LAN Airlines no tendrá su primer Boeing 787 hasta finales del 2013 y posterga proyectos para volar a nuevos destinos en Europa.

Por Ricardo J. Delpiano.
Tal como habíamos anunciado a mediados de enero, el nuevo retraso del programa Boeing 787 en su modelo B787-9 significará una reprogramación en las entregas en alrededor de un año a partir del mes de abril del 2013 cuando Boeing Commercial realice la primera entrega del B787-9 a Air New Zealand, si es que no ocurre algún otro inconveniente que oblique a modificar el programa del B787 nuevamente.
En vista del nuevo calendario dado a conocer por el fabricante norteamericano, para LAN Airlines, uno de los principales clientes mundiales del nuevo avión, las nuevas fechas significará que su primer ejemplar B787-9 será entregado en el último trimestre del 2013, lo que obligará a la aerolínea seguir con su plan de contingencia anunciado durante el año pasado y que obligó a la compañía a ordenar 4 Boeing 767-300ER adicionales para entregar a partir del 2012. La confirmación de la nueva fecha en la recepción del primer B787-9 por parte de la compañía fue entregada por Enrique Cueto, CEO de LAN Airlines, en una entrevista concedida en Madrid a la publicación inglesa ATW, durante las celebración del décimo aniversario de la alianza Oneworld.

De acuerdo al nuevo calendario entregado por Boeing Commercial, el primer ejemplar del B787-9 a LAN Airlines se producirá sólo a fines del 2013. Foto: Boeing Commercial / LAN Airlines.

El retraso en las entrega de los primeros B787s para LAN Airlines, obligará a la empresa a modificar sus proyectos de llegar a nuevos destinos en Europa desde Santiago, algo que se tenía previsto a partir del 2012, entre los cuales figurarían Londres Heathrow o París, demoras que el propio Enrique Cueto confirmó, diciendo que "sin el 787, no tenemos el avión adecuado para volar más allá de Madrid". Pese al retraso en la entrega de los B787s, la demora no ha significado mayores problemas para LAN, pues el crecimiento que la compañía esperaba realizar con este avión estaba proyectada a partir del 2012 y no antes, a diferencia de otras compañías que si han tenido que reestructurar sus planes debido a los inconvenientes presentados por el fabricante estadounidense.
En los casi cinco años que restan para la recepción del primer B787-9, LAN Airlines no presentará cambios significativos en la composición de su flota, ya que el escenario más inmediato supone una caída en la demanda de viajes aéreo, proceso que ya se está manifestando desde el año pasado. Durante este período y en forma complementaria al plan de contingencia anunciado, LAN Airlines invertirá en la instalación de winglets para toda su flota de Boeing 767-300ER y B767-300F, lo que permitirá a la compañía generar ahorros significativos en materia de combustible y aumentar la performance de la flota B767, especialmente en aquellas rutas donde el avión se ve penalizado como Lima-Madrid, Guayaquil-Madrid y las operaciones en altura como aquellas realizadas desde aeropuertos como Bogotá y Quito. Junto con la incorporación de 4 B767-300ER adicionales, LAN había contemplado la opción de incorporar más unidades de Airbus A340-300, opción que se podría pasar a un segundo plano, por efectos de la crisis del transporte y por la necesidad de no incurrir en nuevos costos en temas de leasing. Sin embargo las opciones por más A340 (de segunda mano) se mantienen abiertas, así como de otro tipo de aeronaves similares.
En los próximos años, LAN Airlines buscará crecer con su actual estructura, aprovechando la flexibilidad que tiene la empresa al operar en distintos mercados, lo que permitirá a LAN readecuar su capacidad de acuerdo a los cambios en la industria. Para los próximos dos años, los cuales serán los más difíciles, LAN Airlines buscará enfocará su crecimiento en sus filiales en Argentina y Perú, para aprovechar el potencial de esos mercados que permitan incrementar la red latinoamericana de transporte y ofrecer una mayor alternativa de viajes dentro de la región.
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