Air New Zealand ajustará su oferta en Buenos Aires con cambio de aeronave

Por Ricardo J. Delpiano

787-9 ANZ #169-ZB003
Foto: Boeing

Coincidiendo con el inicio de la temporada alta de verano en el hemisferio sur, el próximo 12 de diciembre, Air New Zealand comenzará a volar a Buenos Aires (EZE) con aviones Boeing B787-9 en reemplazo definitivo del B777-200ER que utiliza actualmente.


El cambio de aeronave se entiende como parte de un proceso natural como parte de la evolución operacional de la compañía en rutas internacionales de más larga distancia. Cabe recordar que además de atender nuevos destinos, principalmente dentro de la cuenca del Pacífico, Air New Zealand está utilizando el B787-9 para avanzar hacia una operación más eficiente por las características y prestaciones del avión, especialmente en lo que se refiere a consumo de combustible.

Por lo anterior, el uso del B787-9 también desempeña un rol complementario a su actual flota B777 (-300ER/-200ER), especialmente en aquellas rutas con una demanda más sensible. En el caso del tramo Auckland – Buenos Aires (EZE), el cambio de avión representará una disminución en la cantidad total de asientos ofrecidos por vuelo, principalmente en las clases nobles (Business Premier y Premium Economy) para dar lugar a una mayor capacidad en Economy Class. Este ajuste reflejaría parte del comportamiento de la ruta en estos primeros seis meses, con una menor cantidad de pasajeros Premium.

Independiente de este factor, en Air New Zealand se hace un balance positivo de la ruta que puede ser favorable en el futuro con una oferta más adecuada. De hecho, la compañía está estudiando un incremento de las operaciones hacia la capital argentina, comenzando con un aumento temporal a cuatro vuelos semanales entre el 12 de diciembre de 2016 y 27 de febrero de 2017, siguiendo en parte la estrategia de su competidora Qantas para sus vuelos a Santiago.

Según Christopher Luxon, CEO de la compañía, la ruta “ha funcionado muy bien” en sus primeros meses destacando las oportunidades que se han abierto entre ambos países y más allá. “Las reservas para adelante, desde Nueva Zelanda, Australia y Argentina, se ven muy positivas y el servicio adicional en la temporada alta dará a los clientes una mayor flexibilidad”. El comportamiento de la demanda determinará si ese aumento será sólo estacional o el anticipo de un incremento permanente.

El cambio de Air New Zealand en Buenos Aires puede abrir espacios para una mayor competencia en las rutas por el Pacífico Sur. Si bien la firma neozelandesa opera sola en Argentina, posee una fuerte competencia desde Santiago de Chile, con los servicios que prestan diariamente LATAM y Qantas, compañías que además de atender el tráfico punto a punto, alimentan sus vuelos desde otros puntos en Sudamérica, Oceanía y Asia.

Hasta la fecha, el ingreso de Air New Zealand a Argentina no ha tenido un impacto significativo en las operaciones transpacíficas que se venían realizando a través de Chile, como único punto de conexión entre Sudamérica y Oceanía. Esto ha quedado manifestado en un aumento de frecuencias por parte de los operadores como por el crecimiento en el número de pasajeros. Según cifras de la Junta Aeronáutica Civil (JAC) para el primer trimestre de 2016, las rutas Santiago – Auckland y Santiago – Sydney han experimentado un crecimiento de 15,2% y 22,3%, respectivamente.
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