Tras la publicación del informe preliminar del accidente del vuelo de Air India AI171, Etihad Airways establece nuevas inspecciones a los Boeing 787. Las revisiones afectan a las palancas del control de combustible que se encuentran en el módulo del Throttle (TCM, por sus siglas en inglés) para verificar que no cambien de posición de manera inadvertida.
La aerolínea del emirato de Abu Dhabi también instruye a los pilotos tener precaución al operar los controles cercanos a las palancas de combustible. La intención es minimizar los riesgos ante posibles acciones que puedan representar un riesgo a la seguridad aérea.
Etihad cuenta con una flota conformada por 45 B787 los que realizan gran parte de sus operaciones en rutas medias, de larga y ultra larga distancia. A la fecha, cuenta con 35 B787-9 y 10 B787-10.
No es el único caso
Junto con la decisión de Etihad, las autoridades de Corea del Sur también estarían solicitando nuevas inspecciones a la flota B787. En ese país, Korean Air opera 28 B787 de los modelos -8/-9/-10.
En Japón, JAL Japan Airlines también se encuentra siguiendo de cerca las recomendaciones que emanen del informe del accidente AI171. Por el momento, se encuentra monitoreando las operaciones de la flota Dreamliner y no descarta realizar futuras inspecciones a fin de garantizar la seguridad de los vuelos.
ANA, otro importante operador de B787 en Japón, probablemente también adopte medidas similares.
Inspecciones de 2018 cobran importancia
La situación con el control del flujo de combustible en los B787 se informa en 2018. En ese año, una directiva de aeronavegabilidad de la Administración Federal de Aviación (FAA) recomienda a los operadores inspeccionar el TCM que contienen las palancas del combustible del avión.
Si bien muchos operadores han aplicado revisiones otros sólo las han adoptado de manera parcial. En el caso de India, la Dirección General de Aviación Civil (DGCA) recién ha hecho obligatoria la revisión tras conocerse el informe preliminar del accidente del AI171.
Las decisiones de Etihad, así como los casos de JAL Japan Airlines y Korean Air confirman el interés por la seguridad de estas partes del avión. Por su parte, Boeing y la FAA señalan el control del combustible en los B787 cumplen con las garantías para la seguridad de la operación.
Cabe señalar que las directivas de aeronavegabilidad tanto de la FAA como la Agencia Europea de Seguridad Aérea (EASA) son habituales. Este tipo de publicaciones son necesarias para detectar tempranamente posibles riesgos a la seguridad ante el desgaste de piezas o componentes que pueden tener inconvenientes en su fabricación.