Tras varios días complejos operacionalmente, Flybondi sumó cuatro aviones bajo régimen de wet lease o ACMI (arriendo de avión, más tripulaciones, mantenimiento y seguros). Los aviones están permitiendo operar con mayor regularidad dejando atrás complejos episodios de días atrás.
Al igual que en 2024-2025, una eventual programación de vuelos por sobre la capacidad operativa real generó una cadena de inconvenientes para los pasajeros. Muchos han debido enfrentar demoras significativas, reprogramaciones y cancelaciones de sus vuelos, generando múltiples quejas ante la autoridad.
En consecuencia, la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) volvió a levantar actas de infracción contra la empresa que podrían derivar en sanciones. Un proceso que Flybondi ya conoce por los hechos de la temporada anterior y que repitió para este año.
Para la presente temporada alta de verano, Flybondi iba a sumar 10 aviones entre Airbus A320 y Boeing 737-800, todos alquilados en wet lease. Un mecanismo que, si bien brinda soluciones de capacidad inmediata para las aerolíneas, tiene un alto costo financiero. Pese a ello la empresa ha recurrido en varias oportunidades a esta modalidad, la que no ha estado exenta de cuestionamientos para el modelo de negocio de la empresa.
Las unidades adicionales permitirían reforzar el número de vuelos regulares, estacionales y chárter. Sin embargo, no todas se incorporaron en el tiempo correspondiente. Pese a esto, la empresa mantuvo la programación de vuelos, aun cuando no contaba con la capacidad para realizarlos, según denuncias medios de prensa. Un medio denunció que sólo contaba con 12 aviones para una programación de 24. A esto, se sumó la salida temporal dos equipos por problemas técnicos y uno por un granizo en Córdoba.
Refuerzo tardío
En los últimos días, Flybondi consiguió sumar cuatro A320 con los cuales ha estado normalizando sus vuelos. De hecho, en los últimos días no se han registrado afectaciones importantes a los pasajeros en comparación con los días anteriores.
Flybondi asegura que desde el inicio de la temporada se han realizado más de 3.400 vuelos con más de 566 mil pasajeros transportados. El refuerzo de la flota permitirá una mayor estabilidad operativa en lo que queda del mes y durante febrero.
La firma argentina de bajo costo (LCC, por sus siglas en inglés) está sometida a una fuerte presión competitiva frente a los avances en el mercado de JetSMART y la operación consolidada de Aerolíneas Argentinas. No se descarta también una presión financiera heredada arrastrada de años anteriores con el giro de divisas y que podría estar agravándose con los arriendos masivos en wet lease ante la falta de aviones en la industria.
Según la aerolínea, las demoras en la incorporación se debieron a "razones administrativas". Sin embargo, no está claro si estas responden a la propia compañía o a las que prestan el servicio.