La presencia de aves en el aeropuerto de Santiago se ha vuelto una constante en los últimos dos meses. Se trata de un fenómeno complejo explicado por fenómenos migratorios, pero también por la falta de acción de las autoridades chilenas para atender situaciones derivadas de la convivencia urbana.
El impacto de un pájaro con una aeronave representa una amenaza a la seguridad en la operación. Por tal motivo, las autoridades aeronáuticas o del aeropuerto -según sea el caso- despliegan permanente medidas de mitigación siendo la suspensión de operaciones aéreas la más drástica.
Desde abril hasta ahora, las aves afectando las operaciones aéreas en el aeropuerto de Santiago. En horas de la mañana y la tarde, la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) determina la suspensión temporal de los vuelos. Si bien son periodos cortos de tiempo, afectan el cumplimiento de los itinerarios por parte de las aerolíneas generando un impacto operacional en cadena.
La Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA) viene haciendo seguimiento al tema de las aves en el aeropuerto de Santiago. Durante la Asamblea General celebrada en Nueva Delhi, Peter Cerdá, vicepresidente de las Américas de IATA, señala que la situación en la capital de Chile se suma a otras presentadas en Colombia, Ecuador y Panamá.
“Son temas importantes y serios para las aerolíneas. No sólo es un impacto, sino que pueden provocar un accidente, daño a los motores o a las aeronaves. Por lo tanto, lo importante es trabajar de una manera colaborativa y transparente entre el aeropuerto y la autoridad aeronáutica para el desarrollo de programas de mitigación”, dice Cerdá.
Un problema de convivencia entre la ciudad y el transporte aéreo
Para IATA, la situación de las aves en el aeropuerto de Santiago como en otros recintos aeronáuticos en Latinoamérica y el mundo, tiene en gran parte una relación con el crecimiento de las ciudades. También hay un factor climático que provoca cambios en el comportamiento de la fauna.
“Tenemos que recordar mucho de nuestros aeropuertos que cuando fueron construidos estaban en las afueras de las ciudades. Hoy en día, las zonas urbanas están cerca de los aeropuertos y en muchas partes se crean espacios de basura. La basura atrae a las aves”, explica el vicepresidente de IATA.
Santiago no es escapa a la realidad. En los conos de aproximación al aeropuerto de Santiago, la aparición de asentamientos irregulares en la zona de Lampa, por ejemplo, generan microbasurales que atrae a las aves. Incluso, a veces se reportan basuras en los alrededores del aeropuerto. La escasa atención de las autoridades comunales y del Gobierno pone en relevancia la importancia del trabajo colaborativo.
A los asentamientos irregulares, también están el establecimiento de bodegas. Algunas construcciones de almacenamiento se han convertido en refugio para algunas aves y su vuelo merodea el aeropuerto de Santiago.

IATA valora el trabajo desplegado por la DGAC para mitigar la presencia aviar
En conversación con "El Aéreo", Cerdá resalta el trabajo preventivo de la DGAC en la materia. Su trabajo es esencial para mantener la seguridad de las operaciones aéreas, prioridad número uno de la industria de la aviación. Para el vicepresidente de IATA para las Américas, destaca la relación fluida y armoniosa que existen en este tipo de materias.
“La DGAC ha trabajado de una manera muy alineada con la industria, siempre abierta y sobre todo en el tema de seguridad”, puntualiza.
En una perspectiva regional, IATA destaca el compromiso de los Estados en Latinoamérica con la seguridad del transporte aéreo. Si bien pueden existir discrepancias en otros asuntos, hay una sola línea sobre la cual se trabaja para asegurarnos que todos tengamos las mejores condiciones posible para operar seguros.
Desde la Asociación Chilena de Líneas Aéreas (ACHILA), también valoran el trabajo de la DGAC respecto a las aves en el aeropuerto. Todo el esfuerzo de mitigación forma parte de un trabajo habitual para garantizar la seguridad de las operaciones aéreas.
“Nuestro país cuenta con un alto estándar técnico de seguridad aérea para administrar estas contingencias, lo que está a cargo de la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC), entidad con la que las líneas aéreas mantienen diariamente una estrecha coordinación”, dicen desde ACHILA.

¿Qué hace la DGAC para mitigar el peligro de aves en el aeropuerto de Santiago?
Ante la presencia de aves, se aplican en el aeropuerto de Santiago rondas permanentes para monitorear la fauna silvestre. El trabajo considera chequeos de pistas en los vehículos de institución para ahuyentar las aves o ante la presencia de animales que consiguen ingresar al área de movimiento.
En paralelo, hay sistemas agonísticos portátiles que están instalados en los bandejones centrales entre la pista y la calle de rodaje. Estos son capaces de producir ruidos que ahuyentan las aves del aeropuerto de Santiago.
La Unidad de Control Aviar (UCA) dependiente del Servicio Salvamento y Extinción de Incendios (SSEI) es la encargada de efectuar los trabajos de mitigación. Su función es aplicar diariamente las medidas de mitigación y control en coordinación con los servicios de tránsito aéreo (control de terrestre). De esta manera, se coordinan los ingresos a la pista activa a fin de evitar cualquier tipo de interferencia con las operaciones aéreas.