Por Ricardo J. Delpiano
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| Foto: Ricardo J. Delpiano |
Tajante es la declaración de Atlantia, consorcio que se había adjudicado parte de la futura propiedad de Alitalia, al señalar que como está la situación actual no existen condiciones para unirse al rescate de la línea aérea tal como busca el Gobierno italiano. La decisión suma más incertidumbre a la principal línea aérea de Italia que desde julio espera un plan de negocios, pospuesto mes a mes, ante la falta de solución al proceso de conformación de la nueva sociedad.
Según un comunicado de Atlantia, no se han cumplido las condiciones para participar en un consorcio final para la presentación de una posible oferta vinculante para Alitalia. El consorcio perteneciente a la familia Benetton, controlador de la Autostrade per l’Italia y Aeroporti di Roma, agrega que pese a la situación de la línea aérea sigue disponible para identificar un socio comercial y definir el demorado plan de negocios que permitiría devolver a Alitalia a un camino rentable y sostenible en el tiempo.
El último plazo para presentar el plan comercial venció el 21 de noviembre, y al parecer el Gobierno apunta a extenderlo por otros veinte días. En la octava prórroga, se buscaría de convencer a los posibles socios comerciales como Delta y Lufthansa para apoyar a Atlantia y a Ferrovie dello Stato (FS) en conforma definitivamente la nueva sociedad.
Según el diario Reppublica (21/11/2019), la firma norteamericana habría mejorado en la última semana su propuesta para potenciar el desarrollo de rutas hacia los Estados Unidos con tres nuevas rutas que aporten “más ingresos” a la compañía. Lufthansa pide compartir los riesgos por las pérdidas que incurriría la línea aérea italiana ante una disminución de ingresos por cierre de rutas intercontinentales y por cerrar acuerdos comerciales que no sintonicen con el plan que el grupo alemán intentaría imponer. Además de compartir el riesgo, Lufthansa pide una flota reducida y menos personal.
Los dos posibles socios apuntan a generar sinergias con sus respectivas líneas aéreas. En el caso de Delta, es lógico un enfoque hacia Norteamérica donde puede canalizar tráfico a través de los distintos centros de conexiones. En ese sentido, rutas a los hubs de Delta donde no opera Alitalia podrían ser eventuales rutas a abrir. De ser Lufthansa el nuevo socio, se buscaría que la línea aérea italiana abandone SkyTeam para unirse a Star Alliance y parte de las rutas intercontinentales (las deficitarias o menos estratégicas) pasen a través de Frankfurt o Múnich, alimentadas por Alitalia. De ahí, se entiende los costos indicados Lufthansa que la compañía podría incurrir y para lo cual pide compartir riesgos.
Asumiendo el rescate de Alitalia como un objetivo político (comparativamente similar a la idea aplicada en Argentina por la administración Kirchner para Aerolíneas Argentinas), el Gobierno prefiere continuar extendiendo los plazos a los administradores temporales y seguir entregando préstamos para asegurar las operaciones y pagar la nómina, antes de tener a la principal línea aérea del país detenida y a miles de personas sin trabajo en la calle protestando. Si se conceden nuevos créditos estos permitirían apoyar a la compañía hasta los primeros meses de 2020. Los fondos actuales aseguran una cobertura de la operación sólo hasta el 31 de diciembre.
El Gobierno considera a Alitalia como un actor fundamental para el turismo y la economía de Italia. Además de enfrentar un eventual descontento social, sabe que la opción de dejar a la deriva a la línea aérea implica que el país no cuente con una compañía de similar tamaño y alcance para atender la conectividad del país. Su principal competidor Air Italy (de propiedad de Qatar Airways) no posee una red significativa y se encuentra aún en proceso de reestructuración (desde su realidad como Meridiana) con importantes pérdidas financieras. El resto del tráfico queda en manos de líneas aéreas extranjeras repartidas entre las de bajo costo y tarifas bajas (LCC, por sus siglas en inglés), las compañías europeas que, por medio de sus hubs atienden regional e intercontinental, las norteamericanas y las asiáticas, incluidas las del Medio Oriente, entre otras.
Ante un proceso sin solución, las operaciones de Alitalia continúan con una incierta normalidad a todos los destinos. Según los últimos reportes operacionales, las rutas de largo alcance siguen reportando un mejor desempeño con un incremento de ingresos en 7,5% mientras el movimiento de pasajeros en esas rutas sube en un 7,8% registrando en 251.304 pasajeros en octubre. Es el mes número 24 en el que las rutas intercontinentales tienen resultados operacionales favorables y el décimo mes consecutivo con ingresos positivos, pese a las huelgas de octubre. El factor de ocupación promedio de toda la operación en octubre es de 80,4% con una mejora de 1,5 puntos porcentuales respecto al mismo mes del año anterior. Al 31 de octubre, la línea aérea reporta una liquidez de €315 millones.
