Las preocupaciones por la seguridad de las operaciones se ha vuelto un tema complejo para el Air India. Al corte del paso de combustible indicado en el informe preliminar del accidente del AI171, se agregan las conversaciones de los pilotos y demoras en el reemplazo de piezas de aviones Airbus en la filial Air India Express. En paralelo, el Departamento de Seguridad en el Transporte (NTSB) de los Estados Unidos advierte de falta de transparencia y progreso en la investigación.
Para TATA Sons, los temas de seguridad opacan la recuperación de Air India. En 2021, la aerolínea vuelve a manos privadas a cargo de su grupo fundador (TATA Group) después de estar casi siete décadas administrada por el Estado. La gestión pública no ha estado ajena a una alta burocracia y cuestionamientos de corrupción, además de una gestión deficiente en términos financieros
Después de ser una de las compañías aéreas más emblemáticas a nivel mundial y que califica como global, la imagen de Air India está desprestigiada. En su primer proceso de privatización en 2018, el Estado no consigue atraer a ningún oferente privado. Sólo el acuerdo con TATA Sons permite salvar el proceso.
No se descarta que las preocupaciones de seguridad que enfrenta Air India tras el accidente sean consecuencia directa de los problemas bajo la administración estatal. La propia TATA Sons reconoce que la recuperación de la aerolínea necesitará “un gran esfuerzo”. El grupo se ha dado un plazo de tres a cinco años para revertir la imagen de la compañía y sus resultados.
Reporte preliminar del accidente del AI171
El informe preliminar del accidente del AI171 señala que uno de los pilotos accionó ambos interruptores del paso de combustible del Boeing 787-8 (registro VT-ANB) tres segundos después del despegue. Como resultado, se produce una pérdida de potencia y de sustentación lo que termina en la caída del avión en un barrio cerca del aeropuerto de Ahmedabad.
Según una de las grabadoras de vuelo, los interruptores de combustible de los motores 1 y 2 (izquierdo y derechos, respectivamente) pasan de RUN a CUTOFF con una diferencia de un segundo. El primer oficial (sentado al lado derecho) es el piloto al mando (quien lleva el avión), el capitán lo supervisa y ejecuta las órdenes dictadas. Se atribuye que el capitán pregunta a su colega por qué realiza el corte de combustible. El piloto al mando responde con seguridad que no lo ha hecho.
El informe de la Oficina de Accidentes de Aeronaves (AAIB, por sus siglas en inglés) del Ministerio de Aviación de India, señala que los motores del B787-8 funcionaban correctamente. Por lo tanto, no era necesario una acción inmediata. Tampoco hay indicios de problemas con el peso y balance, ni con el flujo de combustible. La posición de los flaps están en la posición 5 considerada adecuada para el despegue y las condiciones del vuelo.
También se indica que tras 10 segundos de iniciado el vuelo, los dos interruptores se vuelven a activar. Esto genera el reencendido de los motores por parte del FADEC del avión. La investigación indica que el avión responde adecuadamente. El apagado de los motores 1 y 2 se revierte, pero no logran detener la velocidad del núcleo del motor. Dado que se apagan los dos motores, se activa la RAT (RAM Air Turbine), un pequeño motor a hélice que se despliega en el B787 y otros aviones cuando se pierde toda la energía de los motores.
Tras las evidencias de normalidad, la investigación se centra en los pilotos y en los procedimientos operacionales de la aerolínea. Desde Air India piden evitar conclusiones prematuras.

Cambio de piezas en la familia A320
La Agencia Europea de Seguridad en la Aviación (EASA) emite en 2023 una directiva de aeronavegabilidad para la familia Airbus A320neo equipadas con motores CFM LEAP1-A. La medida busca evitar una condición insegura del avión para lo cual pide a los operadores reemplazar piezas giratorias, sellos y otros componentes. En caso de no tomar acciones, se advierte que se podrían generar una liberación de gases de alta potencia que podrían generar daños al motor y al control del avión.
Según la Dirección General de Aviación Civil de India (DGCA), señala que Air India Express no cumple con modificación indicada dentro del plazo estipulado. Si bien se trata de un avión en específico (registro VT-ATD) pone en cuestionamiento la seguridad operacional. La compañía reconoce el hecho y asegura que después efectúa el cambio de componentes.
Air India Express es una filial de bajo costo de Air India. Opera rutas domésticas e internacionales en Asia y el Medio Oriente. Opera 24 A320, 12 A320neo, tres A321neo, 26 Boeing 737-800 y 49 B737-8.
En paralelo, la DGCA ha advertido a Air India por el incumplimiento en varias normas de seguridad. Esto, luego de que se descubriera que tres A320 de la compañía operaran sin tener la revisión de los equipos de seguridad de sus equipos de emergencia pertinentes. La autoridad aeronáutica menciona que la compañía ha sido lenta para abordar problemas.
Más allá de Air India: crece por la preocupación por la seguridad de la aviación
India vive una segunda revolución del transporte aéreo con nuevas compañías aéreas y el intento de resurgir de otras compañías aéreas. Sin embargo, las incertidumbres derivadas de la tragedia del AI171 en Ahmedabad y la revisión de componentes en la compañía complican el panorama.

Ante esta situación, los legisladores de India están invitando a funcionarios de gobierno y actores clave en la industria aérea de ese país para atender los temas de seguridad operacional. No se descarta que todo el sistema y la burocracia asociada se somete a una profunda revisión lo que incluye a las causas que determinaron el accidente del B787-8 del vuelo AI171.
Los problemas de seguridad de Air India también pueden escalar a otras aerolíneas del país. Por lo mismo, desde la industria muestran su constante preocupación por la evolución de la investigación y otras acciones que se tomen.