Las amenazas a la seguridad se han trasladado a los espacios aéreos ante un contexto geopolítico altamente cambiante. Tras las siete alertas emitidas por la Administración Federal de Aviación de los Estados Unidos (FAA, por sus siglas en inglés), Centroamérica, Colombia y el Caribe se suman a Irán en estar bajo especial vigilancia por parte de las autoridades, aerolíneas y dependencias de control.
Si bien el grado de alerta es distinto dan cuenta del escenario incierto con el que comienza la aviación. En los últimos años, los conflictos geopolíticos se han convertidos en uno de los desafíos a sortear más importantes para la industria. Sus implicancias van más allá de la seguridad operacional, ya que también han impactado en la cadena de suministro.
Hoy, Centroamérica, Colombia, el Caribe e Irán están bajo alerta. Las tres regiones comparten la característica de ser espacios aéreos claves para la conectividad internacional.
Por su ubicación geográfica, los espacios aéreos de Centroamérica, Colombia y el Caribe son estratégicos para las rutas aéreas entre Sudamérica y Norteamérica. Prácticamente, gran parte de los vuelos hacen uso de estas áreas sin contar con alternativas inmediatas. La situación sobre Venezuela dificulta el uso de este espacio aéreo.
En el caso de Irán, el país es utilizado por las aerolíneas para la conectividad entre Europa y Asia, así como hacia los Emiratos Árabes Unidos y Omán. A diferencia de los espacios aéreos en las Américas, existen alternativas inmediatas a través de Iraq o el Reino de Arabia Saudita. Cabe recordar que, por las sanciones de los Estados Unidos y Europa sobre Rusia, el espacio de aéreo de ese país está restringido para las aerolíneas de occidente.
Alertas en las Américas
El viernes 16 de enero, la FAA emitió siete alertas (NOTAMs) para los operadores estadounidenses sobre afectaciones a los Sistemas Globales de Navegación Satelital (GNSS) en los espacios aéreos de Centroamérica, Panamá, Colombia. Estos se suman a los NOTAMs que rigen sobre el espacio aéreo de Venezuela.
Los mensajes están dirigidos a aumentar la precaución, pero no constituyen prohibiciones de vuelo. Por consiguiente, las aerolíneas pueden seguir utilizando los espacios aéreos con la debida precaución, en este caso sobre afectaciones a los GNSS.
Los NOTAMs también se extienden hacia áreas en los espacios aéreos en el Pacífico y en México. Considerando el área de Venezuela, existe una importante aérea del continente bajo alerta.
La Aeronáutica Civil de Colombia (Aerocivil) notificó a las aerolíneas de los NOTAMs de la FAA. Asimismo, precisó que no se han registrado afectaciones a la navegación aérea o condiciones que impidan o limiten el desarrollo de la actividad aérea.
La Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) de México informó a sus aerolíneas nacionales e internacionales sobre la alerta. Precisaron que los NOTAMs no constituye una prohibición, sino una medida de precaución orientada a reforzar la atención y cuidado de la operación aérea dentro de determinadas regiones del espacio aéreo.
Situación en Irán
Ante la creciente situación interna, la Agencia Europea de Seguridad Aérea (EASA) recomendó a las aerolíneas evitar el espacio aéreo de lrán. Según la autoridad aeronáutica europea el incremento de la tensión en el país y la posibilidad de una actividad militar de los Estados Unidos en el país podría derivar en actividades militares inesperadas.
Hasta la semana pasada, las aerolíneas habían cancelado algunos vuelos a la República Islámica por preocupaciones de seguridad. Sin embargo, varias aerolíneas continuaron utilizando el espacio aéreo iraní.
Con la alerta, varias aerolíneas han traslado sus rutas hacia el oeste. Los espacios aéreos de Iraq, del emirato de Bahrain y Qatar, se han convertido en la alternativa inmediata para mantener la conectividad aérea. Un rol similar también desempeña el área del Reino de Arabia Saudita. Las únicas aerolíneas que están volando en el espacio aéreo iraní son las compañías nacionales.

Una situación latente
Las alertas que están rigiendo sobre los espacios aéreos en Centroamérica, Colombia, el Caribe e Irán entre otros sólo reflejan el impacto global de los conflictos geopolíticos locales. Se trata de una realidad que no es nueva y que al igual que las nuevas amenazas a la seguridad se hacen presentes en el diario vivir del presente siglo.
Desde la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA), señalan que los conflictos geopolíticos seguirán generando costos importantes para las aerolíneas. Afirman que los cierres del espacio aéreo, las interferencias en el GNSS y los cambios de ruta por motivos políticos y de seguridad están limitando las operaciones y reduciendo la eficiencia.