Por Ricardo J. Delpiano
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| Foto: Ricardo J. Delpiano |
Pese a las auspiciosas proyecciones que suponía la llegada de Qatar Airways a la propiedad, el arrastre de pasivos que derivan en pérdidas por €378 millones en los dos años desde su lanzamiento, obligan a los accionistas de Air Italy a anunciar el cese de operaciones para el 25 de febrero próximo. Con pocas probabilidades de rescate y ante una presión política del Estado italiano que quiere evitar un conflicto laboral adicional a una crisis en Alitalia, la continuación de Meridiana constituye un duro revés para los inversionistas qataríes, además de ser el segundo rescate fracaso por parte de una compañía de los emiratos.
En un comunicado, los accionistas Alisarda y AQA Holdings (Qatar Airways) propietarios en un 51,0% y 49,0% indican que ante las persistentes y difíciles condiciones estructurales del mercado, han decidido por unanimidad liquidar Air Italy. Como consecuencia, todos los vuelos ya comenzaron a ser suspendidos, pero la compañía expresa que los pasajeros tendrán garantizados sus viajes en otras líneas aéreas o en caso contrario serán debidamente reembolsados.
Qatar Airways señala que cree fuertemente en el potencial de Air Italy y a pesar de su participación menor continuamente ha brindado el soporte correcto a la línea aérea desde el comienzo. Según la compañía de Doha esto se manifiesta en el arriendo de aviones y orden por otros nuevos, gestión interna e inyecciones de capital según lo requerido y lo permitido. Ante el contexto actual, asegura que está en condiciones de continuar con la relación en la empresa italiana.
“Pese al entorno competitivo cambiante y las condiciones de mercado cada vez más difíciles que afectan gravemente a la industria del transporte aéreo, Qatar Airways ha reafirmado continuamente su compromiso, como accionista minoritario, de continuar invirtiendo en la empresa para crear valor para Italia y el público viajero, y proporcionar apoyo para Air Italy y su personal porque para Qatar Airways el enfoque en los empleados es una prioridad central en su esfuerzo por la excelencia, además de apoyar a las comunidades locales y otras partes interesadas”, declaran.
Qatar Airways se hace cargo de Meridiana al ingresar en 2017 la compra del 49,0%. Al año siguiente, la rebautiza como Air Italy con el fin de darle un nuevo impulso con una marca mucho más comercial y visual, en este caso reflejando más a Italia, con la cual pretendía desbancar a su competidor más directo: Alitalia. El plan consideraba una flota de alrededor 50 aviones, incluyendo 20 Boeing 737 MAX 8 y un número similar de B787-8 y -9, además de Airbus A330-200, todos transferidos de la flota o pedidos realizados por la aerolínea de Doha. Al 11 de febrero, la flota está compuesta por cuatro A330-200, un B737-700, cuatro B737-800 y cuatro B737 MAX 8.
Para dar viabilidad, el plan considera la transferencia de operación desde Olbia, Cerdeña, a Milán (MXP), donde ubicarían un hub desde donde intercambiarían pasajeros con Qatar Airways. Apostando por el tráfico corporativo y turístico de Milán, el objetivo era crear una red propia con alcance a 50 destinos en todo el mundo, complementado con códigos compartidos con otras compañías. En función de esa meta, se establecen acuerdos con LATAM Airlines y Oman Air, además de uno natural con Qatar Airways. Para todas estas compañías, el eventual cierre no representan impactos significativos. Desde LATAM precisan que en caso de producirse inconvenientes “estarán contactando a los pasajeros afectados por esta situación, con el fin de ofrecerles soluciones de viaje”.
Una red poco consolidada, más una creciente competencia en mercados claves –incluida una de Emirates en una de sus rutas importantes como Milán – Nueva York (JFK)-, además de las afecciones de la paralización de sus B737 MAX 8 que obligan a un incremento de costos en arriendo de nuevas aeronaves, son algunas causas de la decadencia financiera de Air Italy. La compañía también se ve afectada por cuestionamientos políticos en los Estados Unidos, donde líneas aéreas como Delta critican la expansión de esta compañía por ser una especie de “disfraz” de Qatar Airways y por consiguiente sujeta a supuestas irregularidades por competencia desleal por la relación de esta compañía con el Estado qatarí.
Intentando evitar una crisis aeronáutica adicional, laboral y, por consiguiente, también política, el Estado italiano ha convocado a reuniones de emergencia para evitar la bancarrota y la pérdida de puestos de trabajo. “La decisión de liquidar una empresa de este tamaño no es aceptable sin informar primero al Gobierno y sin considerar seriamente ninguna alternativa, por lo tanto, espero que Air Italy suspenda la resolución hasta la reunión que podemos programar a partir de las próximas horas”, comentó la ministra de Transporte de Italia, Paola De Micheli el martes 11 de febrero. Por su base en Olbia, la línea aérea es una importante fuente de trabajo en Cerdeña.
Pese a las acciones políticas, los sindicatos aeronáuticos italianos anuncian una huelga para el 25 de febrero en señal de advertencia y protesta ante la amenaza de pérdida de sus fuentes de trabajo. La preocupación es evidente ante la situación de la empresa y las desafiantes condiciones del mercado aéreo italiano. El Gobierno de Italia enfrenta ahora un doble problema al tener sus dos principales líneas aéreas italianas en la quiebra.
Las crisis de Air Italy y Alitalia tienen a Italia con una amenaza en lo que respecta a eventuales pérdidas significativa de conectividad, las consecuencias económicas y sociales que implica el cese de operaciones de una compañía aérea. Por estar administrada por el Estado (bajo administración temporal), Alitalia corre hasta el momento una “mejor suerte” apoyada únicamente por créditos públicos. Más allá del país europeo, la situación de ambas compañías representa un revés para la imagen de gestión directa que proyectan Qatar Airways y Etihad fuera de sus países.
Air Italy es la compañía aérea donde la línea aérea de Doha posee más participación. En otras, como IAG, la inversión de Qatar Airways no pasa más allá del 20,01% porcentaje similar que buscaría alcanzar en LATAM.
