Aeródromo de Tobalaba de Santiago celebra 70 años de existencia

El aeródromo de Tobalaba cumple 70 años. Hoy, está en un plan de optimización de operaciones aéreas e inversiones en infraestructura.
aeródromo Tobalaba
Aeródromo Tobalaba. Fotografía: CAS

Con un masivo evento ciudadano que congrega a 3.000 personas, el aeródromo Eulogio Sánchez -o de Tobalaba (como se lo conoce popularmente)- celebra sus 70 años de existencia. Frente a los desafíos que presenta la infraestructura aeroportuaria para la aviación civil actual y futura, la jornada busca que la comunidad se acerque más a la aviación considerando su rol esencial para el país.

Emplazado en la comuna de La Reina, al oriente de Santiago, Tobalaba es el aeródromo privado de uso público más importante de Chile. Anualmente, se estiman alrededor de 2.800 operaciones aéreas, principalmente, en apoyo a la comunidad. Muchos vuelos están relacionados con labores policiales (Carabineros de Chile y Policía de Investigaciones), evacuaciones aeromédicas y combate de incendios forestales. También se realizan vuelos de traslados de civiles y de autoridades, así como vuelos privados.

José Manuel Palacios, alcalde de La Reina, resalta la importancia de unir a la comunidad con la aviación. En ese sentido, destaca el encuentro y la asistencia de la ciudadanía al aeródromo de Tobalaba por la importancia que posee.

“Tan importante, principalmente, en las emergencias del país”, dice el alcalde Palacios.

El aeródromo de Tobalaba es de propiedad mixta entre el Club Aéreo de Santiago y el Club Aéreo del Personal de Carabineros de Chile. Junto a estas instituciones, funcionan otras importantes empresas del rubro aeronáutico chileno e importantes multinacionales como Airbus que tiene en esa estación su centro de reparación de helicópteros y un centro de entrenamiento de pilotos.

Respaldando la esencialidad del aeródromo de Tobalaba

Con exhibiciones de varios aviones y helicópteros, más un show aéreo dentro de lo que permite la normativa aeronáutica del lugar, el encuentro es necesario para que la gente conozca lo que hay en el aeródromo de Tobalaba y sus actividades. Uno de los objetivos es dar cuenta que se trata de una infraestructura al servicio del país.

Desde sus instalaciones, salen y llegan vuelos de ayuda humanitaria cuando el país lo requiere. Por ejemplo, en caso desastres naturales, las aeronaves menores (incluyendo, los helicópteros) utilizan el aeródromo de Tobalaba para asistir a la comunidad, especialmente en lugares aislados. Tal fue el caso en 2010 para el terremoto de la zona central de Chile y para distribuir vacunas contra el COVID-19.

Además, cada día, los helicópteros y aviones policiales salen a monitorear la ciudad y sus en labores preventivas y de combate contra el crimen. En paralelo, aviones y helicópteros trasladan pacientes y órganos a cada rincón del país con toda la seguridad y rapidez.

Desafiando la presión política

Uno de los grandes desafíos que históricamente enfrenta el aeródromo de Tobalaba es la presión política que puja por su cierre. A esto, se agrega cuestionamientos al crecimiento urbano casi sin control bajo el visado de las autoridades comunales.

Uno de los voceos que más se ha opuesto al aeródromo de Tobalaba es el actual gobernador -y candidato a la relección- Claudio Orrego. Sin distinguir causas y sucesos en algunos accidentes aéreos, puja para una diminución de operaciones aéreas y un cierre de las instalaciones.

Orrego es uno de los que defiende la construcción del nuevo aeródromo de Peldehue, proyecto que nace ante el cierre del ex aeropuerto Los Cerrillos en 2006 por instancias del Estado de Chile y la reducción de la infraestructura aeroportuaria de la capital. Para el actual gobernador y candidato, Peldehue sería la instancia perfecta para que “de una vez y para siempre se pueda cerrar Tobalaba”, según sus declaraciones en 2009 a radio Biobío.

El aeródromo de Peldehue se inaugura en diciembre 2021 después de años de retraso y el doble de costos por errores de planificación y puesta en marcha de parte de los organismos del Estado, incluyendo los de aviación. Actualmente, complementa al aeródromo de Tobalaba.

Los accidentes aéreos dentro y fuera del recinto del aeródromo de Tobalaba son el gran desafío para este recinto aeronáutico. Por la presión política en 2009, se establece una serie de comisiones para disminuir las operaciones aéreas derivando tráfico de instrucción y vuelos privados a otros recintos aéreos como Curacaví, La Victoria de Chacabuco, el aeropuerto Arturo Merino Benítez y Peldehue, reduciendo así la cantidad de operaciones.

Infraestructura “de salvación”

La llegada de nueva infraestructura permite en cierta manera “salvar” al aeródromo de Tobalaba. Asimismo, los últimos desastres naturales y emergencias permiten demostrar lo esencial de la aviación aérea y la importancia de la red de aeródromos.

Una de las inversiones más importantes es la Airbus al instalar sus oficinas, centro de mantenimiento de helicópteros, centro de entrenamiento de pilotos. Las instalaciones de alto nivel ocupan 10.000 metros cuadrados (m2) en el aeródromo.

La presencia de Airbus y sus inversiones a largo plazo dan un “espaldarazo” al funcionamiento del aeródromo de Tobalaba frente a quienes abogan por su cierre. Asimismo, se realizan otra serie de inversiones importantes y mejoras para la operación de aeronaves.

“En los últimos cinco años el aeródromo ha invertido US$1,5 millones en repavimentar la pista y calles de traslado de aviones, además de construcción de hangares”, comenta el presidente del Club Aéreo Santiago, Hans Gesche.