Por Ricardo J. Delpiano
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| Foto: Boeing |
Tras seis meses de renegociaciones, Aerolíneas Argentinas ha conseguido un favorable acuerdo con Boeing Commercial Aircraft y General Electric para incorporar en forma inmediata los nuevos B737 MAX 8 a partir del año 2017.
El acuerdo se consigue al modificarse la orden por 20 B737-800 realizada en octubre de 2013 bajo la administración anterior, y que están siendo entregados a partir de este año, con tres unidades entregadas (dos en servicio comercial). Por consiguiente, la orden queda conformada en nueve B737-800 y 11 B737 MAX 8 con opción a cambiar otros tres aparatos de la actual versión por un número igual de la nueva. De esta forma, Aerolíneas Argentinas podría recibir hasta 14 B737 MAX 8 en el periodo comprendido entre 2017 y 2022.
En su publicación del 19 de diciembre, el diario “La Nación” indica que se renegoció la deuda contraída con una tasa fija de 5,22% más una variable de 1,26% para un total de 6,50% que califican como “buena”.
El B737 MAX 8 tiene previsto debutar en el mercado durante el año 2017 por lo que la firma argentina se convertiría no sólo en la primera línea aérea de América Latina en operar este avión sino que también una de las primeras a nivel mundial. Hasta antes del cambio del pedido, Copa Airlines sería el primer operador en la región de este modelo a partir del año 2018. A nivel mundial, la estadounidense Southwest será la encargada de estrenar el nuevo modelo.
Conseguir la incorporación de una nueva generación de aviones es un logro más que destacable para una compañía que hasta hace pocos años se encontraba al borde de la quiebra y que hoy, consigue dar pasos significativos en la introducción de herramientas que permitan continuar avanzando hacia una operación más eficiente.
Son varios factores los que han favorecido alcanzar este acuerdo: un primer acuerdo con Boeing como antesala, una posición más favorable de la compañía con un marco realista de pagos y la necesidad del fabricante de incrementar las ventas a nivel global y regional, que en cierta forma “la obliga” a generar condiciones para asegurarlas frente a la competencia.
“Este paso que damos con Aerolíneas nos permite seguir consolidando la relación con uno de nuestros clientes más estratégicos en la región y habilitar a la aerolínea de bandera a ser la primera línea aérea en América Latina en incorporar el modelo MAX, una aeronave mucho más moderna y eficiente”, indica Van Rex Gallard, vicepresidente de Ventas para América Latina, el Caribe y África de Boeing Commercial Airplanes.
La administración actual de Aerolíneas Argentinas ha señalado que la incorporación de los primeros B737 MAX 8 a partir de fines de 2017, generará ahorros importantes que debieran ir permitiendo reducir los aportes que la empresa recibe desde el Estado en términos de subsidios.
“Luego de haber estado renegociando este contrato durante los últimos 6 meses, este acuerdo nos permite continuar con la incorporación de aeronaves para cumplir el Plan Estratégico de hacer del Grupo Aerolíneas una empresa sustentable, sin déficit, al tiempo que nos da un marco más realista de pagos en momentos en los cuales debemos ser extremadamente responsables en el uso del dinero,” afirma Pablo Miedziak, director del área financiera del Grupo Aerolíneas a quien se le atribuye la renegociación del acuerdo.
Además de generar ahorros, la nueva generación de aeronaves que se incorporará a la flota ayudará para organizar de mejor manera la red doméstica y sudamericana de la compañía trasandina, estandarizando prácticamente la operación en un solo modelo de avión.
Por sus características, entre las que destacan una mayor autonomía y ahorros en combustible de hasta 14%, el B737 MAX 8 podrá atender todo tipo de rutas dentro de la región tanto desde Buenos Aires como de cualquier punto de Argentina. Esto permitirá que rutas como Bogotá, que por la ubicación de su aeropuerto es operada por aviones de fuselaje ancho, pueda ser operada de manera más eficiente y redestinar el equipo actual (Airbus A330-200) a tramos de larga distancia, incrementando frecuencias en las rutas actuales o lanzando otras nuevas.
Los futuros B737 MAX 8 será de 170 asientos distribuidos en dos clases: ocho en Club Economy y 162 en Economy, es decir, la misma configuración de los actuales B737-800. De esta manera, Aerolíneas Argentinas tendrá una flota estandarizada tanto en modelos de aeronaves como en capacidad y producto, lo que se traducirá en una oferta homogénea hacia el pasajero que podrá ser fácilmente manejada en caso de contingencias como cuando un B737 MAX 8 deba ser reemplazado por la versión -800 o viceversa.
Actualmente, Aerolíneas Argentinas posee una flota conformada por 15 B737-700, 25 B737-800, ocho A330-200 y seis A340-300, además de los 26 Embraer ERj190 que operan para Austral. Con el fin de continuar la modernización de la flota, la compañía no descarta incorporar nuevas unidades de A330 para ir renovando los A340 o bien estudiar nuevas versiones de aviones de fuselajes ancho.
