente turístico. De los dos vuelos semanales que se llegaban a operar se redujeron a sólo una frecuencia semanal hacia 2019 hasta el cierre de la operación. El A321XLR podría favorecer a la recuperación de la conectividad de Chile con Tahiti vía Isla de Pascua dependiendo de las condiciones de mercado.

Otras alternativas

Según señalan en “El Mercurio”, las autoridades de Isla de Pascua habrían contactado a otras aerolíneas para reactivar la ruta a Papeete. Entre las opciones mencionadas están Air Tahiti Nui y Hawaiian Airlines.

Air Tahiti Nui ya operado vuelos chárter entre Papeete e Isla de Pascua cuando disponía los A340-300. Si bien hay trascendidos de la posibilidad de establecer vuelos regulares, estos no se han concretado.

Por su parte, Hawaiian Airlines si bien opera en Oceanía llegando hasta Australia no se conocen planes de volar hacia el Pacífico Sur oriental. Asimismo, bajo el contexto de la industria aérea actual y por su modelo de negocios gestionado desde Honolulu y complementado desde Seattle, es poco probable que establezca una eventual ruta a Isla Pascua para conectar exclusivamente con Papeete.

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