Reafirmando la política del
Estado en temas de aviación, el pasado 10 de diciembre la República de Chile y
la República de El Salvador, suscribieron un Memorándum de Entendimiento por
medio del cual se da inicio a un Acuerdo de Cielos Abiertos totales entre ambos
países.
La firma del documento se
realizó tras concluir exitosamente las negociaciones entre las delegaciones de
ambos países, las cuales representan un esfuerzo de las partes por avanzar
hacia una mayor integración y un compromiso por desarrollar un sistema aeronáutico
libre dentro de la región. La delegación chilena estuvo encabezada por Jaime Binder,
secretario general de la Junta Aeronáutica Civil (JAC) y el Dr. Manuel
Montecinos, director general de Asuntos Jurídicos de la Cancillería
salvadoreña.
El Memorándum de
Entendimiento constituye la primera instancia para avanzar hacia la apertura de
los cielos entre los dos países. Este acuerdo incluye todas las libertades del
aire, incluyendo la posibilidad de realizar operaciones domésticas en ambos Estados.
Sólo queda exenta, la séptima libertad del aire referida al transporte entre
dos países que no son del operador nacional sin tocar su país de origen.
Hasta que este nuevo acuerdo
entre en vigencia plena, ambos Estados han acordado que a través de sus
respectivas Autoridades Aeronáuticas aplicarán provisionalmente lo señalado en
el documento. De esta forma, se generan herramientas para que en el futuro los respectivos
operadores aéreos puedan abrir nuevas rutas, las cuales constituirán un catalizador
del desarrollo económico y social de ambos países.
Actualmente, El Salvador es
uno de los tres principales hub de TACA (Avianca) y puente de conexión entre
Centroamérica, Colombia y Norteamérica. Hasta el día de hoy no existen vuelos
directos desde Chile hacia ese país, siendo las únicas alternativas los viajes
a través vía Panamá, vía Bogotá o vía algún punto en los Estados Unidos.
El avance hacia una
liberalización aérea con El Salvador representa una nueva oportunidad para
Chile para incrementar su conectividad con el resto del mundo, esta vez con
Centroamérica, además de reflejar la voluntad de ambos Estados por avanzar
hacia una mayor integración.
Desde 1979, el compromiso de Chile es lograr una
política aeronáutica basada en un sistema cielos abiertos con la mayor cantidad
de países, de manera de contribuir a la creación de un sistema aeronáutico con mejor
servicio, calidad, eficiencia y menores costos. Con una política aeronáutica
clara y estable, la normativa chilena otorga a los operadores aéreos la máxima
libertad para desarrollar sus servicios.
