Por Ricardo J. Delpiano
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| Foto: Ricardo J. Delpiano |
Un resultado abismalmente negativo es el que refleja el diario italiano Corriere della Sera (21/02/2020) respecto a las rutas Roma – Santiago y Roma – Seúl (ICN), las que estarían cerrándose en los próximos meses con la devolución de aviones y como medidas para reducir las pérdidas de Alitalia. Según una investigación realizada por el periódico, para volar a ambas rutas Alitalia pierde alrededor €75.000 por día con una media de tarifas bajas que no logran compensar los costos y que aparecen cuestionados en una compañía sumida en la bancarrota.
A pesar de que Alitalia afirma en sus reportes operacionales que las rutas intercontinentales están contribuyendo a un incremento de los ingresos, las cifras indicadas para estos dos casos mostrarían una situación distinta que, ante un escenario poco auspicioso para los próximos meses (en Chile marcado por la incertidumbre derivada por la crisis política-social y Corea del Sur, amenazada por el efecto de la extensión del COVID-19), justifican el término de las operaciones. De acuerdo con Corriere della Sera en afirmaciones de Claudio Tarlazzi, secretario general de Unión Italiana del Trabajo (UIL, por sus siglas en italiano) “las dos rutas pierden €50 millones al año”.
Para Roma – Santiago, la operación de mayor duración de la red de Alitalia, cierra en 2018 con una pérdida neta de €8 millones, la que se duplica en 2019. De acuerdo a la investigación del diario, la tarifa promedio es de alrededor €600 (CLP530.066). El cierre de la ruta trasciende la semana pasada tras reportes de la agencia italiana ANSA.
La tarifa promedio es considerada baja en comparación a otras compañías europeas que operan en Chile, cuyas tarifas más económicas tienen el valor indicado. El precio puede considerarse como parte una estrategia de la compañía para posicionar la ruta y competir con las otras aerolíneas, pero en la industria es sabido que ello puede conllevar a riesgos especialmente si no es compensado con un alto volumen de pasajeros u otras acciones, especialmente cuando se sabe que cantidad de pasajeros transportados no representan rentabilidad.
Corriere della Sera señala que en 2018 se transportados una cantidad de 120.000 pasajeros, cifra que concuerda con los datos del Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones de Chile (MTT) al indicar que para ese año Alitalia transporta 121.659 pasajeros entre Roma y Santiago. Cabe señalar que ese año es de plena operación para la línea aérea italiana y no es un periodo de posicionamiento, dado que su retorno a Chile se da en mayo de 2016. En 2019, las cifras muestran una baja al transportar 119.887 pasajeros, es decir un 1,5% menos.
Por lo anterior, se infiere que Alitalia no logra compensar los bajos precios con cantidad de pasajeros, de hecho, es la cuarta compañía europea que opera en Santiago por pasajeros transportados ubicándose después de Iberia, Air France y KLM. De hecho, resulta bastante opacada por sus competidores, principalmente al tener una ruta más al estilo punto a punto que de conexiones, porque independientemente de que opere con un modelo hub, la oferta de conexión que ofrece la línea aérea italiana para el pasajero chileno es limitada a Europa central y del sur y Norte de África. Los hubs de Ámsterdam, París (CDG), Londres (LHR) y Madrid, resultan más atractivos en términos de conexiones por la mayor oferta tanto en frecuencias como destinos.
La ruta Roma – Santiago forma parte de la expansión intercontinental de Alitalia bajo la administración de Etihad Airways. Su impulso estaba justificado por factores culturales y geográficos reflejado en la presencia de la comunidad italiana residente en el país, además de las relaciones económicas entre Chile e Italia. El crecimiento económico que venía mostrando Chile también representaba un antecedente positivo, pero el panorama más inmediato opaca esa realidad más todavía cuando las cifras no son significativas.
Estos datos habrían sido tomados el año pasado cuando Ferrovie dello Stato (FS) elaboró su plan de recuperación para Alitalia que debía ser aprobado en el cual se sugiere la eliminación de la ruta a Santiago. Sin embargo, el fracaso de la venta a Atlantia con quien iba a compartir la propiedad de la aerolínea hace que dicho plan no se materialice, continuándose la operación bajo la administración estatal temporal. Hasta ahora, el Gobierno de Italia no logra entusiasmar a ningún comprador y los posibles interesados condicionan su compra a medidas que produce conflictos que la administración política italiana no quiere asumir, más todavía con Air Italy declarada en bancarrota.
Respecto a Roma – Seúl (ICN), Corriere della Sera cifra que en 2018 se ofrece una tarifa promedio de €450 para 80 mil pasajeros transportados, generando una pérdida de €11,7 millones que se habría mantenido en 2019. En esa ruta, Alitalia compite con Asiana y Korean Air.
El término de los vuelos de Alitalia hacia Santiago y Seúl (ICN) están directamente relacionados con la devolución de aviones como consecuencia del término de contratos de arriendo que la línea aérea no va a renovar. A la salida de los cinco Airbus A321 en 2019, se agregan la de un ejemplar más de este modelo en marzo, dos A330-200 y un Boeing 777-300ER, obligando a la compañía a dar un mayor uso al resto de sus aviones. En vuelos de larga distancia, la salida de estos aparatos implicaría un mayor uso de los B777-200ER. A esto se agrega la operación Roma – San Francisco cuyo inicio está previsto para junio, en la cual la compañía estima que conseguirá resultados más favorables.
De acuerdo con Business Traveller, la ruta Roma – Santiago terminaría el 29 de marzo, mientras que el servicio a Seúl (ICN) podría cerrar antes por el escenario que se impone en Asia. Consultada directamente la semana respecto a la situación de ambos servicios, Alitalia no ha emitido respuesta alguna, comentario que también reportan otros medios de prensa italianos. Sin embargo, ya es posible comprobar que no existen vuelos disponibles más allá de la fecha señalada y la ruta a Roma desde Santiago se comercializa vía Sao Paulo (GRU) en cooperación con GOL.
