A poco más de un año de recibir su primer ejemplar, el FBO chileno Aerocardal sumó un segundo LET L410NG para reforzar las capacidades de transporte de pasajeros a nivel regional. El avión forma parte del plan de modernización de flota y cuyas prestaciones permiten atender destinos remotos o de difícil acceso tanto en Chile como la región.
Fabricado por Aircraft Industries, empresa perteneciente al Grupo Omnipol, el L410NG es reconocido por su capacidad para operar en entornos exigentes donde la infraestructura es limitada. Aerocardal actúa además como socio estratégico de ventas del Grupo Omnipol en las Américas, reforzando la cooperación industrial y comercial entre ambas organizaciones en la región.
“La llegada de nuestro segundo L410 NG marca un nuevo paso en la estrategia de Aerocardal para ampliar el acceso aéreo confiable en Chile y la región. Este avión combina un desempeño robusto con aviónica moderna y confort para los pasajeros, lo que nos permite operar con seguridad y eficiencia en destinos que de otro modo serían difíciles de atender”, señaló Ricardo Real, CEO de Aerocardal.
El ejecutivo destacó que estos aviones son pilares para desarrollar la conectividad aérea en zonas complejas del país, permitiendo atender demandas específicas. Todo está acompañado por una mayor eficiencia operativa y el respaldo de un fabricante líder en este segmento.
Un desempeño probado
El L410NG es una mejora de la versión anterior del L410 UVP-E20. El nuevo modelo proporciona renovados parámetros de vuelo y características operativas. Como parte de sus características destacan el nuevo diseño de ala con un tanque de combustible integrado proporciona una mayor capacidad. Otra mejora crucial es el aumento del peso máximo de despegue (MTOW) y de la carga útil. El avión está equipado con el motor GE H85-200 más potente y la hélice AV 725.
Las mejoras incorporadas permiten aumentar la capacidad en 500 kilogramos (kg) adicionales de carga y duplicar el volumen de almacenamiento, gracias a la extensión del morro. El avión amplía su autonomía hasta 1.350 millas náuticas (nm) transportando hasta 19 pasajeros e integra aviónica moderna Garmin G300 Glass Cockpit, asegurando compatibilidad tecnológica y mayor eficiencia operativa.
Desde Aerocardal destacaron que, con un más de un año de operaciones, el L410NG ha funcionado de manera impecable y “conforme a lo esperado”. Prácticamente, no se conocen incidentes ni detenciones significativas, lo que la compañía es un reflejo de su alta fiabilidad operativa. El avión se desempeña como apoyo a las operaciones mineras, gracias a su capacidad para operar en pistas cortas poco preparadas.
Agregan que la versatilidad del avión permite una rápida reconfiguración entre transporte de pasajeros, carga, evacuación aeromédica y misiones de vigilancia. Por consiguiente, se transforma en una plataforma multipropósito para distintos escenarios y clientes.

Tercer L410 NG y planes a futuro
La expansión de flota continuará en las próximas semanas. Aerocardal prevé recibir un tercer L410NG a mediados de marzo, justo antes de FIDAE 2026, la principal feria aeroespacial y de defensa de América Latina que se celebrará en Santiago. Según la empresa nueva incorporación permitirá responder al crecimiento de la demanda de conectividad regional y servicios aéreos especializados.
Con dos aeronaves ya en operación y una tercera próxima a incorporarse, Aerocardal basa su plan de crecimiento en torno al L410NG. Una nueva etapa en la cual apuesta por la estandarización siempre dentro de su negocio de nicho en soluciones de transporte aéreo a la medida.
Si bien la compañía operó como línea aérea regular en rutas regionales dentro de Chile, este segmento del negocio no está en los planes más inmediatos. Anteriormente, operó la ruta Santiago – Vallenar con aviones Dornier Do328 que terminaron en 2014 ante un escenario desfavorable para la aviación regional en Chile. Si bien planteó posibles operaciones a Pucón como otros destinos en el país estos no llegaron a concretarse.