Por Ricardo J. Delpiano
Tras varios meses de anuncios sobre una posible expansión de operaciones en Chile, finalmente el día de hoy Pluna comunicó oficialmente que a partir del próximo año comenzará a operar tres rutas adicionales en Chile, en lo que será la segunda incursión de la compañía en el mercado aéreo doméstico chileno.
Según se indicó a través de la propia compañía, los vuelos comenzarán en el primer trimestre de 2012 con vuelos desde Santiago a Antofagasta, Calama y Concepción, ciudades que pasarán a integrarse formalmente a la red de Pluna, a través de la cual los pasajeros podrán acceder a destinos en Uruguay, Brasil, Paraguay y Argentina. Junto con esta nueva expansión, Pluna también reforzará la ruta entre Montevideo y Santiago incorporando un vuelo diario adicional a las tres frecuencias que actualmente opera la aerolínea charrúa, constituyendo la mayor oferta que una compañía aérea ha realizado en el mercado aéreo entre Chile y Uruguay.
Los CRJ900NG de Pluna se verán con más frecuencia en Santiago, así como también en regiones tras el anuncio de la compañía de volar a Antofagasta, Calama y Concepción. Foto: S.Blaise
Si bien no ha trascendido los motivos que determinaron la elección de estas ciudades como los nuevos destinos de Pluna, es posible que estos tengan relación con la presencia de un segmento de viajeros de negocios, además del crecimiento experimentado por cada una de ellas, especialmente para el caso de Antofagasta y Calama por su vinculación con la actividad minera.
El lanzamiento de estas nuevas rutas domésticas será posible gracias al incremento de la capacidad operativa realizado a través del aumento de su flota, especialmente con los tres Bombardier CRJ900NG que Pluna está sumando a su flota en los próximos meses y cuyo primer ejemplar ya se integró a la flota. Como se ha mencionado en otras oportunidades, la combinación de capacidad y alcance han hecho que estos aviones fueran elegidos por la compañía uruguaya para desarrollar su red, permitiendo atender desde un mercado pequeño como es Uruguay, atender rutas troncales y secundarias en los países del MERCOSUR, permitiendo incursionar en mercados que la aerolínea no podía atender por no contar con el equipo adecuado. De esta forma, Pluna es capaz de expandir su red en la región manteniendo la homogeneidad en su flota, aspecto altamente valorado por las compañías aéreas por la reducción de costos que permite.
Sin embargo, el aumento de la flota no es la única razón que permite entender el crecimiento de Pluna en nuestro país. A ello hay que agregar tres tipos variables que por su connotación son elementos que entregan un aporte interesante al proceso que realiza actualmente la compañía uruguaya.
La primera de ellas se enmarca dentro de lo político y guarda relación con la negativa que Pluna ha recibido de parte de las autoridades argentinas para incrementar sus operaciones en ese país y que en su momento, obligó a la compañía a establecerse como operador local a través de Aerovip para lo cual llegó a incluso transferir un avión. Sin embargo la coyuntura aerocomercial trasandina, marcada por el rol central que Aerolíneas Argentinas posee y la fuerte injerencia que el gobierno actual realiza a favor de ella, limitaron el avance de Pluna en ese país, determinando indirectamente que la empresa busque un sustituto al país que naturalmente debía ser su mercado natural. En ese sentido, Chile pareciera haber sido el elegido, gracias a la estabilidad institucional, las reglas claras que el país posee en materia de aviación, y especialmente por la política de Cielos Abiertos que Chile posee desde 1979. Recientemente Uruguay firmó con Chile un acuerdo aéreo Cielos Abiertos, el cual otorga a las aerolíneas oportunidades favorables para crecer, y que Pluna busca aprovechar, asegurando así su expansión. Considerando lo anterior, nuestro país podría convertirse en el futuro en un plataforma interesante a utilizar en el caso que Pluna decida incursionar en mercados más allá de su esfera tradicional.
En segundo lugar, la decisión de la compañía de aumentar su presencia en Chile responde al comportamiento que nuestro país ha mantenido en los últimos años en términos de crecimiento económico, el cual se ha visto reflejado en parte, en la mayor capacidad de la población para acceder a un mayor número de bienes y servicios, como por ejemplo la demanda por viajes en avión. Esto, sumado a la implementación de políticas de estímulo a la demanda aplicada por las compañías aéreas chilenas en los últimos años, ha impulsado el crecimiento del transporte aéreo, según consta mes a mes en las estadísticas oficiales de la Junta Aeronáutica Civil. Para Pluna –y según se indica a través el diario El Mercurio (04/10/2011)-, el crecimiento de la economía chilena ha hecho que exista una clase media que también crece, lo cual permite contar con una potencial demanda que pueda ampliar el mercado y a la cual es posible atender con una oferta adecuada en cuanto a capacidad y precio.
Finalmente el tercer aspecto guarda relación con la operación misma. Por el tipo de aeronaves que Pluna posee, sus rutas se circunscriben dentro de un radio operacional de no más allá de 2.805 Km (1.515 nm). Esto permite operar a la aerolínea con servicios sin escalas desde Montevideo a ciudades que se encuentran a no más a allá de tres horas y media de vuelo de duración, lo cual hace que Pluna deba concentrarse en potenciar mercados aéreos en el sur de Brasil, Argentina, Paraguay y Chile. Hasta la fecha, Brasil se ha constituido por ahora en su principal mercado de expansión de Pluna con vuelos a Foz do Iguazú, Porto Alegre, Curitiba, Belo Horizonte, - y próximamente Brasilia- además de Sao Paulo y Río de Janeiro. Con la dificultad de sumar nuevos destinos en Argentina, las ciudades de Chile forman parte del objetivo de la compañía, especialmente aquellas que pueden ser potenciales generadores de tráfico que aporten al desarrollo del HUB de la compañía aérea.
Por el momento, la compañía aérea no ha precisado cuando y con qué frecuencias serán operadas las nuevas rutas a Antofagasta, Calama y Concepción, decisión que es probable que se conozca durante el transcurso de los próximos meses.
