Los cambios en la industria aérea continúan y las compañías aéreas en respuesta a los sucesos de las últimas décadas han lanzando nuevos productos con el objeto de captar y retener un mayor número de clientes especialmente en los segmentos Premium. La última crisis del transporte provocó que los viajeros fueran altamente sensibles al factor precio de los pasajes aéreos lo que llevó a muchos a optar por sustitutos al momento de viajar o preferir alternativas más económicas, dejando por ejemplo la clase Business, lo que sin duda tuvo un impacto en las ganancias que aerolíneas perciben.
En función a lo anterior las aerolíneas han respondido en forma rápida lanzando nuevos productos, los cuales junto con ofrecer nuevos servicios al pasajero buscan optimizar el uso de los aviones. Así mientras en el corto alcance muchas compañías –primero en Europa, luego en otras regiones- introdujeron conceptos de cabina flexible, utilizando una configuración única que permite ofrecer dos clases de servicios de acuerdo a la demanda de cada vuelo, en largo alcance las aerolíneas están incursionando cada vez en la introducción de una carta clase, intermedia entre las clásicas First/Business y Economy.
British Airways fue una de las primeras en innovar en este segmento lanzando hace ya varios años la World Traveller Plus. Años después Air France lanzó Premium Voyageur para vuelos de largo alcance, ejemplo que siguió KLM en 2009 al presentar su Economy Comfort. Hasta el momento, sólo Air France ofrece en Chile este servicio en todos los vuelos que la compañía entre Francia y Chile.
La nueva Economy Comfort de Delta Air Lines, estará disponible en 160 aviones incluyendo Airbus A330-300, Boeing 747-400, parte de los B757-200 (internacional), B767-300ER/-400ER y B777-200ER/LR. Ésta se instalará en las cuatro primeras filas de Economy Class, con nuevos asientos que ofrecerán 10 centímetros más de espacio entre las filas, permitiendo reclinar un 50% más que los tradicionales asientos de Economy Class de Delta. Esta nueva clase de Delta se ofrecerá en los vuelos que la compañía norteamericana a Europa, Asia, África, Medio Oriente, Oceanía (Australia) y Latinoamérica, en las rutas a Brasilia, Buenos Aires, Lima, Río de Janeiro, Sao Paulo y Santiago de Chile.
Paralelamente, Delta Air Lines realizará una millonaria inversión de US$ 2.000 millones los cuales estarán destinados a introducir mejoras en las cabinas de Business Elite en los aviones de fuselaje ancho, especialmente en los 32 Airbus A330s de la compañía, proceso que durará hasta el 2013.
Así, Delta se suma al programa de renovación de interiores e instalación de una clase intermedia que está siendo gradualmente implementada en muchas aerolíneas de Sky Team como por ejemplo Air France, KLM y Alitalia.
En Chile, la compañía norteamericana vuela diariamente entre Atlanta y Santiago con aviones Boeing 767-300ER configurados en dos clases: Business Elite y Economy con una capacidad combinada de 216 pasajeros. Delta, lleva operando en Chile por más de diez años, donde la mantención y aumento de capacidad en la ruta a Atlanta puede ser considerado un reflejo de los resultados positivos y crecimiento de la compañía en Chile, éxito que es consecuencia de dos factores centrales: el modelo HUB que la compañía maneja desde Atlanta Hartsfield, y la ausencia de una competencia directa en la ruta, permitiendo ofrecer una tarifa superior, la cual es apreciada por los viajeros que buscan acceder a destinos en Norteamérica (así como a otras regiones) de manera rápida, lo cual es ampliamente favorecido por la posición estratégica del HUB, permitiendo estar en un promedio de 2.5 horas en casi cualquier ciudad de Estados Unidos y Canadá.
