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| Foto: Felipe Muñoz |
A diferencia de los años anteriores, 2015 cierra como uno de los años con menor crecimiento en el tráfico de pasajeros. El menor desempeño económico del país y su percepción por parte de la población y los distintos sectores productivos, tuvieron un impacto en las tasas de crecimiento de tráfico aéreo doméstico que durante la mayor parte del año mantuvo un crecimiento casi neutro en comparación con el año anterior.
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| Foto: Miguel Cano Alva |
Si bien todavía falta tiempo para ver las obras del nuevo aeropuerto de Santiago, el inicio de la nueva concesión en el principal terminal aéreo del país constituye el segundo hecho positivo del año en la aviación chilena. Luego de un retraso significativo en los tiempos por parte del Estado, que significó un impacto negativo en el uso de la infraestructura y en su percepción por parte de los distintos tipos de usuarios, el aeropuerto Arturo Merino Benítez comienza un proceso de transformación hacia lo que será un nuevo terminal aéreo.
Chile es un país ajeno a los conflictos aeronáuticos (sólo tres en más de 100 años de historia) que se destaca por la excelencia de sus servicios y por la seguridad de sus operaciones aéreas, hechos que han sido reconocidos por el país como por la comunidad internacional y la propia industria aérea. Nunca antes en la historia reciente del país, la seguridad de los vuelos y el actuar de las instituciones competentes habían sido puesta en tela de juicio, por lo que el escenario incertidumbre y la desconfianza generada representa un deterioro institucional del país que insta a los actores políticos como a la sociedad civil a actuar.

