A pesar de las limitaciones regulatorias impuestas por la administración Biden, la consolidación en la aviación estadounidense sigue, ahora, con las intenciones de Allegiant de comprar Sun Country. Las dos compañías han conseguido un acuerdo que ampliará la oferta y reforzará la cobertura hacia destinos vacacionales en los Estados Unidos, principalmente.
Para completar la adquisición, Allegiant pagará US$1.400 millones por Sun Country, incluyendo US$400 millones de deuda de esta. De aprobarse, la operación parte de las autoridades estadounidenses, la compañía resultante operará bajo la marca de Allegiant. Se espera que hacia el segundo semestre la operación pueda concluirse.
Allegiant espera beneficiarse de una mayor flexibilidad y eficiencias operativas. De esta manera, gestionará una red de 650 rutas en alrededor 175 destinos en los Estados Unidos como en otros puntos de México, el Caribe y Centroamérica.
Además, tendrá una flota conformada por 195 aviones, con 30 unidades en orden y otras 80 opciones de compra. La fusión permitirá generar más economías a escala y realizar sinergias a lo largo de la red. También podría favorecer a abrir nuevos destinos dentro del límite operacional de los aviones.
Allegiant cuenta con una flota conformada por 28 Airbus A319, 93 A320 y 16 Boeing 737-8. Además, posee pedidos por 30 B737-7 y 20 B737-8-200 con 50 opciones. Sun Country, por su parte, opera con 65 B737-800 y tres B737-900ER. El aporte de esta aerolínea estará en la base de Minneapolis St. Paul.
“Esta fusión representa un emocionante nuevo capítulo en la misión compartida de Allegiant y Sun Country de brindar un servicio asequible, confiable y conveniente desde comunidades desfavorecidas hasta destinos de ocio de primer nivel”, declaró Gregory C. Anderson, CEO de Allegiant.
Transacciones
Después de oficializar el anuncio, Jude Bricker, CEO de Sun Country, señaló que la fusión con Allegiant marca un nuevo capítulo en los 43 años de historia de la aerolínea. Enfatizó que la transacción permitirá crear “una de las principales compañías de viajes de ocio en los Estados Unidos”.
Tras el cierre de la transacción, Allegiant continuará como la empresa matriz que cotiza en bolsa. Maurice Anderson asumirá como CEO de la compañía resultante, mientras que Robert Neal, actual presidente de Allegiant, ocupará los cargos de presidente y CFO. Bricker se integrará al directorio junto a otros dos representantes de Sun Country, ampliando la junta de Allegiant a 11 miembros. En tanto, Maury Gallagher mantendrá su rol como presidente de la entidad combinada.
Una vez finalizada la operación, los accionistas de Allegiant controlarán aproximadamente el 67% de la nueva compañía. Los inversionistas de Sun Country poseerán el 33% restante.
Aprobación en el DOT, la meta a superar
Una de las preocupaciones para industria aérea son las aprobaciones regulatorias. Bajo la administración del Presidente Joe Biden, las fusiones y acuerdos de negocio conjunto (JV) se vieron afectados por una “ola de revisiones”. La intención era evitar la concentración del mercado y ampliar la oferta aérea, así como la competencia a los usuarios. Sin embargo, ello no ha generado cambios importantes. Por el contrario, se han afectado acuerdos que incluso siguen amenazando el futuro de compañías relevantes como Spirit tras el bloqueo de la fusión con JetBlue.
Bajo el gobierno del Presidente Donald Trump, la industria aérea espera un ambiente más favorable de parte de las autoridades. Desde su llegada al poder han indicado que una menor regulación incentivaría la innovación y mejoraría la competitividad de las aerolíneas estadounidenses a nivel internacional. Con apoyo a la industria, podría fomentar la inversión privada y permitir a las aerolíneas mayores libertades, por ejemplo, ante la necesidad de consolidación para crear fortalezas.
Desde Allegiant indican que hay confianza en que la fusión por compra de Sun Country no se verá rechazada. Esperan que se reconozca la necesidad de que la empresa cuente con una mayor fortaleza para operar y que los clientes que viajan por placer tendrán una mayor oferta con una gran empresa. En esa línea, enfatizan el aporte que realizará la base de Minneapolis St. Paul.
Otro punto que esperan que se les reconozca es su derecho a contar con una posición más favorable frente a las grandes compañías como American Airlines, Delta, United y Southwest. Estas controlan el 70% del mercado aéreo doméstico. En 2025, el Departamento de Transporte (DOT) aprobó la fusión de Alaska Airlines y Hawaiian Airlines.