Después de 10 años de haber asumido la concesión, Nuevo Pudahuel culminó todas las obras de renovación y ampliación del aeropuerto de Santiago. Durante la jornada del miércoles 03 de septiembre, se habilitaron las nuevas dependencias de la terminal nacional, última fase del proyecto.
La transformación de la terminal 1 (T1) dedicada a los vuelos domésticos implicó una inversión de US$60 millones y aumentó la capacidad para gestionar hasta 20 millones de pasajeros. Las nuevas dependencias se dividen en dos sectores de puertas (Concourses, como también se denominan en el ambiente aeroportuario): A y B que gestionarán los vuelos de pasajeros dentro de Chile. La inversión responde al 56% de aumento que han experimentado los vuelos nacionales desde 2015.
En 2024, se inauguró el sector de puertas A (T1A) ubicado al occidente de la terminal. Posteriormente, se habilitaron nuevas zonas de llegada de pasajeros y retiro de equipaje, además de un nuevo ingreso y punto de control. Para este año, quedó pendiente la remodelación del ingreso y del conector oriental con la terminal internacional (T2).
“Con esto, estamos dando término al proceso de renovación del aeropuerto Arturo Merino Benítez, con un nuevo terminal internacional que se entregó el año 2022, y ahora con este terminal nacional remodelado con los más altos estándares de infraestructura aeroportuaria”, señaló la ministra de Obras Públicas (MOP), Jessica López.
Cerrando un ciclo
Hace 10 años, Nuevo Pudahuel asumió la compleja misión de transformar el aeropuerto de Santiago. Tras varios años de obras -y no exento de desafíos- se construyó un moderno terminal 2 para los vuelos internacionales para luego dar paso a la remodelación de la terminal doméstica (T1).
El cierre del proceso de construcción da paso a una nueva etapa: mejorar la experiencia de servicio a los pasajeros. Se trata de un tema que ha perseguido a la concesionaria y también al Estado de Chile, pero que ambos están comprometidos a superar con una infraestructura moderna.
“Hoy es momento de mirar al futuro. Para los nuevos desafíos y las oportunidades que vendrán, hemos transformado esta terminal en una plataforma de conectividad nacional”, sentenció Nicolás Claude, gerente general de Nuevo Pudahuel.

El gerente de la sociedad concesionaria resalta que pese a todos los desafíos presentados el aeropuerto duplicó la capacidad operativa y modernizó la experiencia al usuario. A 10 años del inicio de la concesión, enfatizó que siguen comprometidos con hacer del aeropuerto de Santiago un punto de referencia en Latinoamérica.
“Estamos orgullosos del trabajo realizado por Vinci Airports y de su contribución para transformar a Chile en un centro de conexión del transporte aéreo en América Latina”, agregó Nicolás Notebaert, director general de Vinci Concessions.
¿Qué es lo nuevo?
Con la culminación de la renovación del aeropuerto de Santiago, la nueva T1 dedicada a los vuelos domésticos cuenta con dos sectores que dividen las 38 puertas de embarque. Son 25 puertas con posiciones de contacto o puentes de embarque y 13 posiciones remotas.
Las puertas A ubicadas al lado occidental de la terminal concentrarán los vuelos de Aerovías DAP, JetSMART y SKY, además de las operaciones a isla de Pascua de LATAM. Las puertas B del lado oriental estarán asignadas a los vuelos de LATAM.
Para ingresar a las puertas B, se remodeló el acceso a embarque y Filtro de Seguridad. Con un espacio ligeramente más amplio, el personal de AVSEC de la Dirección General de Aeronáutica (DGAC) cuenta con seis máquinas de revisión de equipaje. Previo a la entrega, la autoridad aeronáutica distribuyó los equipos disponibles. Tras pasar por el control el pasajero puede dirigirse a cualquier sector del edificio.

Con las obras entregas la T1 del aeropuerto de Santiago cuenta con dos accesos importantes a la sala de embarques. Del mismo modo a la llegada, dispone de tres ingresos a la sala de retiro de equipaje: uno ubicado para las puertas A al occidente de la terminal, otro en las puertas B (el que tradicionalmente utilizan los pasajeros), más uno adicional ubicado a la entrada del corredor que conecta con las puertas D de la terminal 2. Cabe recordar que esa parte de la terminal internacional puede ser usada por vuelos domésticos dependiendo de la demanda.
En la sala de retiro de equipaje quedan habilitadas hasta 12 cintas de transportadoras. Desde Nuevo Pudahuel, aseguraron que ahora habrá más espacio para atender la mayor demanda de vuelos, especialmente, cuando hay simultaneidad de operaciones.
Un punto a destacar es la reducción en los tiempos de traslado dentro del aeropuerto. Se trata de un aspecto criticado por los pasajeros que con los nuevos accesos y recorridos queda solucionado. También se esperan un procesamiento más rápido de los pasajeros por los nuevos puntos de control.

El nuevo terminal nacional también exhibirá una renovada oferta comercial de 49 locales. Son 23 tiendas de retail y 26 locales de oferta gastronómica. Además, se incorporarán 5 salones VIP, actualmente en proceso de licitación que debe finalizar dentro del presente año.
La remodelación de la T1 se ejecutó en dos fases y contempló la intervención de 35.000 metros cuadrados (m2) del edificio original. En la primera etapa correspondiente a la T1A sumó 17.334 m2 y ocho puertas de embarque adicionales al edificio.