Por Ricardo J. Delpiano
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| Foto: Alejandro Ruiz |
Luego de varios meses de idas y venidas, y en medio de la peor crisis financiera que viven ambas empresas, finalmente Iberia y British Airways anunciaron los primeros lineamientos de su fusión, la cual fue aprobada esta tarde por el consejo directivo de la aerolínea española, mientras se espera la ratificación de la misma por parte de British Airways. Ya durante el día de ayer, rumores habían trascendido que ambas empresas concretarían su fusión durante esta semana, lo cual fue confirmado con el correr de la jornada con el anuncio por parte de Iberia.
De acuerdo a lo informado, Iberia y British Airways se repartirán el 45 y 55% respectivamente de la nueva sociedad, la cual estará presidida por Antonio Vázquez, actual CEO de Iberia, según se informó en el preacuerdo alcanzado. Por su parte, el presidente de British Airways Willie Walsh será el consejero delegado. En cuanto a la conformación del consejo directivo, se indicó que ambas aerolíneas tendrán partes iguales. El preacuerdo, incluye también la participación de Caja Madrid, principal accionista de Iberia (23%) y que en la nueva sociedad tendrá el control del 11%. En el documento de entendimiento, ambas aerolíneas fijan como sede de la firma Madrid, para efectos sociales y legales.
Pese a que el acuerdo tiene la aprobación de Iberia, las dos líneas aéreas siguen trabajando con consejos asesores por separado para finiquitar los términos de las transacciones. En cualquier caso, la española Iberia tiene un poder de veto en el caso que no esté de acuerdo con los términos que adopte British Airways en la negociación con sus sindicatos, que en caso de producirse podría volver a entorpecer el proceso. Tras el anuncio, las acciones de Iberia se dispararon un 11,78% al cierre de la sesión.
La fusión, que podría estar estructurada como una adquisición de ambas, no afectaría a las marcas individuales de las dos aerolíneas, siendo un proceso muy similar al realizado por Air France y KLM hace algunos años. Por lo tanto, British Airways como Iberia continuarían focalizando sus operaciones en Londres y Madrid, respectivamente, aunque es de esperarse que la fusión de ambas compañías provocará una reestructuración de los servicios que actualmente se ofrecen, dejando a cada compañía en aquellas rutas donde poseen ventajas comparativas, mientras sólo en aquellos destinos donde se justifiquen dos operaciones ambas aerolíneas podrían mantener/agregar servicios. En ese caso, la fusión de ambas compañías no significaría grandes cambios en lo que respecta a las operaciones que mantienen las dos firmas hacia Latinoamérica, siendo hoy Iberia la líder en el tráfico hacia Europa, mientras que su ahora hermana British Airways se encuentra en un lugar bastante relegado, no así en los servicios desde Norteamérica, los cuales comparten con la también socia American Airlines a través de Oneworld, compañía que también ha mostrado interés por ampliar la fusión hacia el otro lado del Atlántico.
El proceso de fusión de Iberia y British Airways se inicia formalmente el 29 de julio 2008, luego que Fernando Conte (ex CEO de Iberia) Willie Walsh de British Airways anuncian el inicio de un proceso de fusión entre ambas compañías con el propósito de que se complete en un plazo inferior a un año y cuyo acuerdo, Iberia y British, mantendrían sus marcas por separado, constituyendo una nueva sociedad en la que estarían los accionistas de ambas aerolíneas y que cotizaría en las bolsas de Londres y Madrid. Del mismo modo, la nueva firma permitirá hacer sinergias importantes como en la compra de aviones y combustible, comercialización de rutas, etc, favoreciendo la reducción de costes.
Sin embargo la relación entre ambas compañías comienza mucho antes cuando en 1999 la SEPI (Sociedad Estatal de Participaciones) firma con British Airways y American Airlines la venta del 10 por ciento del capital de Iberia a una nueva sociedad integrada por estas dos compañías de aviación por unos 348,5 millones de euros, donde British controlará el 9 por ciento del capital de Iberia y American el 1 por ciento, iniciando el proceso de privatización de la aerolínea española. A los pocos meses, se crea la alianza Oneworld, integrada por las tres compañías además de Cathay Pacific de China-Hong Kong, la entonces Canadian Airlines (hoy desaparecida e integrada a Air Canada) y la australiana Qantas. A fines de 1999, se aprueba una venta de Iberia en dos fases: una primera a un grupo de empresas, efectuada en marzo de 2000, y el resto, mediante una Oferta Pública de Venta a marzo 2001.
En el 2003, la Comisión Europea aprueba la alianza entre Iberia y British Airways para operar códigos compartidos e intercambiar rutas, aunque determina que ambas compañías deberán ceder slots, para no perjudicar a la competencia, iniciándose en diciembre del 2004 los códigos compartidos entre Londres Heathrow y Gatwick, Madrid Barajas y Barcelona. Para el 2007 el fondo estadounidense Texas Pacific Group (TPG) comunica a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) una oferta de compra por Iberia y valora la compañía aérea española en 3.413 millones de euros mientras que en mayo de ese año British Airways confirma su adhesión a Texas Pacific Group para estudiar una "oferta" sobre Iberia. A principios del presente año, Fernando Conte, declara que considera el mes de marzo de 2009 la fecha de conclusión de los trabajos de fusión "sea en el sentido que sea", pero British Airways advierte reparos dado que “existían situaciones pendientes”, por lo que no había plazos para sellar el acuerdo.
En el último tiempo, la delicada situación financiera obligaron a ambas compañías a intensificar sus negociaciones con el objeto de sortear de la mejor forma posible la crisis. En su último cierre financiero, British Airways, registró en el primer semestre de su ejercicio fiscal unas pérdidas netas de 208 millones de libras (231 millones de euros), acumulando un déficit de 2.100 millones de libras (3.100 millones de euros), por concepto de su plan de pensiones. La aerolínea británica tiene previsto incrementar en 600 millones de libras (693 millones de euros) su liquidez mediante la emisión de deuda convertible por valor de 300 millones de libras (346 millones de euros) y revisar su plan de pensiones, situación que es seguida muy de cerca por la empresa española.
Por su parte, Iberia también vive una situación financiera complicada con pérdidas de 165,4 millones de euros en el primer semestre del año y está inmersa en el desarrollo de un nuevo plan director, que implica la prejubilación de los tripulantes de cabina mayores de 55 años, la aplicación del ERE en el sector de handling y la congelación salarial para toda la empresa durante los próximos dos años, motivo por el cual la compañía sufre la presión de sus sindicatos quienes han convocado a 8 jornadas de huelgas para las próximas semanas, de las cuales ya han ocurrido dos con graves consecuencias para la compañía.
Con la creación del grupo British Airways-Iberia, se conforma el tercer mayor actor, tras Air France-KLM y Lufthansa, y reafirma la tendencia de consolidación que están viviendo las aerolíneas a nivel mundial, proceso que se ha intensificado en los últimos años con las sucesivas crisis que afectan al transporte. Las consecuencias de la nueva sociedad poseen carácter mundial, dado la extensa red y sus alianzas que mantienen ambas compañías.
