Después de un proceso largamente demorado, el aeropuerto de Heathrow de Londres tiene un plan de expansión. El Gobierno del Reino Unido seleccionó la propuesta del propio aeropuerto para construir la tercera pista y ampliar las terminales.
La selección se impuso por la propuesta de Arora Group tras meses de análisis. La propuesta de Heathrow considera construir la tercera pista de 3.500 metros de largo en el sector noroeste del recinto aeronáutico hacia la terminal 5. La propuesta de Arora group consideraba una pista 2.800 metros de largo.
Según explicó la secretaria de Transporte, Heidi Alexander, la propuesta de Heathrow es más creíble. Contempla una inversión de £49 mil millones (US$64 mil millones) en la construcción de la obra y trabajos adicionales como la reubicación y construcción de un túnel en la autopista M25.
La alternativa proponía una pista más corta para evitar incurrir en las modificaciones viables. Sin embargo, la autoridad consideró que sería insuficiente para atender las necesidades de crecimiento del transporte aéreo y nuevos aviones a futuro.
Avance significativo
La aprobación del plan de expansión del aeropuerto de Heathrow es el avance más significativo desde la Declaración de la Política Nacional de Aeropuertos (ANPS) del Reino Unido en 2018. El proyecto de expansión se ha visto afectado por impugnaciones legales, la presión política medioambiental y la crisis de 2020 con los adversos cierres de fronteras.
Al seleccionar el plan de Heathrow como base para completar el ANPS actualizado, los ministros esperan completar el proceso para julio de 2026. Si se cumple ese cronograma, la tercera pista estará lista y operativa para 2035.
“Estamos actuando con rapidez y decisión para que este proyecto despegue y podamos materializar cuanto antes su potencial transformador para los pasajeros, las empresas y nuestra economía”, dijo la secretaria Alexander.

Obras adicionales
Además de la tercera pista de 3.500 metros de largo, el aeropuerto de Heathrow aumentará la capacidad para atender 756.000 vuelos por años. Con cambios en las cinco terminales, busca incrementar la capacidad de los actuales 84 millones de pasajeros por año a 150 millones de pasajeros en 2035.
El plan de expansión contempla nuevas calles de rodaje y la construcción de una ampliación de la terminal 5 (que se llamará T5X). También se busca continuar con la ampliación de la terminal 2 (The Queen’s terminal) y la demolición de la terminal 3.
“En julio de 2025, presentamos al gobierno nuestra propuesta para una tercera pista. Nuestra propuesta creará un aeropuerto preparado para el futuro, que permitirá el servicio de calidad que esperan los pasajeros globales, abrirá nuevas rutas emocionantes y desbloqueará beneficios para toda la comunidad”, señaló el aeropuerto de Heathrow.
Superar el desafío regulatorio
Si bien la selección del proyecto es un paso importante, el plan debe superar el entorno regulatorio. La Autoridad de Aviación Civil del Reino Unido está creando un nuevo marco regulatorio para permitir la recuperación temprana de costes y definir cómo los gastos de expansión se integrarán en la base de activos regulados de Heathrow. El Departamento de Transporte, por su parte, trabaja junto al regulador para proteger a los pasajeros y asegurar que el sistema permita financiar la expansión de forma eficiente y en los plazos adecuados.
Estas decisiones serán clave para determinar las futuras tasas aeroportuarias y la viabilidad económica del proyecto. Las aerolíneas están siguiendo de cerca la evolución considerando el impacto que tienen las tasas e impuestos en los costos de las compañías como para los pasajeros.
El gobierno británico enfatiza que el plan de Heathrow debe cumplir con cuatro aristas. Estas corresponden al: aporte al crecimiento económico, emisiones, impacto acústico y pleno cumplimiento de las obligaciones climáticas legalmente vinculantes.
Aunque la aprobación del plan de Heathrow aporta la tan esperada claridad, aún quedan desafíos importantes. La versión actualizada del ANPS debe pasar por un proceso de consulta y revisión parlamentaria. Junto con esto se deberán superar evaluaciones estrictas y posibles demandas legales antes de que la construcción pueda ponerse en marcha.
“Necesitamos decisiones definitivas para evitar retrasos en el proyecto y poder continuar con la ejecución de este proyecto vital para nuestros clientes y para el Reino Unido”, puntualizó el aeropuerto.