Por Ricardo J. Delpiano
“Estos problemas son
inevitables cuando se están desarrollando nuevas aeronaves y son
puestas en servicio. Los recientes problemas relacionados con el B787 no son
diferentes”. A nivel de industria,
la frase anterior mencionada en la postura de Korean Air frente a la
paralización de la flota Dreamliner, resumen el contexto en el cual se debe
enmarcar la actual situación del que es hasta ahora, el avión de pasajeros más
moderno del mundo.
inevitables cuando se están desarrollando nuevas aeronaves y son
puestas en servicio. Los recientes problemas relacionados con el B787 no son
diferentes”. A nivel de industria,
la frase anterior mencionada en la postura de Korean Air frente a la
paralización de la flota Dreamliner, resumen el contexto en el cual se debe
enmarcar la actual situación del que es hasta ahora, el avión de pasajeros más
moderno del mundo.
Algo
similar había señalado antes, al indicar que las situaciones presentadas son
parte de los costos derivados de la introducción de tecnología completamente
nueva para construir aviones de siguiente generación, casos que pueden ser
comparados a situaciones anteriores a lo largo de la historia de la aviación,
con la salvedad de que ahora la industria ha sido capaz de detectar
problemas antes de ocurran accidentes fatales.
similar había señalado antes, al indicar que las situaciones presentadas son
parte de los costos derivados de la introducción de tecnología completamente
nueva para construir aviones de siguiente generación, casos que pueden ser
comparados a situaciones anteriores a lo largo de la historia de la aviación,
con la salvedad de que ahora la industria ha sido capaz de detectar
problemas antes de ocurran accidentes fatales.
Por sus prestaciones y expectativas, el B787 Dreamliner ha tenido un impacto mediático mayor que el A380. Foto: Boeing
En
una línea similar, se enmarcan los problemas presentados años atrás en el
programa A380 de Airbus, caso con el cual muchos se atreven a comparar la
actual situación del “avión de los sueños”. Si bien en lo técnico dicha
comparación es válida a nivel mediático no lo es. La razón –aunque no sea del
agrado de Airbus- es la mayor importancia y expectativa que posee el B787
Dreamliner frente al A380.
una línea similar, se enmarcan los problemas presentados años atrás en el
programa A380 de Airbus, caso con el cual muchos se atreven a comparar la
actual situación del “avión de los sueños”. Si bien en lo técnico dicha
comparación es válida a nivel mediático no lo es. La razón –aunque no sea del
agrado de Airbus- es la mayor importancia y expectativa que posee el B787
Dreamliner frente al A380.
Por
sus prestaciones, el B787 está llamado a capturar una mayor cuota de mercado,
permitiendo a las aerolíneas atender una mayor cantidad de rutas de corta,
media y larga distancia con una capacidad media de pasaje. En ese sentido, el
Dreamliner está destinado a hacer el avión ideal para las compañías aéreas, las
cuales podían abrir rutas casi desde cualquier lugar del mundo. Por lo
anterior, no es extraño que a la fecha, existan más de 800 aviones vendidos.
sus prestaciones, el B787 está llamado a capturar una mayor cuota de mercado,
permitiendo a las aerolíneas atender una mayor cantidad de rutas de corta,
media y larga distancia con una capacidad media de pasaje. En ese sentido, el
Dreamliner está destinado a hacer el avión ideal para las compañías aéreas, las
cuales podían abrir rutas casi desde cualquier lugar del mundo. Por lo
anterior, no es extraño que a la fecha, existan más de 800 aviones vendidos.
El
A380 en cambio está destinado a un segmento muy particular del mercado, en
rutas de alta densidad de tráfico, principalmente relacionadas con la conectividad
entre los distintos hubs. En términos funcionales, el avión es útil para un
escaso número de aerolíneas, principalmente aquellas que atienden zonas de alta
densidad de población, como Asia, o bien están en un lugar geográficamente
privilegiado que les permite conectar desde un punto los principales centros de
comercio (caso de Emirates, Air France, Lufthansa, etc.).
A380 en cambio está destinado a un segmento muy particular del mercado, en
rutas de alta densidad de tráfico, principalmente relacionadas con la conectividad
entre los distintos hubs. En términos funcionales, el avión es útil para un
escaso número de aerolíneas, principalmente aquellas que atienden zonas de alta
densidad de población, como Asia, o bien están en un lugar geográficamente
privilegiado que les permite conectar desde un punto los principales centros de
comercio (caso de Emirates, Air France, Lufthansa, etc.).
Considerando
lo anterior y las millonarias inversiones, tanto monetarias como de confianza,
que la industria de la aviación ha realizado en el B787, es perfectamente
entendible que lo que esté ocurriendo con el avión genere un mayor impacto
mediático, más aún con un programa que lleva cuatro años retrasado de lo
inicialmente prometido, periodo en el cual se esperaba que gran parte de los
problemas que se podrían presentar fueran solucionados.
lo anterior y las millonarias inversiones, tanto monetarias como de confianza,
que la industria de la aviación ha realizado en el B787, es perfectamente
entendible que lo que esté ocurriendo con el avión genere un mayor impacto
mediático, más aún con un programa que lleva cuatro años retrasado de lo
inicialmente prometido, periodo en el cual se esperaba que gran parte de los
problemas que se podrían presentar fueran solucionados.
De
ahí se entiende también, que algunos líderes de la industria hayan hecho
público su enojo frente a los últimos problemas registrados, más aún cuando
éstos ponen en riesgo algunas certificaciones o generen restricciones, que impidan
que en el futuro el avión pueda desempeñarse en las funciones a las cuales
debiera estar asignado. Un ejemplo, poder volar sin escalas en rutas bastante
alejadas de aeropuertos alternos.
ahí se entiende también, que algunos líderes de la industria hayan hecho
público su enojo frente a los últimos problemas registrados, más aún cuando
éstos ponen en riesgo algunas certificaciones o generen restricciones, que impidan
que en el futuro el avión pueda desempeñarse en las funciones a las cuales
debiera estar asignado. Un ejemplo, poder volar sin escalas en rutas bastante
alejadas de aeropuertos alternos.
En
los próximos días o semanas, no habrá dudas que Boeing, con su inmensa
experiencia, va a poder salir adelante de esta situación y
quizás en un par de meses, los problemas que copan las planas informativas sean
algo del pasado o queden casi en el olvido del consciente popular.
los próximos días o semanas, no habrá dudas que Boeing, con su inmensa
experiencia, va a poder salir adelante de esta situación y
quizás en un par de meses, los problemas que copan las planas informativas sean
algo del pasado o queden casi en el olvido del consciente popular.
En
el futuro y tal como ha sucedido a lo largo de la historia de la aviación, cada
vez que se quiera introducir una nueva tecnología, se presentarán
inconvenientes a los cuales habrá que atender. A diferencia de décadas pasadas,
los avances alcanzados por la industria de la aviación están permitiendo tomar
medidas preventivas, contribuyendo a garantizar la seguridad de las
operaciones, la prioridad número uno del sector.
el futuro y tal como ha sucedido a lo largo de la historia de la aviación, cada
vez que se quiera introducir una nueva tecnología, se presentarán
inconvenientes a los cuales habrá que atender. A diferencia de décadas pasadas,
los avances alcanzados por la industria de la aviación están permitiendo tomar
medidas preventivas, contribuyendo a garantizar la seguridad de las
operaciones, la prioridad número uno del sector.
