Finalmente, la dominicana Arajet recibe los permisos del Departamento de Transportes (DOT, por sus siglas en inglés) de los Estados Unidos para iniciar vuelos a ese país. Se trata del anuncio más esperado por la compañía por las oportunidades de mercado que se abren, claves para la sostenibilidad de la línea aérea en los próximos años.
Los permisos del DOT a Arajet llegan después del acuerdo de Cielos Abiertos entre República Dominicana y los Estados Unidos firmados a principios de agosto. Ahora, el objetivo es conseguir el visto bueno de la Administración Federal de Aviación (FAA) en materia de seguridad operacional.
Si no hay mayores contratiempos, la compañía de precios bajos dominicana estaría en condiciones de comenzar los vuelos. Considerando los distintos procesos que hay cumplir, se han fijado un horizonte de seis meses para iniciar operaciones en el país norteamericano. De esta manera, la compañía podría asegurar la capacidad requerida y evitar cualquier contratiempo que se pueda dar durante la certificación.
“Este es un hito importante y estamos muy felices de lanzar oficialmente nuestras operaciones en los Estados Unidos el próximo año”, sentencia Víctor Pacheco, CEO de Arajet.
Estados Unidos: el mercado más importante para Arajet
Después de República Dominicana, los Estados Unidos son el principal mercado que persigue Arajet. La población dominicana residente en ese país y el tráfico vacacional crean un volumen de demanda significativo para la compañía.
A estos, se agregan los viajes que se generan entre los Estados Unidos y Latinoamérica por relaciones políticas, tráfico V.F.R. (Visit Friends & Relatives) y relaciones comerciales a atender por tráfico de conexiones. Sólo en la costa Este hay más de 2,5 millones dominicanos.
Por las características de su modelo de negocio, la aerolínea precisa la mayor cantidad de destinos para consolidar la operación. La ubicación geográfica de la República Dominicana con relación a los Estados Unidos permite atender prácticamente cualquier ruta con la flota disponible (Boeing 737-8).
Anteriormente, Pacheco identifica un potencial de 17 destinos en el país norteamericano. Sin embargo, en la primera etapa de expansión serán sólo tres, principalmente, por la capacidad de la compañía. La flota está conformada por 10 B737-8 y, por el momento, no hay entregas inmediatas. Los problemas en la cadena de suministro es uno de los desafíos que podría enfrentar la línea aérea.
Plan de crecimiento
El plan de expansión de Arajet para los Estados Unidos considera tres rutas iniciales: Miami, Nueva York (JFK) y San Juan de Puerto Rico. Todavía no está definido el orden de apertura, pero ya las autoridades entregan algunas señales.
“Con la entrada en vigor hoy de Cielos Abiertos y la aprobación a Arajet de las rutas a New York, Miami, seguiremos adelante”, señala David Collado, ministro de Turismo de la República Dominicana.
La costa Este concentrará el foco de las operaciones de Arajet en los Estados Unidos. Primero, por la cantidad de demanda que existe entre ese país y la República Dominicana, pero también por las ventajas operacionales que se pueden obtener. Al estar geográficamente más cerca, las ciudades de la costa oriental no demandan un uso tan exclusivo de aviones como otros destinos.
A las tres ciudades mencionadas, se suman al objetivo de corto plazo Boston, Chicago (ORD), Orlando, Washington DC (IAD), entre otras. Básicamente, la compañía concentrará su oferta en aquellos puntos que tienen una importante comunidad de latinos.
En el mediano plazo, la intención es llegar a ciudades del centro de los Estados Unidos y para más adelante, no se descarta incluso California. Sin embargo, es un mercado que presenta mayores desafíos.
Dividir la operación o concentrarla
Desde finales de octubre, Arajet tiene abierta una segunda base operacional en Punta Cana. Su apertura ha diversificado las operacionales respecto al hub en Santo Domingo, esto con el fin de aprovechar el tráfico vacacional para asegurar una demanda rentable mientras llegan los permisos desde los Estados Unidos.
Para seguir atendiendo las rutas desde Santo Domingo, Arajet incorpora a Punta Cana como una escala. Si bien asegura la demanda a un destino, resta competitividad al modelo hub a través de la capital dominicana.
Con la expansión futura, Arajet debe definir su estrategia: vuelve al modelo original o crea dos hubs. Dado que el interés es mantener las operaciones en Punta Cana, una solución sería dividir la operación. Algunos días se opera desde Santo Domingo y otros en Punta Cana con una rotación de aviones en cada destino. Ofrecer conexiones con escala no es comercialmente atractivo y menos económicamente sostenible, especialmente, con la intensa competencia que existe en el mercado.
La ventaja para Arajet es que ofrece una capacidad media en todas las rutas y que el tráfico vacacional como el V.F.R. que gestiona le asegura una demanda para las dos ciudades. Tanto en Santo Domingo como en Punta Cana, el mercado estadounidense será clave.