En un mensaje dirigido al Congreso de Brasil, Estuardo Ortiz, CEO de JetSMART expresó por el impacto del Proyecto de Ley 5041/2025 que está discusión. La iniciativa, que propone la gratuidad obligatoria de servicios como el equipaje de mano, el equipaje despachado, la selección de asientos o el transporte de mascotas. Por consiguiente, amenaza con elevar las tarifas perjudicando la libertad de elección de los consumidores.
Al igual que en otros países de la región, Brasil ha vivido una democratización de los viajes aéreos a través de políticas de revenue management y de estímulo a la demanda. GOL fue una de las aerolíneas que transformó el mercado aéreo brasilero, labor que ha sido continuada por LATAM y Azul. Además, todos los operadores que atienden rutas internacionales desde y hacia Brasil también aportan al dinamismo en la región.
JetSMART no opera en rutas domésticas de Brasil. Sin embargo, ha desarrollado una creciente expansión desde Argentina y Chile permitiendo que más brasileros puedan volar.
Ortiz advirtió que, aunque las medidas que se discuten en el Congreso de Brasil parecen buscar un beneficio inmediato para los pasajeros, sus consecuencias podrían ser contrarias a ese propósito. Por lo mismo, enfatizó que es urgente dar visibilidad a los beneficios que trae la aviación.
En conversación con “El Aéreo” durante el Foro de Líderes de la Asociación Latinoamericana y del Caribe de Transporte Aéreo (ALTA), señaló que la democratización del viaje aéreo no está amenazada, pero no ausente de desafíos. Confía que el dialogo permanente con las autoridades más el dinamismo del mercado generarán las condiciones para que la nueva forma de viajar se quede.
“Tengo la convicción que esto va a seguir avanzando y que los beneficios para la empresa privada y para el Estado hay que hacerlos más visibles para que haya más inversión”, dijo CEO de JetSMART.
Alza de precios en Brasil
Producto de la democratización del viaje aéreo, cerca del 60% de los pasajeros en Brasil elige sin equipaje. Según el CEO de JetSMART, esta libertad de elección sumado a los precios más baratos permite que la gente pueda recurrir al viaje aéreo para distintos propósitos. Por ejemplo, ir de una ciudad con poca planificación y en pocas horas.
Si se impone una gratuidad obligatoria como equipaje de mano, equipaje despachado o selección de asiento, llevada de mascotas sin costo, las tarifas económicas desaparecerán. Como comportamiento natural de la economía, las aerolíneas trasladarán esos costos a los pasajeros cobrando para ello las tarifas más altas.
“Si esos costos se imponen a todos, los precios podrían subir más de US$50 por viaje, afectando directamente a quienes hoy acceden por primera vez a volar”, afirmó el CEO de JetSMART.
El comentario de Ortiz -publicado en su cuenta de LinkedIn-, dijo que Brasil todavía está a tiempo de elegir políticas que promuevan la eficiencia y la libertad tarifaria junto con el derecho de los pasajeros a decidir cómo y a qué precio volar. Solidarizó con el llamado de la industria aérea a través de ALTA y la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA).
“No retrocedamos en el derecho a volar, en la competencia ni en la conectividad que tanto ha costado construir”, sentenció.

Un llamado para toda la región
Brasil no es el único país que está amenazado por nuevas regulaciones que no están aportando valor al viaje aéreo. A lo largo de la región, distintas iniciativas parlamentarias se están colocando bajo la promesa de brindar derechos a los pasajeros, pero a costa de sacrificar conectividad, tiempo, eficiencia y libertad.
En Chile, por ejemplo, más de seis iniciativas parlamentarias amenazan con restringir la libertad de volar. En ese país las mociones ya están incluidas en el Código Aeronáutico, Ley de Comercio y Reglamento del Comercio Electrónico, por lo que crean una maraña de normativa que sólo comprometerá el crecimiento de la aviación, sino que de la economía.
“Decisiones apresuradas pueden poner en riesgo la sostenibilidad del sector y el acceso a un transporte aéreo verdaderamente accesible”, insistió Ortiz.
Actualmente, Brasil es el país con mayor judicialización del transporte aéreo de América Latina y el Caribe. Los altos costos no sólo tienen un impacto para la aerolínea, sino también para los pasajeros quienes deben incurrir en procesos judiciales sin ver resultados favorables.