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| Foto: Ricardo J. Delpiano |
A pesar de la estatización de la empresa, la llegada de nuevos aviones y un tácito acuerdo social con los sindicatos, por así decirlo, la situación de Aerolíneas Argentinas nuevamente se ha visto enfrentada a problemas debido a los innumerables retrasos que la compañía ha estado presentando en sus vuelos internacionales y cuya situación detonó durante este fin de semana, cuando cientos de viajeros quedaron varados en Ezeiza así como en otros aeropuertos de Argentina y de América.
Los vuelos más afectados corresponden a la ruta internacional, especialmente largo alcance, donde nuevamente la falta de material disponible constituye una de las explicaciones por la deficiencia operativa que la empresa ha venido mostrando en las últimas semanas, con las ya conocidas consecuencias para los pasajeros.
Actualmente la flota internacional de largo alcance de Aerolíneas Argentinas está conformada por sólo 4 Airbus A340-200, 2 A340-300 y 3 Boeing 747-400, los cuales son los encargados de cubrir los vuelos a Caracas, Miami, Madrid, Barcelona, Roma, Auckland y Sydney. Del total de las aeronaves mencionadas, hay que descontar dos aviones que están fuera de servicio por mantenimiento (1 A340 y 1 Boeing 747-400), por lo que el total de aeronaves disponibles para esas rutas se reduce a sólo 8 aviones, los que resultan insuficientes considerando la duración de cada tramo y los tiempos de turn around del material.
Sin embargo, la falta de aviones de la compañía transandina no parece ser la única razón de los reiterados retrasos que Aerolíneas Argentinas ha estado presentando, sino que también estarían relacionados con un nuevo tira y afloja entre los gremios aeronáuticos y la compañía o mejor dicho el propio Gobierno y que podrían estar relacionados con el cambio del Presidente de la empresa, ocurrido durante la pasada semana tras el cambio de gabinete que realizó Cristina Fernández de Kirchner.
De lo anterior se desprende la situación operacional que actualmente está obteniendo la empresa, la cual ha vuelto a poner a Aerolíneas en el centro de la noticia y a cuestionar las mejoras en el servicio alcanzadas durante los últimos meses, dificultando aún más la recuperación de la compañía y de su decaída imagen en el exterior.
Según la Asociación Argentina de los Derechos del Turismo, en el último mes Aerolíneas Argentinas obtuvo una puntualidad promedio algo superior al 50% en todos los vuelos que la empresa realiza. Del total de vuelos, las rutas domésticas registraron una puntualidad de 67,7% y constituyen los mejores resultados de la compañía, aunque resultan inferiores a las cifras de las otras compañías. En el mismo mes LAN Argentina obtiene una puntualidad cercana al 95%, Andes Líneas Aéreas 81,8%, SOL y la nueva Aerochaco 70%. Si se compara con las cifras que hace un año tenía la empresa, el 67.7% de puntualidad que a pesar de ser una cifra negativa para una compañía aérea, constituye un avance significativo en comparación al año 2008 cuando ésta no superaba el 30%.
Sin embargo, el gran lastre de junio lo constituyeron los vuelos internacionales donde la puntualidad de este segmento fue alrededor 35%, siendo los casos más severos los vuelos a Miami que tuvieron una puntualidad de 27%, Sydney 40% y Madrid 50%. En contraposición las rutas donde Aerolíneas mejores resultados fueron Santa Cruz de la Sierra con un 79% de puntualidad, Bogotá y Asunción con 76,7%, y Santiago de Chile, donde un 78,7% de los vuelos de la nacionalizada Aerolíneas Argentinas despegó a tiempo.
Si se visualiza el conjunto de los resultados operativos exhibidos por la compañía para junio, la puntualidad de Aerolíneas para Santiago de Chile ha permitido que en cierta forma no se reflejen los problemas generales de la empresa, al menos para aquellos pasajeros que ocuparon el tramo Buenos Aires-Santiago.
Paralelamente para la misma ruta, durante las últimas semanas Aerolíneas Argentinas ha vuelto a reajustar sus operaciones a Santiago, eliminando su cuarta frecuencia diaria, quedando el servicio con sólo tres vuelos operados por aviones Boeing 737-500. La razón estaría en la baja demanda de pasajes que Aerolíneas Argentinas está registrando y en la falta de aviones para cubrir la ruta, debido a la desprogramación de algunos equipos por chequeos ya que gran parte de los Boeing 737-500 están comenzando a cubrir el aumento de los vuelos domésticos y los otros dos Boeing 737-700 incorporados por la empresa aún no cuentan con las certificaciones correspondientes.
