La crisis en el Medio Oriente tras el ataque a Irán y las represalias que este país ha tomado, ha sido para Benjamin Smith, CEO de Air France – KLM Group, ha expuesto la fragilidad que enfrenta la aviación en Europa. En conversación con CNN, así como en otras intervenciones de la industria, señaló que las autoridades europeas enfrentan un momento decisivo para redefinir la competitividad del bloque en los próximos años.
Para Smith, el conflicto en el golfo Pérsico es la peor crisis desde los adversos cierres de fronteras que aplicaron los Gobiernos bajo justificación del COVID-19. Desde su perspectiva, los cierres de los espacios aéreos en Irán, Iraq, así como en los países del golfo Pérsico han afectado seriamente la conectividad entre Europa y Asia, por la reducción de los corredores. Como consecuencia, los costos operacionales se han incrementado de manera significativa.
La situación que vive esa región tiene un impacto significativo debido al rol que desempeñan las aerolíneas del golfo Pérsico. Cerca de una cuarta parte del tráfico aéreo de pasajeros entre Europa y Asia está en manos de aerolíneas como Emirates, Etihad o Qatar Airways, las que han ganado mercado. Mientras tanto, las aerolíneas de la Unión Europea tienen un aumento de los costos en varios frentes y enfrentan huelgas que sumado a la crisis en Medio Oriente crea un escenario adverso.
Dependencia estructural de Europa
Uno de los puntos más críticos planteados por el CEO de Air France – KLM es la creciente dependencia de Europa respecto a operadores externos para conectar con Asia. A su juicio, esta situación no es fortuita, sino consecuencia de años de falta de igualdad competitiva.
Smith sostiene que las diferencias en regulaciones, costos y restricciones han desviado capacidad fuera del continente. En tiempos normales, esto se percibe como competencia, pero en escenarios de crisis se transforma en una dependencia que pone en riesgo la resiliencia del sistema.
En sus intervenciones, advirtió que no hay igualdad de condiciones entre los operadores europeos y los del Medio Oriente u otras aerolíneas fuera del bloque. Como consecuencia, hay un impacto local afectando no sólo la conectividad, sino que también el empleo y la economía europea.
Smith no es el único que ha levantado la voz al respecto. Carsten Spohr, CEO de Lufthansa Group, ya ha mencionado que Europa tiene una pérdida de soberanía frente a sus competidoras del Medio Oriente por lo que es el momento que las autoridades corrijan el desequilibrio existente comenzando con la asignación de slots.
Para las aerolíneas de Europa, la crisis en el golfo Pérsico no es la única situación adversa que enfrentan. Desde el inicio de la guerra en Ucrania, tienen el espacio aéreo de Rusia cerrado debido a las restricciones impuestas por los Estados Unidos y la Unión Europea lo que obliga a desviar los vuelos aumentando los costos de combustible y de tripulaciones. Este escenario no lo tienen las compañías aéreas chinas, turcas o del Medio Oriente, generando una desventaja significativa.

Propuestas para recuperar soberanía
Durante la cumbre de Airlines for Europe, Smith presentó una serie de medidas orientadas a fortalecer la soberanía aérea europea y mejorar su competitividad. Las medidas consideran medidas comerciales, de derechos de tráfico y medioambientales.
A nivel comercial, dejó planteado la necesidad de fomentar las fusiones y compras para que las aerolíneas europeas puedan generar economías de escalas. De esta manera, se podrá proteger el empleo ante un escenario más desafiante a nivel global.
En política aérea, el CEO de Air France – KLM instó a las autoridades a revisar los acuerdos aéreos bilaterales para revisar las condiciones competitivas entre las empresas europeas y las extranjeras. Uno de los puntos concordantes con el CEO de Lufthansa Group. Además, pidió revisar las restricciones de sobrevuelo sobre Rusia para mejorar las condiciones de operación para las aerolíneas europeas.
Finalmente, pidió impulsar un mecanismo de mercado para los combustibles sostenibles de aviación (SAF) para que todas las aerolíneas que opera hacia o desde Europa contribuyan equitativamente. En paralelo, solicitó apoyo para el Plan de Compensación y Reducción de Carbono para la Aviación Internacional (CORSIA) de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) para rutas de larga distancia y mantener el Sistema de Comercio de Derechos de Emisión (EU ETS) para vuelos intraeuropeos.