Pese a que todavía quedan varios años de la actual concesión, el Ministerio de Obras Públicas (MOP) está preparando el camino para una futura ampliación del aeropuerto de Santiago. El objetivo es trabajar en la antesala para definir las futuras Bases de Licitación (BALI) determinan el contrato de la futura concesión.
Con este propósito, la Dirección de Aeropuertos del MOP publica la licitación del contrato “Anteproyecto referencial ampliación y mejoramiento Aeropuerto Arturo Merino Benítez”. El estudio contempla la realización del diseño base de la infraestructura que requerirá el principal terminal del país para las próximas décadas.
“Esta licitación es muy relevante, porque durante esta consultoría se establecerán las características y distribución de los recintos que requiere el aeropuerto AMB para seguir siendo eficiente en sus operaciones, considerando las proyecciones de crecimiento tanto de la demanda de pasajeros como de vuelos comerciales y de carga”, explica la ministra de Obras Públicas, Jessica López.
La consultoría para la ampliación de aeropuerto de Santiago tiene un presupuesto de CLP11.345 millones (US$11 millones). Para su desarrollo, se contempla un plazo de 1.880 días corridos. Durante este periodo, el Consultor deberá efectuar participaciones ciudadanas y un estudio de impacto ambiental.
Las consultoras de arquitectura e ingeniería interesadas en participar en esta licitación tienen plazo hasta el 30 de julio próximo para presentar sus ofertas. Ese día se realizará la apertura de las Ofertas Técnicas. Para el 20 de agosto, se realizarán la apertura de las Ofertas Económicas dándose a conocer la empresa consultora ganadora.
MOP estima que los futuros recintos a diseñar en este contrato estarían iniciando sus obras hacia mediados de la próxima década. Lo anterior, responde a los tiempos que demandará el anteproyecto referencial y el posterior desarrollo de la ingeniería de detalles.
Actual concesión y ampliación del aeropuerto de Santiago
La actual concesión está a cargo de Nuevo Pudahuel. El consorcio conformado por Aéroports de Paris (ADP), Vinci Airports y Astaldi Concessioni tiene a su cargo la administración del terminal aéreo por un plazo de 20 años, en su periodo original iniciado el 01° de octubre de 2015.
Nuevo Pudahuel se adjudica la administración y ampliación del aeropuerto de Santiago en 2015. Pese a calificar con una nota 4,9 (en base de una escala de 1,0 a 7,0) en su Oferta Técnica y su Oferta Económica es la que favorece su victoria. Asegura al Estado de Chile el 77,56% de los ingresos obtenidos. La Oferta Económica supera en 10 puntos porcentuales promedio al resto de sus competidores y es significativamente superior al mínimo impuesto por el Estado (60% de los ingresos).
Las responsabilidades de Nuevo Pudahuel están determinadas por las BALIs, marco regulatorio en el sistema chileno para los aeropuertos concesionados. Se resumen en tres lineamientos generales: La renovación de las actuales instalaciones, incluyendo la restauración y ampliación de la terminal nacional (hoy T1); la construcción de la nueva terminal internacional (T2); y la operación aeroportuaria.
Al aeropuerto de Santiago todavía quedan espacios contractuales para su ampliación. Se trata del “gatillador de inversiones” inserto en el contrato de licitación. Dicho mecanismo establece que cuando se alcancen 2.200 pasajeros internacionales o 3.200 pasajeros domésticos en hora punta se deben construir dos espigones adicionales para incrementar la capacidad hasta 45 millones de pasajeros.
En 2019, MOP considera activar el "gatillador de inversiones" ante el explosivo crecimiento del tráfico aéreo de pasajeros. Sin embargo, la crisis de 2020 afectan todos los planes por las extensas y adversas medidas colocadas por la administración del Presidente Sebastián Piñera para la aviación.