Por Ricardo J. Delpiano
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| Foto: Ricardo J. Delpiano |
Con casi cuatro millones de pasajeros transportados, una baja histórica en los precios de los pasajes aéreos y por sobre todas las cosas, la tranquilidad de construir una línea aérea eficiente con un modelo de negocios sostenible, SKY celebra el primer aniversario de su modelo de bajo costo y tarifas bajas (LCC, por sus siglas en inglés). Un primer cumpleaños que para la compañía marca una consolidación de un emprendimiento, pero que para la industria aérea chilena representa un verdadero punto de inflexión, con una nueva ola democratizadora de los viajes aéreos.
SKY hace un balance altamente positivo de su impacto como actor de cambio en la aviación chilena. Su decisión al ser la primera LCC chilena rompe el cierto estancamiento que durante últimos años venía mostrando el mercado aéreo de pasajeros en Chile, generando más pasajeros transportados y posibilidades de expansión concretas. Según datos que comparte, en 2017, alcanza un crecimiento de 46,0% en vuelos internacionales y un 15,0% en rutas domésticas, aumento no menor, tomando en cuenta que se trata de un mercado atendido en forma plena.
Pero el balance más favorable, es la sensación de haberse apoderado del rol masificador de los viajes aéreos, aspecto que los números del Instituto Nacional de Estadísticas (INE) confirman. Mientras en abril de 2017, cuando se irrumpe con el nuevo modelo de negocios, los precios descienden un 15,2% por la acción comercial de la propia empresa como por la respuesta de la competencia. Ahora, al mismo mes de 2018, la reducción alcanza al 30,0%, alza que también se entiende por el incremento de actores.
“Por primera vez se logró una democratización del espacio aéreo nacional”, dicen desde SKY al comentar la suma de los dos periodos. La satisfacción va más allá porque junto con contribuir a la disminución de los precios aseguran han sido capaces de mantener o incluso elevar la calidad de servicio, convirtiéndose en una LCC de alta calidad. Premios nacionales como Satisfacción de Clientes por dos años consecutivos, dan muestras de estos logros.
“En 2017 SKY consolidó el modelo low cost en Chile, lo que quedó en manifiesto en la cantidad de personas que voló en avión y en la baja histórica que han tenido los pasajes. En ese sentido, estamos muy orgullosos de haber democratizado los cielos y haber sido uno de los principales impulsores que cada vez más personas puedan volar”, asegura Holger Paulmann, CEO de SKY.
Según datos de la compañía, durante el año 2017 alrededor de 3,6 millones de pasajeros se subieron a un avión de SKY. De estos, 2,9 millones corresponden a pasajeros domésticos y a 700 mil a pasajeros internacionales, cifras que la consolidan como la segunda línea aérea por participación de mercado en Chile.
En este crecimiento, la expansión internacional -con Argentina como principal mercado- es clave para compensar el mercado doméstico y para armar una red futura que lleve el concepto LCC de Chile hacia el resto de Sudamérica. De esta manera, destinos como Córdoba, Rosario, Río de Janeiro y Punta del Este, anticipan una nueva expansión que debiera complementarse con la incursión en un país vecino a partir de 2019.
Precisamente, para este año esa es una de las metas fijadas por SKY aprovechando los crecimientos significativos que tendrá a partir del segundo semestre, cuando comiencen a llegar los nuevos Airbus A320neo directamente desde fábrica. La recepción de estos nuevos aviones será un salto importante, primero porque desde 1980, ninguna otra línea aérea chilena había conseguido tener la capacidad de adquirir aviones nuevos de fábrica (considerando que el pedido se realiza antes que su competidora JetSMART) y en segundo término, porque constituye un salto significativo en número de plazas por vuelo y de unidades en la flota, además de la posibilidad de mejorar la eficiencia operacional con reducción en el consumo de combustible, menor costo por asiento (CASK) y rango de alcance. Inicialmente, son ocho aviones que se recibirán.
Pero el crecimiento no concentra todo el interés de SKY. Su preocupación por generar un negocio sostenible en el tiempo es fundamental para continuar impulsando los viajes aéreos y sumar más pasajeros. Para tal propósito, dos aspectos son esenciales: uno interno actualmente en proceso de ejecución relacionado con toda la eficiencia operacional y otro externo, que deben cumplir las autoridades de los países al generar sistema aeronáutico eficiente con infraestructura adecuada y tasas de embarque razonables. SKY enfatiza que durante este año va a perseverar la discusión por una reforma en las tasas de embarque en Chile, para conseguir una rebaja en su valor que beneficien a los usuarios.
La decisión de SKY en ese punto se entiende por un lado por la necesidad de una mayor transparencia y por otro lado, para que más pasajeros se sumen a la red aportando a la consolidación del negocio.
Las tasas de embarque que se cobra a los pasajeros es un impuesto que cobra el Estado a los viajes aéreos. Si bien las líneas aéreas lo recaudan, los fondos deben ser enviados a la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) para ser reinvertidos en la aviación. Sin embargo, no existe claridad sobre su uso o reinversión, ya que como institución pública los ingresos que se obtienen van al Ministerio de Hacienda, institución que los devuelve como parte del presupuesto anual que se asigna al organismo.
SKY es una de las compañías aéreas que ha tomado el liderazgo en la necesidad de una baja en las tasas de embarque. Por lo mismo en 2017, se atreve a proponer un esquema diferenciado de cobro en función de la ruta, además de insistir en la necesidad de conformar una mesa de trabajo conjunta, integrada por todos los actores de la industria, para analizar las tasas de embarque en vuelos nacionales. Incluso su iniciativa va más allá, al llamar a los Gobiernos del cono sur americano para avanzar hacia un acuerdo común en la materia.
La transformación en LCC ha dado a SKY un nuevo impulso en todo su quehacer pero por sobre todas las cosas le representa la fijación de un horizonte claro de trabajo sobre el cual crecer para continuar generando beneficios a sus pasajeros, clientes, sus accionistas, como al país y a la región donde opera.
