Con el fin de atender la demanda global de aviones, Boeing inició la ampliación de la planta en Charleston que le permitirá incrementar la producción de B787 a partir de 2026. Las nuevas instalaciones contribuirán a ir normalizando la entrega de aviones en medio de una crisis de suministro pendientes por resolver y tensiones geopolíticas.
Las nuevas instalaciones surgen de un estudio iniciado en 2024 para modernizar las instalaciones en Charleston y en un segundo campus. Con la ampliación, Boeing prevé reforzar la tasa de producción del B787 en los próximos años.
El objetivo para 2026 es fabricar al menos 10 B787 por mes. Actualmente, la tasa de producción de este avión está en cinco unidades por lo que será un aporte importante para normalizar las entregas a varias aerolíneas, incluidas LATAM.
“Estamos realizando esta inversión significativa para garantizar que Boeing esté preparada para satisfacer las necesidades de nuestros clientes en los próximos años y décadas”, afirmó Stephanie Pope, presidente y CEO de Boeing Commercial Airplanes.
Las nuevas instalaciones
El nuevo edificio de ensamblaje final (FAL, por sus siglas en inglés) será similar al edificio actual. Contará con aproximadamente 110.000 metros cuadrados (m2) e incluirá las distintas posiciones de la producción del B787, como áreas de apoyo y oficinas.
Según lo informado por Boeing, contará con área de preparación de piezas, una instalación de pintura para la aleta vertical, posiciones adicionales en para la línea de vuelo y otras mejoras en el aeropuerto de Charleston. Además, tendrá ampliaciones en las instalaciones donde se fabrican muchos componentes del Dreamliner.
El proyecto de construcción empleará a más de 2.500 personas, con más de 6,2 millones de horas de trabajo. Las obras estarán encargadas a la empresa conjunta HITT Contracting y BE&K Building Group.

Respaldo político a la producción estadounidense
La expansión de Boeing en Carolina del Sur contó con un fuerte respaldo político de la administración del Presidente Donald Trump. Distintas autoridades valoraron la decisión de Boeing ya que permitirá reforzar la producción local y generar empleo en los Estados Unidos.
“Con un liderazgo visionario, el Presidente Trump está restaurando la base industrial estadounidense y revitalizando nuestros grandes estados manufactureros, incluido el gran estado de Carolina del Sur”, afirmó Scott Bessent, secretario del Tesoro de los Estados Unidos.
Autoridades locales también celebraron la inversión de US$1.000 mil millones y la creación de 1.000 nuevos empleos en la nueva planta de producción del B787. El gobernador Henry McMaster la calificó como una muestra de confianza en la fuerza laboral y el entorno empresarial del Estado. Por su parte, los senadores Lindsey Graham y Tim Scott destacaron el impacto de la expansión en el fortalecimiento de la industria aeroespacial y la generación de oportunidades a largo plazo.
Demanda del B787
A la fecha, 90 clientes de todo el mundo han realizado más de 2.250 pedidos de la familia B787. Se trata de la familia de aviones de fuselaje ancho más vendida de todos los tiempos, dado que está orientado a reemplazar a la familia B767 como a algunos B777, además de equipos con capacidad entre 230 a 350 asientos.
Tras más de 1.200 entregas, Boeing dice que la cartera de pedidos del B787 se mantiene cerca de las 1.000 unidades, incluyendo más de 300 pedidos añadidos solo este año. Según la Perspectiva de Mercado de Aviación Comercial de Boeing, se espera que la industria requiera más de 7.800 nuevos aviones de fuselaje ancho en las próximas dos décadas.
“Seguimos viendo una fuerte demanda por la familia B787 Dreamliner y su eficiencia y versatilidad líderes en el mercado”, sentenció Pope.